Concejo y administración Petro buscan acercamiento

La incomunicación entre cabildantes y funcionarios volvió a ser la constante. Ambas partes llamaron a pactar los mínimos de la discusión.

El secretario de Hacienda Ricardo Bonilla aceptó una reunión con los concejales de la Comisión de Hacienda para llegar a acuerdos.  / Archivo
El secretario de Hacienda Ricardo Bonilla aceptó una reunión con los concejales de la Comisión de Hacienda para llegar a acuerdos. / Archivo

Las cartas de la Alcaldía están sobre la mesa: la solución al inconformismo que ha generado el cobro de valorización está en derogar el Acuerdo 180 de 2005 y el Plan de Ordenamiento Zonal del Norte, y, en consecuencia, financiar, mediante el endeudamiento de la ciudad, las obras que se dejarían de hacer. Una alternativa que, por ahora, no cuenta con el respaldo del grueso de concejales, quienes dicen necesitar una reunión con la administración para llegar a mínimos acuerdos y así decidir sobre una de las apuestas más trascendentes de la administración de Gustavo Petro.

El sábado pasado el secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla, expuso ante la Comisión de Hacienda del Concejo los alcances del cupo de endeudamiento por $4,3 billones que pretende la administración para realizar las grandes obras de movilidad que requiere la ciudad (incluidas 15 de valorización que se dejarían de hacer con la eventual derogatoria del Acuerdo 180 de 2005). En cambio, la directora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), María Fernanda Rojas, quien debía explicar el porqué de la derogatoria, no lo pudo hacer el domingo, pues la discusión fue acaparada por las dudas de los concejales frente al cupo.

Con esta ya son tres las veces que la administración Petro ha presentado ante el Concejo el cupo de endeudamiento. Un cupo que, desde el comienzo de la administración, fue planteado por el alcalde como la forma de cumplir con las promesas de movilidad de su plan de desarrollo. Con él se financiarían proyectos tan importantes como el cable aéreo de Ciudad Bolívar, los metros pesado y ligero, así como el tranvía por la séptima, entre otras.

Por oposición ciega, o por falta de razones del gobierno local, en las dos oportunidades pasadas el cupo fue negado. Pero esta vez, probablemente, no será así, pues está atado a las obras de valorización. Aunque ya surgen propuestas alternativas o modificaciones a los planes del Gobierno.

La bancada verde, en voz de Antonio Sanguino, ha planteado que no se derogue la valorización sino que se modifique. Las obras no serían cobradas localmente, es decir, a los barrios que están en inmediaciones de las construcciones, sino a toda la ciudad, bajo el entendido de que grandes obras como la Avenida Bosa, que tiene un costo de $298.000 millones, o la Avenida la Alsacia, en la localidad de Kennedy, que costaría alrededor de $86.000 millones, generan un beneficio para todos los bogotanos.

En ese sentido Sanguino sostiene que el cupo de endeudamiento aprobado “seguramente no será por el monto que pide el alcalde”. Idea que comparte Horacio José Serpa, concejal liberal. “El monto es muy alto. Hay que evaluar la capacidad de pago de la ciudad. Una alternativa que propongo es que la ciudad se endeude para las obras que se cancelarían por valorización, deuda que se amortizaría con un cobro que se les haría a los ciudadanos en el momento de la entrega de las obras. Sería un cupo de endeudamiento momentáneo. Si la administración quiere que le aprobemos un cupo para las otras obras, que nos muestre los estudios de demanda o los anteproyectos que lo justifiquen. Sería irresponsable aprobar sólo buenas ideas”.

Por su parte, William Moreno, concejal por el movimiento Progresistas, cuestionó a través de las redes sociales el ánimo con el que la mayoría de las bancadas llegaron a escuchar a Ricardo Bonilla. “¿Qué tan coherente es que un Concejo que aprobó el Plan de Desarrollo de la Bogotá Humana, no apruebe sus herramientas de financiamiento? Desde la exposición del Plan se ha demostrado técnicamente que hay capacidad de pago y sostenibilidad de la deuda. Además, exigir estudios y diseños de obras para aprobar el cupo de endeudamiento no es pertinente de acuerdo con la norma”.

Lo mismo ocurre con los demás concejales que componen la Comisión de Hacienda. Cada uno tiene su valoración de la coyuntura y por eso varios de ellos pidieron una reunión con la administración. Pero el presidente de esa célula del Concejo, Ómar Mejía, le encontró reparos a la idea. “¿Con quién vamos a hablar si ni siquiera hay secretario de Gobierno?”, dijo en la sesión. Inmediatamente el secretario Guillermo Asprilla, quien recientemente fue inhabilitado por la Procuraduría, respondió a través de Twitter: “Concejal Mejía Báez, sabe perfectamente que en valorización y cupo, por norma, el interlocutor del Concejo es el secretario de Hacienda”.

Todo quedó ahí, en uno de los usuales ‘vainazos’ del Concejo hacia la administración. Sin embargo, de manera informal, el mismo Ricardo Bonilla le pidió a Mejía que concertaran una reunión para los próximos días, pues el tiempo corre. Si no se radican ponencias (positivas o negativas) sobre el cupo y la derogación de valorización antes del 25 de este mes, la Comisión no podrá votar antes del 30. Si no lo hace, una vez más, la administración deberá comenzar de ceros el camino de sus propuestas y la ciudadanía seguirá en ascuas frente al pago de valorización y las obras que le fueron prometidas en el Plan de Desarrollo.

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@CamiloSeguraA

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