Confianza, clave para renegociar el SITP

Los muchos diagnósticos que se han hecho sobre el SITP no han arrojado ninguna solución estructural. La renegociación, que parece ser la única salida a la crisis, ha sido difícil debido al distanciamiento entre Distrito y operadores.

Según expertos, renegociar los contratos es la única solución a la crisis. / Archivo El Espectador.

El Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) tiene problemas desde que comenzó su implementación, en junio de 2012, y su crisis ha sido sobrediagnosticada. No obstante, siguen sin aparecer las soluciones que les brinden a los usuarios un servicio ideal. Para hablar sobre alternativas, expertos en movilidad que se reunieron en un foro de la revista Semana llegaron a la misma conclusión: los ingresos son insuficientes para cubrir los costos de operación. No hay un balance entre pago y recaudo.

Esto ha generado el gran déficit del sistema, con operadores que reportan pérdidas acumuladas de $400.000 millones al año, tienen deudas por $3,5 billones con los bancos y cada vez más líos para obtener insumos y repuestos. Y todo esto recae en un solo actor: el usuario, quien paga el pasaje. “Los ingresos son insuficientes y los ciudadanos han tenido que entrar a asumir ese déficit”, afirmó José Stalin Rojas, director del Observatorio de Logística, Movilidad y Territorio, durante el encuentro.

Este es el gran problema del sistema, pero no el único. La falta de cobertura de las rutas, los buses provisionales, la evasión del pasaje, las dificultades con la nomenclatura y la información al usuario, así como los problemas de integración con Transmilenio, han disparado el transporte informal, lo que ha impedido que esos usuarios lleguen al SITP para mejorar la situación financiera. En medio de este panorama, dicen los expertos, hay una única solución: renegociar los contratos con los operadores, algo de lo que se viene hablando desde la administración Petro. No obstante, el otro inconveniente es el distanciamiento entre los operadores y el Distrito para llegar a una solución.

“Hay que recuperar la confianza entre las partes. El cambio de dirección en TM puede ayudar y la nueva gerente podrá conseguir los acuerdos que no se lograron, pero hay que ser más exigentes en el cumplimiento de los contratos. También se cree que los operadores ganan mucho, pero hay que entender sus finanzas: tienen que adecuar los vehículos, pagar el combustible, contratar los conductores, etc., y eso tiene costos”, concluyó Darío Hidalgo, experto en movilidad.

Por ahora, la discusión sigue abierta. Los acercamientos entre el Distrito y los operadores continúan en busca de una solución. Todos conocen el diagnóstico. Faltan las soluciones.