La comunidad que lucha por no ser desalojada de Monserrate

Al menos 100 personas viven en la zona, de las cuales más de la mitad están en el registro de víctimas. Autoridades dicen que deben desocupar el sector, por ser zona de reserva.

/ Federico Ortega

A tan solo unos pasos de la entrada al funicular de Monserrate, se viene gestando desde hace más de siete años un asentamiento informal. De las casi 120 personas que viven en el sector, unas 79 dicen estar inscritas en el Registro Único de Víctimas, por desplazamiento forzado del Pacífico. Otras 20 dicen estar aun esperando la verificación de sus casos para ingresar al sistema de la Unidad de Víctimas. El resto tienen una larga historia de residencia de calle. 

Los cambuches en la colina al pie del cerro Monserrate llevan años, pero se hicieron visibles en diciembre por un caso trágico: el asesino en serie Freddy Valencia. A pocos metros de la avenida Circunvalar tenía una choza de madera, a donde llevaba mujeres, las asesinaba y luego las enterraba en fosas. Él era tan sólo uno de los habitantes de esta zona, ubicada en plena reserva forestal.

Este martes un grupo del Escuadrón Móvil Anti Disturbios (ESMAD) llegó asistió al lugar para realizar el desalojo de los habitantes. El primero que se topó con los agentes fue José. Según su relato, los policías ingresaron con violencia en su cambuche de plástico y él inmediatamente salió con su machete a ver qué pasaba. “Era tanta la rabia que yo me iba a hacer matar” dice. (Lea: Quieren a Monserrate sin cambuches)

Cuando empezó el operativo, la gente salió con lo que tenía encima y, en esa inesperada situación, Ramón, otro habitante del sector, asumió de momento la vocería y liderazgo del grupo. Exigió a los agentes que mostraran la orden de desalojo, pero nadie presentó un documento. Pese a que cada desalojo debe contar la presencia de Defensoría del Pueblo y otras instituciones, agrega, no vieron a nadie que abogara por sus derechos.

Lo único que escucharon como pretexto para la incursión oficial era que habían llegado a verificar posibles reasentamientos de los habitantes de calle expulsados tras la intervención Bronx. El otro argumento tenía que ver con la declaración de la zona como Reserva Forestal del Distrito.

Una hora después, el proceso de desalojo fue suspendido. El balance: cinco cambuches derribados. Uno de ellos fue el de Érika, quien pese a vivir en esta zona, no renuncia a su sueño de tener una casa propia. Incluso, dice, sigue a la espera de que el Distrito le cumpla la promesa que le hizo hace un par de años: darle una vivienda por haber participado en el programa de ‘resocialización de habitantes de calle’, combinación de asistencia terapéutica y trabajo en limpieza de canales Distritales.

Aunque la operación quedó suspendida hasta nueva orden, la idea del Distrito es recuperar el espacio público. Los habitantes del sector, esperan que el día que lo hagan, les ofrezcan soluciones. Ómar Vera, coordinador de la Mesa Distrital de Víctimas, dice que por pedido de la Mesa, la Defensoría del Pueblo está evaluando cuántas de esas personas son víctimas, para que, una vez registradas, la Alta Consejería pueda ofrecer opciones de reubicación.

Es zona de protección

Gustavo Niño, alcalde local de Santa Fe, señaló que hay unos 40 cambuches en el cerro de Monserrate. Dice que las familias que habitan allí deben desalojar, porque se trata de una zona de protección ambiental. Allí, agregó el mandatario, se han asentado cachivacheros y expendedores de drogas, por eso las autoridades están haciendo una cruzada para recuperar el espacio público.

En el sector conocido como el Mirador de la Paz viven familias de desplazados y habitantes de calle. Sin embargo, algunos han denunciado que en la zona hay sujetos que deciden quiénes pueden armar su cambuche e, incluso, cobra arriendo por permanecer allí. “Hay gente que está siendo utilizada y esto es un espacio público. Es importante que de manera voluntaria se salgan, vamos a continuar con los operativos”, dijo el Alcalde local.

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