Concejales de Bogotá no están de acuerdo con invertir en Hospital San Juan de Dios

Dicen que no se tienen recursos suficientes y que éstos podrían emplearse mejor.

Archivo El Espectador

Con la autorización para que el Gobierno de Bogotá compre el Hospital San Juan de Dios se desató una fuerte polémica entre los concejales de la ciudad, pues según ellos la millonaria suma que se invertirá en la reparación y dotación de éste podría usarse en la finalización y el equipamiento de otros hospitales, o la construcción de más centros de asistencia médica.

El concejal Juan Carlos Flórez, por ejemplo, en conversación con Caracol Radio expresó que a pesar de ser el hospital un símbolo de Bogotá, el Distrito no cuenta con los recursos para ponerlo en funcionamiento, afirmando que “la ciudad no cuenta con recursos suficientes, además demoraría muchísimos años la reparación para ponerlo a funcionar, lo que indica que éste podría costar más de lo que está presupuestado”.

A lo anterior agregó que con los recursos que pretenden invertir en dicho hospital, se podría hacer algo al respecto de los hospitales como Meissen, del Tintal y el antiguo Guavio, los cuales requieren de recursos para terminarlos o equiparlos.

Por su parte, el concejal Antonio Sanguino afirma que la decisión que se tomó no fiscalmente responsable, ya que los edificios del hospital son de conservación, y añade que invertirle recursos sería meterse “en un túnel que no tiene luz al otro lado”, pues los 200 mil millones que se anunciaron para su restauración se le debe sumar el pasivo pensional que está por encima de 2 billones de pesos.

La ciudad está requiriendo recursos o la construcción de uno o más hospitales que pueden costar cada uno 35.000 millones de pesos, dinero que también se necesita para más equipamientos de salud”, expresó Sanguino.

Asimismo, expresó que la compra de San Juan de Dios, en realidad había sido la compra de un problema, ya que con lo que se invertiría en dicho hospital y en el Materno Infantil, “se podrían construir y dotar por lo menos cinco hospitales en las zonas más pobres de la ciudad”.

Sanguino aseguró que con la inversión para adecuar las edificaciones y las dotaciones sería un gasto innecesario que podría usarse mejor, “me huele que no es una decisión fiscalmente responsable", puntualizó.