Concejo ausente

Aunque la asistencia aumentó, el tiempo de permanencia en las sesiones bajó, según Concejo Cómo Vamos.

El debate de control político ayer en el Concejo tenía que ver con la ‘Problemática de salud mental infantil en el Distrito Capital’, según el comunicado oficial; había sido citado por el concejal verde Edward Arias y a él estaban invitados los secretarios de Salud y Gobierno, entre otros funcionarios. Arrancó con pocas caras, pasadas las 9 a.m., pero dos horas después el Salón Comuneros, en donde se realizaba la discusión, lucía más como un desierto que como una sesión de la corporación, las cuales normalmente van hasta el mediodía.

La historia se repite día tras día, más o menos desde mediados de septiembre pasado, cuando terminaron las sesiones ordinarias y arrancaron en firme las campañas de aquellos concejales que buscarán la reelección el próximo 30 de octubre. No son pocos. De 45 cabildantes, 36 están hoy en la recta final de sus correrías políticas, y por eso el Concejo ha reducido el tiempo de sus sesiones y la permanencia en las mismas.

La corporación se encuentra en periodo de control político, es decir, que no se discutirán proyectos de acuerdo sino hasta el 1° de noviembre, cuando comiencen las sesiones ordinarias. Desde el pasado septiembre, por petición de los voceros de las bancadas, los debates de los lunes en las comisiones sólo se pueden programar a partir de las 2 p.m., debido a la “agenda complicada” de los concejales-candidatos, según dijo una fuente que pidió reserva de su nombre.

Esa “agenda complicada” también impidió que los concejales aceptaran realizar un foro con los aspirantes a la Alcaldía, como lo propuso la presidenta de la corporación, María Victoria Vargas. “Dijeron que no tenían tiempo”, contó un empleado del Concejo.

Y aunque se programa un debate de control político por día, ninguno suele pasar de las dos horas, luego de lo cual hasta los asesores de los candidatos al Concejo se marchan rumbo a sus respectivas sedes de campaña.

Los concejales de la capital ganan $900 mil por cada sesión a la que asisten o en la que se registran, con un máximo de 20 sesiones al mes. Es decir, que si un cabildante se presenta juicioso a todos los debates que se programan, su sueldo mensual estaría por el orden de los $18 millones. Un sistema que la presidenta de la corporación calificó de “perverso”, pues le permite al funcionario devengar esos recursos automáticamente, sólo por registrarse, más no por permanecer en el Concejo.

Acaso sea por eso que los datos del programa Concejo Cómo Vamos señalan que, en general, la asistencia aumentó en julio, agosto y septiembre, pero, en contraste, disminuyó la permanencia de los concejales en el recinto. Al comparar el segundo semestre de 2010 con el mismo periodo de 2011, cabildantes como Carlos Galán (candidato a la Alcaldía) pasaron del 91% de permanencia en las sesiones al 49%; José Juan Rodríguez del 16% al 10%, y Ómar Mejía del 86% al 33%.

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