Contradicciones en la obra de la 94

El IDU analiza hacer un segundo cobro de valorización para conseguir$107.000 millones para terminar la obra, pero la comunidad recuerda que en audiencias ante la Personería la entidad había asegurado que este no sería el camino para buscar el dinero.

Cortesía IDUAsí se vería la glorieta de la calle 94, según el proyecto original.
Los enredos alrededor de la obra de la calle 94 con NQS, donde se adelantan trabajos para hacer una glorieta subterránea, cada día les traen más dolores de cabeza a los residentes de la zona. El más reciente corrió por cuenta del anuncio del IDU y se trata  de la posibilidad de hacer un segundo cobro de valorización para obtener $107 mil millones que faltan. Les contamos cuáles son algunas contradicciones en la historia de este proyecto vial, que ya estuvo empañado una vez por haber caído en manos del carrusel de la contratación y por el que la comunidad pagó unos $45 mil millones en 2007. 
 
» William Camargo, el director del IDU, dijo que estudian realizar un segundo cobro de valorización para financiar la glorieta subterránea que la entidad adelanta en la calle 94 con avenida NQS. Según él, la entidad analiza esta opción debido a que la obra tiene un déficit de $107 mil millones que tendrían que costearse con recursos que tradicionalmente se usan para el mantenimiento de la malla vial. 
 
 Pero los residentes del sector están molestos con la nueva propuesta del IDU, entre otras razones, porque  justamente en una audiencia pública ante la Personería en diciembre de 2013, Camargo dijo que el nuevo valor de la obra de $166 mil millones no implicaría un nuevo cobro a la comunidad. “En este caso ya se cobró la obra y el Acuerdo (180 de valorización) establece que los costos superiores a lo que inicialmente se cobró, deberán ser asumidos por el IDU o eventualmente con recursos de los bogotanos pero no por medio de la valorización. Son unas transferencias ordinarias que se toman de los recursos que recibe el Distrito y se trasladan al IDU”, dijo en ese momento el director de la entidad.
 
» El Espectador también ha hecho un seguimiento a las diferentes audiencias sobre la obra de la 94 realizadas en la Personería y ha hablado al respecto con el director del IDU, William Camargo. Hace un año el funcionario explicó a este diario que  los $81 mil millones adicionales que se necesitan saldrían de transferencias que recibiría  la entidad y otra parte del presupuesto de 2015.
 
Ahora el director del IDU señala que hay un mecanismo legal que permite hacer un nuevo cobro de valorización, como lo hizo en 2001 el Distrito. La intención de la entidad es evitar que los recursos destinados para el mantenimiento de la malla vial terminen financiando esta obra, pero la comunidad se resiste a pagar porque desde antes de que comenzara la obra estaba preocupada acerca de si los diseños eran adecuados y si verdaderamente alcanzaría el dinero proyectado para hacerlo.
»El edil de la localidad de Chapinero, Rolando González, citó a un debate sobre la obra de la calle 94 en febrero pasado, en el que el interventor de la obra aseguró que los retrasos en la obra eran responsabilidad de las empresas de servicios públicos, como lo cuenta el edil. 
 
Sin embargo, González citó a un nuevo debate hace dos semanas y allí las empresas de servicios públicos que intervienen en la obra dejaron claro que han desarrollado todas las labores que ha solicitado el IDU y que no tienen responsabilidad en el cronograma, explica el edil de Chapinero.
 
»Otro de los aspectos que ha cuestionado la comunidad desde que fue adjudicada nuevamente en 2012 por la administración de Gustavo Petro, es que el interventor seleccionado sea el  Consorcio Gómez Cajiao – Joyco, firma que también tuvo a cargo esta tarea en el contrato adjudicado por primera vez en 2009 a empresas del contratista Julio Gómez, investigado por el cartel de la contratación.
 
“Esta es una obra que viene con el antecedente de haber estado en el cartel de la contratación, de estar desfinanciada, sin diseños correctos, y la vuelven a dejar con el mismo interventor de la época de Samuel Moreno. Uno cuestiona que esta administración de la Bogotá Humana, cuyo título es la transparencia, deje la obra con la misma interventoría”, critica Alba Astrid Cruz, representante de Corpocountry y una de las encargadas de la mesa veedora de la obra ante la Personería.  
» Aunque la fecha estimada para que terminara la obra era octubre de 2015, no estará lista para ese momento.   
 
 El más reciente problema que afectó el cronograma del proyecto fue un daño que sufrió la fachada de un edificio mientras se realizaban los trabajos de la obra. Finalmente, se comprobó que el daño no fue provocado por la obra, pero ésta permaneció suspendida por casi tres meses. Es probable que la entrega se demore unas cuatro semanas más de lo previsto.
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