Por contaminación ambiental, Fiscalía imputó cargos a tres personas en Bogotá

Los capturados afectaban de “forma grave” los recursos hídricos y el suelo.

Secretaría de Ambiente.

Por fundir plomo sin los permisos requeridos impactando de forma grave los recursos hídricos y el suelo, la Unidad Especializada en Delitos Ambientales de la Fiscalía General de la Nación imputó cargos por contaminación ambiental a José Vicente Castellanos, Jair Reyes Zapata y Henry Gómez Solorzano.

La fundición se realizaba en el establecimiento “Reciclaje nuevo mundo JC”, ubicado en Fontibón, que se dedicaba a la recepción, almacenamiento y aprovechamiento (fundición) de residuos peligrosos, como baterías de plomo-ácido para generar barras de mayor tamaño.

La captura se dio en un operativo conjunto entre la Secretaría de Ambiente y la Unidad Investigativa de Delitos Contra el Ambiente y los Recursos Naturales (UICAR) de la Policía Nacional y la Secretaría de Ambiente, donde se constató que la empresa funcionaba en la Zona de Manejo y Preservación Ambiental del río Fucha.

Según la Secretaría de Ambiente, las actividades se realizaban sin los controles necesarios para evitar la afectación ambiental como sistemas de captación, extracción y control de emisiones y sistemas de tratamiento de aguas residuales industriales. El establecimiento tampoco contaba con los permisos y licencias requeridos por la autoridad ambiental.

Adicionalmente, se encontró que el establecimiento generaba aguas residuales no domesticas provenientes del lavado de las cajas plásticas de las baterías plomo-ácido, las cuales son vertidas sobre el suelo una vez se realiza la mencionada la actividad.

La SDA ya le había impuesto medida preventiva de suspensión de actividades de fuentes fijas de emisión por contaminación atmosférica al predio (Resolución 1208 de 2013), acto administrativo que le ordenaba a la Alcaldía Local de Fontibón ejecutar la medida.

“La forma como se realizaba la actividad incumplía con los estándares internacionales sobre uso de materiales como el plomo por ser un carcinógeno calificado, ya que se absorbe por los pulmones, piel y los huesos. Esto genera una acumulación gradual y continua del metal por exposición reiterada”, apuntó Néstor García, secretario de Ambiente.

Las baterías plomo-ácido son catalogadas como residuos peligrosos debido a sus características de toxicidad asociadas a sus componentes, especialmente elementos impregnados con ácido y mezcla de agua con ácido.

 

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