En Concejo de Bogotá dicen a Petro que el POT murió jurídicamente

Aseguran que el burgomaestre capitalino “no puede pretender trasgredir la ley para revivirlo”.

El Espectador

El concejal Javier Palacio Mejía se refirió al hundimiento del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) en el Cabildo Distrital y puntualizó en la plenaria del Concejo no puede violar la ley para darle gusto al alcalde Gustavo Petro.

“Como concejal de Bogotá espero que en la plenaria de este jueves no se pretenda violentar la ley por parte de algunos cabildantes para darle gusto al alcalde Petro. Solicito a los organismos de control que estén vigilantes y no permitan que este proyecto archivado después de una correcta votación y ceñida a la ley sea revivido con jugarretas políticas o jurídicas”, señaló Palacio.

El cabildante del partido de La U agregó que “cuando la ley no le es útil para sus intereses, el alcalde Gustavo Petro siempre busca artilugios para burlarla. Inexplicable el alcalde a través de un trino dijo que como la sesión del domingo pasado fue suspendida, se solicitará que el POT se reviva en sesiones extraordinarias. Error señor alcalde, la sesión tuvo cierre, fue el final de las sesiones ordinarias y las decisiones tomadas en esas sesiones ya no pueden ser reconsideradas porque simplemente ese periodo constitucional concluyó”.

El concejal Palacio invito al burgomaestre capitalino a que se reúna con todos los sectores de la ciudad para que se construya un nuevo POT, que tenga una identidad de ciudad, consenso y además no ponga en riesgo lo que la ciudad ha construido juiciosamente hasta hoy.

“Usted tiene buenas ideas pero no pretenda imponerlas, la ciudad se construye con el dialogo no con la imposición. Tenga en cuenta alcalde que por improcedente y por petición de la mayoría de los concejales la Mesa Directiva del Concejo de Bogotá declinó darle trámite a la solicitud de la Administración Distrital de revocar la decisión tomada por mayoría, en la Comisión del Plan, de archivar el proyecto de modificación al POT”, indicó.

Explicó que la petición se declinó por tener vicios de nulidad ya que fue radicada ante la comisión dos horas antes de que se conociera el resultado de la votación, “por ley es improcedente solicitar revocar un acto administrativo antes de que éste se produzca”.

Finalmente, dijo que si se hubiese estudiado y aprobado, dicha aprobación era inocua porque el periodo de sesiones ordinarias del Concejo de Bogotá terminó el domingo 9 y no había más plenarias para darle el trámite al proyecto hacia otra comisión.