Colegios cerrados por derrumbe

Más de 800 estudiantes de dos planteles educativos continúan sin clase, luego de un deslizamiento ocurrido hece cinco meses en el barrio El Codito, al nororiente de la ciudad. Constructora de bomba sería la responsable.

El colegio Friedrich Naumann y el jardín Obra Suiza  están cerrados desde el 10 de febrero.  / Fotos: Luis Ángel
El colegio Friedrich Naumann y el jardín Obra Suiza están cerrados desde el 10 de febrero. / Fotos: Luis Ángel

El calvario de Rosa Calderón comenzó el 9 de febrero de este año. Ese día se vino abajo una montaña de tierra en el barrio El Codito, lo que obligó a las autoridades distritales a cerrar el colegio Friedrich Naumann y el jardín infantil Obra Suiza, planteles en los que están matriculados sus hijos.

Rosa Calderón tuvo entonces que trasladar a sus hijos a otro colegio, pero los niños han tenido que soportar robos y dificultades en el transporte de camino a la sede educativa, según denuncia.

Como doña Rosa, decenas de padres de familia vinculados a estas instituciones están cansados de las dificultades que han tenido que soportar los niños luego del cierre del colegio. El 28 de junio, la comunidad marchó frente a la Alcaldía de Usaquén. Dicen estar cansados de que no haya solución para los más de 800 estudiantes que asistían a estos planteles. Y aún más, exigen que se determine qué produjo el deslizamiento que terminó provocando el cierre de los mismos.

La razón de su malestar radica en que junto al colegio Friedrich Naumann y el jardín Obra Suiza se construía una estación de servicio de gasolina en la época en que se produjo el derrumbe. Según narraron en su momento testigos en la zona, antes de que se produjera el accidente se escucharon varias detonaciones, cuya naturaleza aún está siendo investigada.

Sin embargo, desde entonces, para los padres del sector una sospecha comenzó a crecer: la estación, a cargo de la constructora Obando Restrepo Cía., había sido la responsable del derrumbe.

Este fin de semana, en una audiencia con las familias afectadas, el Distrito pareció darles la razón. Javier Pava, director del Fopae, explicó que tras realizar los estudios de rigor, los resultados establecieron que el propietario del predio “no realizó obras de mitigación para evitar riesgo en las áreas vecinas y esas deficiencias causaron el deslizamiento”.

El subsecretario de Gobierno distrital, Édgar Ardila, anunció que promoverá “la revocatoria de la licencia de construcción de la estación de servicio”.

No obstante lo anterior, la empresa Leasing Bancoldex, que hizo el contrato de arrendamiento financiero con la constructora de la estación, se defendió ante la Contraloría General de la República. Su representante aseguró que la constructora “procedió a realizar las labores de mitigación de los riesgos que pudieran generarse en un proceso de estas características”.

A estas alturas, el Distrito estudia revocar la licencia de construcción de la estación de gasolina y obligar a quienes realizan las obras, a continuar con las medidas de mitigación del riesgo provocado presuntamente por los trabajos.

Según José Ricardo Puyana, subsecretario de Educación, los niños de estos dos planteles educativos no podrán regresar a sus estudios hasta que el Fopae y la Alcaldía de Usaquén garanticen la seguridad de la zona.

 

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