La ciudad región imaginada

De acuerdo en varios puntos, los candidatos a la Alcaldía explicaron cómo será la gran Bogotá que impulsarían al llegar al Palacio Liévano.

Si hay un tema en el que los candidatos están de acuerdo, es en la necesidad de formalizar lo más pronto posible el proyecto de ciudad región, del que se viene hablando hace más de una década en la capital. Saben que entre los grandes desafíos que tendrá el nuevo alcalde estará poner de acuerdo a la ciudad con la región para no seguir creciendo de manera desordenada.

Ayer, mientras en la Comisión de Ordenamiento Territorial del Senado analizaba la propuesta de creación de la Región Administrativa y de Planificación Especial (RAPE), presentada por el gobernador de Cundinamarca, Andrés González, y la secretaria de Planeación Distrital, Cristina Arango, los candidatos a la Alcaldía de Bogotá debatían, en la Cámara de Comercio, la mejor manera de construir ciudad y, entre otras, articularla con la región.

El candidato Jaime Castro, uno de las abanderados de la iniciativa, insistió en que el desarrollo y el crecimiento de la región central no pueden seguir dándose de manera caótica, por lo que urge que sea concretado el proyecto.

Opinión similar manifestó el candidato de Cambio Radical Carlos Fernando Galán, quien se imagina una ciudad competitiva con una red de ciudades satélites que protejan el medio ambiente y generen mayor competitividad.

Gustavo Petro, de Progresistas, piensa en una ciudad región con límites flexibles que permita que Bogotá pueda tener una relación armónica con su entorno. Gina Parody y David Luna, entre tanto, coinciden en que la gran capital debe tener acuerdos en soberanía alimentaria, movilidad, vivienda y medio ambiente.

Para Enrique Peñalosa, en cambio, la propuesta no es tan color de rosa: “Aquí hay que hacer cosas radicales, no disfraces de integración regional con temitas de ciudad región y áreas metropolitanas” . Según Peñalosa, si no se logra la fusión de los municipios de la región con Bogotá, éstos deben unirse entre sí. También mostró su escepticismo el aspirante del Polo Democrático, Aurelio Suárez: “Si es una ciudad región vinculada a la globalización, me la imagino desastrosa, pero si rectificamos el camino y orientamos la economía al mercado interno, si el campesino de Usme piensa en el queso para Cundinamarca y no para Dinamarca, Bogotá podrá resistir la crisis mundial que se viene”.

En tanto los candidatos siguen proyectando la gran Bogotá que se imaginan, el proyecto seguirá siendo analizado en el Senado y en noviembre será llevado de nuevo al Concejo Distrital para su aprobación.