Contralor de Bogotá pide 69 cargos más para vigilar al Distrito

En el Concejo se discute desde este jueves un proyecto que radicó el jefe del organismo de control para crear nuevos cargos de alto nivel en esa entidad. Costarían $9.055 millones anuales.

Juan Carlos Granados, contralor de Bogotá. / Foto: Óscar Pérez - El Espectador

Faltan manos en la Contraloría Distrital para vigilar la administración y ponerse al día con el trabajo represado, en el que incluso hay procesos desde 2011. Con este argumento llegará este jueves al Concejo de Bogotá el contralor Juan Carlos Granados, para tratar de convencer al Cabildo de que le apruebe un proyecto de acuerdo con el que busca reorganizar en el ente de control y, de paso, crear 69 cargos de alto nivel, que le costarán a Bogotá casi $9.055 millones al año.

El contralor distrital, Juan Carlos Granados, explica su iniciativa con dos argumentos: El estudio de cargas laborales de la entidad que se realizó en 2012 y la nueva estructura del Distrito. “Aunque las necesidades de personal de la Contraloría son mayores, vamos a pedir el personal para cubrir esas cargas que se identificaron en 2012. De otro lado, como la administración cambió su estructura, la Contraloría debe armonizar su estructura”.

Considera que es necesaria una modernización de la entidad para tener capacidad de fiscalizar dependencias creadas en los gobiernos de Gustavo Petro y de Enrique Peñalosa. Por ejemplo, las secretarías de la Mujer, de Seguridad y Jurídica. Granados propone, entonces, que la Contraloría cuente con oficinas que se dediquen exclusivamente a vigilar las labores de esos despachos.

Pretende, además, que el control al sector de cultura, recreación y deporte tenga su propia dirección dentro del organismo de control y deje de ser un apéndice de la Dirección de Educación.

La reorganización del sector salud que adelanta Peñalosa también lleva al contralor a proponer cambios en su entidad con el fin de hacerle seguimiento al modelo de atención que comenzó a aplicar el alcalde y que tiene entre sus apuestas más visibles la agrupación de los 22 hospitales públicos en cuatro redes y la creación de una empresa logística que concentrará la contratación de insumos.

Todo esto, obviamente, implica la creación de más plazas. La planta de la Contraloría es de 976 empleados. En 2012, sin embargo, la entidad concluyó, en un estudio de cargas, que para responder cabalmente con su función lo ideal sería contar con 1.039. Granados propone en su proyecto que sean 1.045, teniendo en cuenta su apuesta por más oficinas que auditen temas específicos.

Actualmente, la planta de personal está integrada por 976 empleados, la mayoría de nivel profesional (578), técnico (103) y asistencial (165). Los nuevos cargos serían tres asesores más para el despacho del contralor, cuatro directores técnicos, dos subdirectores técnicos, 17 gerentes y 43 profesionales universitarios, que llegarían con salarios mensuales (incluidas prestaciones) que oscilarían entre los $7 millones y $20 millones.

Se calcula que los gastos de funcionamiento de la entidad para el próximo año serán de $118.200 millones. Con la nueva planta, este rubro aumentaría $9.055 millones. Con este presupuesto, según el propio Contralor Granados, “la meta es mejorar los procesos auditores, avanzar en la descongestión y que todas las sectoriales, empresas e institutos de la administración queden cubiertos”.

Según Granados, no están pidiendo mucho, ya que, “sí hoy hacemos un nuevo estudio de cargas, la necesidad sería mucho mayor”. Explica que, si bien la nueva estructura le costará al Distrito casi $9.055 millones adicionales al año, hay que tener en cuenta la magnitud del plan de desarrollo para auditar. Mientras el de la administración pasada fue de casi $50 billones, el de la actual alcanza los $96 billones.

Y es que, según Granados, las necesidades son evidentes. Mientras en otras contralorías las auditorías se hacen en seis meses, con una muestra del 50 % de la contratación y con un equipo de casi quince profesionales, en Bogotá se adelantan cada tres meses, con una muestra del 20 % de la contratación y con un equipo de seis profesionales. “La circunstancia de riesgo de caducidad y prescripción de los procesos es muy alta en Bogotá. Incluso, hay trabajo represado desde 2011”.

Aunque reconoce que 69 cargos no son suficientes, prefirieron seguir trabajando de manera disfuncional para evaluar resultados. “Nos daremos la oportunidad de trabajar basados en el estudio de 2012 para ver cómo mejoran las condiciones. Dependiendo de ello, podremos plantear la realidad de la entidad.

Este martes comienza la discusión del proyecto cuando el contralor lo exponga en el Concejo. Los ponentes son Nelson Cubides (conservador), Armando Gutiérrez (liberal) y Juan Felipe Grillo (Cambio Radical). Los tres son de la coalición de gobierno y en mayo pasado votaron por Granados para la Contraloría.

La Alcaldía ya le dio el visto bueno al proyecto, pero está por verse si las mayorías que eligieron a Granados (35 de los 45 concejales), que son prácticamente las mismas que respaldan a Peñalosa, lo vuelven a acompañar sin remilgo. Aunque el contralor expone esta reforma como una necesidad, la iniciativa no estará exenta de controversia, si se tiene en cuenta que el organismo también ha sido un apetecido bastión burocrático. En esto, que tiene mucho de técnico, termina contando el jaleo político.