En Concejo de Bogotá aseguran que implementación del SITP avanza a “paso tortuga”

Dicen que esto pasa no solo por los contratos celebrados por Samuel Moreno sino por “una seguidilla de equivocaciones e improvisaciones del actual gobierno distrital”.

Archivo El Espectador

El concejal Antonio Sanguino aseguró que la implementación del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) avanza “a paso de tortuga” y que esto está sucediendo “no solo por el trauma de nacimiento que significó el tipo de contratos celebrados en el 2010 por la Administración de Samuel Moreno con los operadores privados seleccionados en una traumática licitación, sino también por una seguidilla de equivocaciones e improvisaciones del actual gobierno distrital, y en particular, de la Secretaría de Movilidad”.

Sanguino señala que la afortunada decisión de dotar a la capital de un Sistema Integrado de Transporte Público que articule distintos modos de movilidad, unifique la tarifa y el mecanismo de acceso al sistema y sustituya por completo el transporte tradicional, viene desde hace rato. Fue planteado en el plan de movilidad formulado por la agencia de cooperación japonesa JICA en la primera administración Mockus. Y luego fue reiterado en el Gobierno Peñalosa cuando en tiempo record se concibió y puso en marcha el sistema Transmilenio, y en el Plan Maestro de Movilidad decretado en tiempos de Lucho Garzón.

“Solo que Moreno, a quien le tocó licitar su operación, modificó, al calor de un paro de transportadores, el modelo financiero e incorporó una lógica rentista a favor de los propietarios de buses y busetas, que tiene en riesgo de quiebra a todo el servicio de transporte público de la ciudad. Quiebra que empezó con los consorcios Egobus y Coobus que agrupan, sobre todo, a los pequeños transportadores”, explica Sanguino.

Según el cabildante, en su momento distintas voces le suplicaron al alcalde Petro no arrancar la implementación del SIPT hasta que no estuvieran listos todos sus componentes: la unificación de las tarjetas, la infraestructura de parqueaderos y paraderos, la plataforma tecnológica y la pedagogía ciudadana.

“Hubo quienes pidieron una revisión y ajuste de los contratos de operación. Pero pudo más el desesperado ímpetu reformador del Alcalde que la aconsejable planeación en la ejecución de decisiones y políticas públicas. Para completar, en medio de otro paro de los transportadores, el 22 de octubre de 2014, el alcalde se comprometió a pagar con recursos de la ciudad, las rentas a los propietarios de Egobus y Coobus por sus vehículos tradicionales entregados”.

En este sentido, Sanguino puntualizó en que Petro asumió directamente la chatarrización de los 1.853 buses viejos pendientes por sacar de circulación de estos dos operadores y que según los contratos es responsabilidad de los mismos.