Ciclovías dominicales de la India

La primera comenzó hace un año en un suburbio llamado Gurgaon y se replica en seis ciudades.

Ciclovía en la India.Cortesía

Hace 40 años activistas de bicicletas de la época, como Jaime Ortiz Mariño, lograron convencer al Alcalde de Bogotá, Alfonso Palacio Rudas que habilitara las carreras 7ª y 13 desde la Calle 72 hasta el Centro para hacer un “Mitín de la Bicicleta” por tres horas.

La idea pegó, y se ha mantenido en el tiempo, expandiendo su alcance hasta llegar a 121 km y realizarse todos los domingos y festivos (con contadas excepciones). El ejemplo de Bogotá ya se replica en 400 ciudades de las Américas (según registro de la OPS: Ciclovías Recreativas de las Américas).

Desde hace un año, la experiencia también se repite en la India, gracias a activistas locales, organizaciones no gubernamentales (incluyendo a EMBARQ a la que pertenezco) y el apoyo de medios de comunicación. El evento, denominado Raaghiri -palabra del Urdu que significa algo así como “la calle nos pertenece”-, comenzó en Noviembre 17 de 2013 en Gurgaon, un suburbio de rápido desarrollo en el área de Delhi. Y la verdad es que era un choque con todo el desarrollo de esta ciudad y la “Nueva India Urbana”, de calles para los autos, grandes bloques, conjuntos cerrados y muy poco espacio público. La idea era encontrar una forma de promocionar accesibilidad para todos los residentes e impulsar el uso de la bicicleta, la caminata y el transporte público.

Las autoridades locales, principalmente la Policía, estuvieron reticentes a la idea, pero los promotores encontraron múltiples apoyos, incluso del periódico más importante de Delhi, y obtuvieron los permisos para un pequeño circuito. El resultado fue extraordinario: así como en Bogotá en 1974, cerca de 5.000 personas se tomaron la calle para ellos y lo que era un experimento por unas semanas se convirtió en una actividad permanente. Durante Raaghiri no sólo se sacan bicis: hay yoga, bailes de Bollywood, partidos de Cricket y “banquitas” en la calle, recreación infantil, y hasta cabalgatas. La popularidad creció y la extensión también, y los desarrolladores urbanos empezaron a pensar seriamente en poner más andenes y parques en sus nuevas torres.

Otras ciudades comenzaron a ver en el día de Raaghiri en Gurgaon una oportunidad, y lo replicaron en Nueva Delhi (alrededor del histórico “Canaught Place” legado colonial), en Bhopal (en la vía que rodea un hermoso lago), Ahmedabad (famosa por tener el primer BRT completo de la India), y hace un mes en Mumbai “la Ciudad Máxima” con el nombre de “Calles Igualitarias”. Y hay propuestas que esperan implantarse pronto en Bangalore, Chennai y muchas otras ciudades. Las actividades de la India son una toma total de la calle para las personas, mucho más allá del uso intensivo de bicis que vemos en nuestras experiencias Americanas. Eso en sí mismo es un gran logro que permite generar un espacio recreativo y de actividad física importante para miles de ciudadanos cada domingo; así como mucho material gráfico para los periódicos locales. El gran reto se mantiene ¿podrán las ciudades de la India dejar de priorizar el automóvil y construir ciudades mejor conectadas y más equitativas?

* Director de investigación de EMBARQ, Instituto de Recursos Mundiales (WRI).

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