Ciudadano coreano, a la cárcel por secuestro de empresario en Bogotá

Los captores exigían US$2 millones para liberar a la víctima. El procesado, identificado como Min Hand, podría pagar una pena superior a los 20 años de cárcel, en caso de ser hallado culpable.

El ciudadano coreano deberá responder por secuestro y falsedad en documento. Archivo particular

Un juez de Bogotá envió a prisión a un ciudadano identificado como Min Hand, señalado por las autoridades de participar en el secuestro de un empresario de la tercera edad en Bogotá.

Los hechos se remontan al 24 de abril de 2016 cuando la víctima se dirigió a la portería de su conjunto residencial para recoger el periódico y los recibos de servicios públicos.

Allí fue esperado por dos vehículos, en uno de los cuales se encontraba Min, de 30 años. El extranjero conocía a la víctima, a quien le había propuesto desde meses atrás administrar sus locales y bienes que estaban en arriendo.

“Estaba una camioneta al lado de mi carro y se bajó una mujer muy parecida a una secretaria que tuve, y me dijo que si necesitaba una ayudita; en ese momento salieron dos sujetos de un automóvil y me subieron a la fuerza bajo amenazas de muerte”, relató la víctima.

El empresario fue trasladado a un cuarto oscuro cuyo paradero era desconocido. Lo golpearon y le decían que sus captores eran una fracción del ELN y que requerían dinero para apoyar el proceso de paz con el Gobierno.

Aunque el empresario les aseguró que no era una persona adinerada, sus captores le dijeron que conocían sus movimientos bancarios y los saldos en sus cuentas. Además, para demostrar que lo tenían vigilado, le advirtieron que lo habían seguido hasta la Plaza del 12 de octubre, un punto que frecuentaba entre semana.  

“Me dijeron que tenía que hacer traspasos y trámites con una abogada a quien conocía y que ella sabía cómo adelantar la entrega de bienes en hipoteca”, aseguró la víctima a la Fiscalía.

Agregó que fueron más de cuatro horas firmando papeles, escrituras y hojas con huellas digitales. Uno de los captores -quien se hacía pasar por comandante del grupo- llegaba con letras en blanco para firmarlas.

“Dependiendo de la rapidez con que hiciéramos el negocio, podía salir esa misma noche o en la madrugada”, agregó el empresario.

En su denuncia, la víctima precisó que pese a que no tenía una relación cercana con Min, éste siempre lo abordaba en el centro comercial Andino para pedirle que le permitiera administrar sus bienes. Pero el empresario siempre le decía que él o su familia podían hacerlo.

Según se reveló en audiencia pública, cuando la víctima fue liberada, al primero que vio fue al extranjero, quien le advirtió que había sido gracias a su ayuda y a un préstamo de US$2 millones para que no le quitaran la vida.

“Dijo que había solicitado varios préstamos a bancos del exterior y que necesitaba el dinero pronto”, sostuvo la víctima.

Por su parte, la Fiscalía cuenta con interceptaciones de llamadas y certificaciones de bancos en Panamá en los que se advierte que no existió ningún préstamo y que estas personas habrían tenido comunicación constante en la participación activa del secuestro del empresario.

Por estos delitos, Min Hand se expone a una pena mínima de 20 años de prisión, en caso de ser hallado responsable.