Codensa ha instalado más de 3.700 luminarias LED en Bogotá

La idea es completar 4.500 en 90 puntos de Bogotá.

Alcaldía de Bogotá.

La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) y Codensa siguen adelante con la implementación de luminarias tipo LED en zonas priorizadas de la ciudad, tarea que arrancó en diciembre del año pasado.

Son en total cerca de 4.500 las luminarias que esperan instalarse en 90 puntos seleccionados por la administración, de las cuales se han instalado, hasta enero 28, 3.716, dando prioridad a zonas inseguras e intersecciones viales.

Las características más importantes de las luminarias LED se centran en un ahorro de 45 % de energía, son ecológicamente más amigables porque tienen una vida útil mayor y con la conversión del color, por ser luz blanca, se brinda una mejor sensación para el ciudadano y una mejor densidad de la luz para efectos de seguridad ciudadana.

La ciudad comenzó la transformación del alumbrado de sus calles con el primer tramo con luces LED en diciembre del año pasado. Este cambio hace parte del proceso de modernización del alumbrado público de Bogotá que adelanta el Distrito.

La meta del proyecto es llegar a 33 mil luminarias con una inversión de $70.000 millones. Éstas serán instaladas en cerca de 90 de los principales corredores viales de la capital, previamente seleccionados.

Aunque quizá los bogotanos no lo han percibido, el cambio a las luces LED ya había tenido unos primeros pasos con proyectos piloto que realizó la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos para probarlas en zonas como la Zona T, el CAI Rosario (ubicado en el Eje Ambiental del centro de Bogotá), en la Plaza de Bolívar, en la carrera 7ª (en el segmento peatonalizado entre las calles 11 y 13) y la fachada de la iglesia San Francisco (en el Eje Ambiental). La universidad encargada de la asesoría técnica en este proyecto fue la Nacional.

En agosto pasado la Cámara de Comercio de Bogotá y Despacio realizaron el foro “Imaginemos la luz”, en el que justamente los invitados (expertos en iluminación nacionales e internacionales) discutían acerca de por qué no repensar la iluminación de los espacios públicos y convertirlos en lugares mucho más seguros, que den la posibilidad de tener una vida nocturna.

Allí varios de ellos coincidieron en que las luces LED son una mejor alternativa que los bombillos de luz amarilla, pues son más baratos, duran más y se puede graduar su intensidad de acuerdo a la necesidad de cada espacio.

 

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