Comunidades de Cundinamarca son ejemplo de paz y convivencia

Entre 59 Juntas de Acción Comunal (JAC), cuatro serán premiadas por la Gobernación, por su compromiso con los jóvenes y sus labores comunitarias.

Las Juntas de Acción Comunal de cuatro municipios serán premiadas por sus iniciativas de paz.
Las Juntas de Acción Comunal de cuatro municipios serán premiadas por sus iniciativas de paz.

El liderazgo, el trabajo en equipo y la creatividad de cuatro Juntas de Acción Comunal (JAC) de Cundinamarca a la hora de poner en marchas iniciativas para mejorar las condiciones de sus comunidades, serán reconocidas por la Gobernación del departamento. Se trata de las juntas de los municipios de Sibaté, Caparrapí, Soacha y Gachetá, ganadores del concurso Cundinamarca territorio de paz. Los jurados del concurso analizaron 59 iniciativas de las JAC en varios municipios, pero las ganadoras se destacaron por haber mejorado el tejido social de sus poblaciones. Los proyectos ganadores recibirán el respaldo de la Gobernación para continuar con su trabajo social.

 

Primer Puesto

Municipio: Sibaté

JAC: Vereda Bradamonte

Presidente: Deogracias Jaimes Pineda

Iniciativa: El primero de julio del 2012 la vereda comenzó a trabajar por la paz. Inspiraron a sus habitantes para ayudar en la construcción de la capilla; en la siembra de más de 5.000 árboles nativos en el páramo del Sumapaz, con el apoyo de niños, jóvenes y adultos mayores de la región; en la siembra de cercas vivas, viveros comunales, brigadas de recolección de basura; en la promoción de actividades deportivas de ciclismo, atletismo, fútbol, baloncesto y microfútbol; y en el arreglo de la carretera a través de mingas. Todos se comprometieron en mejorar las condiciones de vida de su comunidad.

Segundo puesto

Municipio: Caparrapí

JAC: Vereda Potosí, inspección San Pedro

Presidente: José Pereira Marroquín

Iniciativa: Desde hace 12 años incentiva la práctica deportiva en los habitantes de la vereda, como una salida a la violencia y a las pocas oportunidades de progreso de la región. Esto, sin tener una infraestructura adecuada, ni alternativas de emprendimiento económico para los campesinos, quienes se dedicaban al cultivo de la coca para sobrevivir. Los jóvenes de la región estaban convencidos de que el cultivo ilícito los iba a enriquecer, situación que se tradujo en empobrecimiento y violencia. Entre otras conquistas, los pequeños productores iniciaron la sustitución de coca por cacao, plátano y productos de pan coger. Esta tarea sirvió para que dejaran atrás su idea de ingresar en las Autodefensas. Con el tiempo se interesaron en el microfútbol, hecho que ayudó a convertir el patio de la escuela en un espacio deportivo al que llegaban los jóvenes a practicar todos los viernes, sábados y domingos. Las mujeres también comenzaron a jugar microfútbol. Al final, se logró un acuerdo con el comandante de las Autodefensas para no involucrar a los jóvenes en el conflicto y en la actualidad se cuenta con un pequeño polideportivo.

Tercer Puesto

Municipio: Soacha

JAC: Barrio Juan Pablo II, segundo sector

Presidente: Blanca Lidia Chavarro Díaz

Iniciativa: Sus habitantes tomaron la iniciativa de salir todas las noches, entre las 9:00 p.m. y la 1:00 a.m., a hacer rondas y plantones en la cancha de microfútbol del barrio, que antes era invadida por los delincuentes y los consumidores de sustancias psicoactivas, para recuperarla como un lugar de integración familiar y práctica deportiva. Hoy el sector goza de tranquilidad y armonía, gracias a la unión de todos los miembros del barrio. Se estableció un horario para el uso adecuado de las canchas, el cual se hace cumplir.

Cuarto puesto

Municipio: Gachetá

JAC: Cruces de Hatogrande del municipio de Gachetá

Presidente: Claudia Susana Torres

Iniciativa: Con mano de obra de la comunidad, se dedicaron a mejorar y a embellecer el aspecto de los caminos veredales. Realizaron el mantenimiento y mejoramiento de un sendero veredal y construyeron un puente de madera sobre la quebrada Honda, para unir las comunidades de La Villa y Las Cruces de Hatogrande, para que los niños pudieran hacen su recorrido diario a la escuela en menos tiempo. Hoy en día los mismos campesinos realizan la limpieza y mantenimiento de estos caminos.