Congelado subsidio funerario de Petro

La Uaesp espera que el proceso de reactivación no demore más de dos semanas.

El Cementerio Central es uno de los cuatro cementerios de propiedad del Distrito. Archivo - El Espectador

El subsidio funerario que la administración del alcalde Gustavo Petro se comprometió a otorgarles a las personas más pobres de la capital lleva cinco meses congelado, pese a que existe una avalancha de solicitudes.

Hasta el 19 de noviembre de 2014 se entregaron los subsidios bajo un convenio con la Secretaría de Integración Social. Desde entonces se frenó la entrega mientras la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), encargada de garantizar el servicio, reglamentaba el nuevo procedimiento. Hace 15 días, el 13 de abril, se publicó la resolución que aclara el trámite. La promesa de la entidad es que en menos de dos semanas se reactivará la entrega de subsidios.

La historia del subsidio funerario nació en campaña y quedó consignada en el Plan de Desarrollo Distrital Bogotá Humana (2012-2016). Entonces Petro se comprometió a entregar en su administración 12.000 subsidios a la población más pobre, hasta en un 90% del costo del servicio.

El Distrito ha subsidiado a 439 personas hasta noviembre de 2013, particularmente de estratos 1 y 2, pero como muchas de ellas han solicitado varios, la Uaesp dice que han subsidiado 1.100. Eso significa que antes de que se acabe esta administración el Distrito deberá entregar 10.900 subsidios, una tarea nada sencilla. Por eso la más reciente resolución busca destrabar viejos obstáculos para ampliar la cobertura y agilizar el trámite para que la promesa de Petro no se quede en el papel.

Ahora, por ejemplo, para acceder a este servicio las personas que lo solicitan pueden acreditar su condición de pobreza o vulnerabilidad, soportando su inscripción en cualquier base de datos de entidades nacionales o distritales, como el Sisbén o Acción Social.

Será la Subdirección de Servicios Funerarios y Alumbrado Público de la Uaesp la que verificará que los solicitantes del subsidio funerario estén registrados en alguna base de datos para determinar si está en una situación de pobreza y necesita este descuento. Éstos tendrán 45 días para hacerlo efectivo después de la aprobación, de lo contrario deberán repetir el trámite. Antes para la entrega de un subsidio las personas debían estar registradas en el “Sistema de Identificación de Registro de Beneficiarios (Sirbe)” de la Secretaría Distrital de Integración Social, y esta entidad era la que soportaba la inscripción.

Otra de las preocupaciones que buscaron subsanar con esta norma es qué pasará con el dinero asignado para ejecutar este programa (un poco más de mil millones de pesos) cuando termine el gobierno Petro.

Como es muy posible que la Uaesp no alcance a desembolsar todos los recursos, atendiendo la meta y el tiempo que queda, en esta resolución señalan que contratarán a una sociedad fiduciaria, vigilada por la Superintendencia Financiera, para desembolsarle el dinero a Inversiones Montesacro, operador de los cuatro cementerios de propiedad del Distrito que hay desde 2013.

Mientras el proceso de contratación de esta empresa se termina (aún no ha empezado), los pagos los hará la Uaesp con cortes bimensuales, previa presentación de la factura por los servicios prestados en los cuatro cementerios de propiedad del Distrito: Cementerio Central, Cementerio Norte, Cementerio Sur y Cementerio Parque Serafín.

La ilusión de muchas personas vulnerables que buscan acceder a este subsidio funerario, que puede costar entre $300 a $400 mil, es que el Distrito se ponga de acuerdo para descongelar su entrega pronto, después de cinco meses. Será importante, en un año tan electoral como este, con elecciones locales en octubre, que el manejo de estos subsidios se margine de viejas y maliciosas prácticas políticas.