Se han interpuesto 66 sanciones en los últimos tres años

Contrarrestar la corrupción: el reto en la elección de los alcaldes locales de Bogotá

Las irregularidades que se han presentado en las alcaldías locales han llevado a cuestionar la forma de elección y las funciones que se les encomiendan. Tan es así que en el Congreso avanza un proyecto para modificar el estatuto orgánico y su conformación. La lupa está puesta en el inicio de una nueva elección.

Archivo El Espectador

La Personería Distrital ha impuesto 66 sanciones a diferentes alcaldes locales de Bogotá, que han ejercido funciones en las últimas dos administraciones (Gustavo Petro y Enrique Peñalosa). Algunos han sido por asuntos administrativos, pero la gran mayoría ha sido por irregularidades en procesos de contratación, que pusieron en riesgo miles de millones de pesos. Este dato, no solo revive la preocupación por el manejo de los recursos públicos en las localidades, sino la reflexionar sobre el papel de estos funcionarios. 

(¿Nuevas reglas para los alcaldes locales en Bogotá?)

El lío detrás de este panorama, para muchos, radica en el proceso de selección, el cual han intentado modificar en varias oportunidades. Actualmente el trámite es el siguiente: El Distrito abre una convocatoria pública, para que los ciudadanos interesados se inscriban en las pruebas de conocimiento, a cargo de la Universidad Nacional. Si bien, en esta primera fase clasifican los que cuentan con la experiencia y los conocimientos suficientes para ocupar el cargo, lo que sigue prácticamente es un trámite más político que técnico. 

Las lista de los que aprobaron pasa a manos de las Juntas Administradoras Locales (JAL), donde los ediles entrevistan a los aspirantes y luego eligen una terna, integrada por los que suponelos mejores candidatos. Sin embargo, es justo esta etapa la que se presta para el mayor juego político pues, así como ocurre en el Concejo, muchas veces las mayorías terminan haciendo acuerdos para incluir a quienes sirven mejor a sus instereses.

Surtido este paso, las hoja de vida de los preseleccionados se envía al despacho del alcalde de turno (en este caso Claudia López), quien junto a su equipo analiza los perfiles para finalmente elegir la persona que, a su criterio, debe ser el delegado de la adminsitración distrital en las localidades. Si ninguno llena sus expectativas, puede pedir a la JAL una nueva terna hasta encontrar el nuevo alcalde local. 

Aunque parece un proceso blindado, los resultados en las últimas administraciones revelan las fisuras. De ahí, que en reiteradas oportunidades se haya propuesto cambiar el proceso. Incluso, se ha sugerido eliminar todo el trámite y dejar la elección exclusivamente en manos del alcalde. “Lo que yo creo es que los alcaldes locales deberían elegirse al revés, para que cualquiera de los funcionarios que sean nombrados le asista por responsabilidad política al alcalde y no a los ediles. Lo que pasa ahora es que los mandatarios deben escoger entre lo menos peor”, asegura el representante a la Cámara, José Daniel López.

Otra de las razones, que sale a flote, es la cantidad de funciones que tienen a su cargo pues, además de velar por la tranquilidad y seguridad de la ciudadanía, vigilar las normas de desarrollo urbano, ejecutar planes de recuperación del espacio público y hacer el mantenimiento de vías y calles, deben encargarse de al menos 180 funciones para las que cuentan con un reducido presupuesto y personal. 

Para el analista y politólogo Jairo Libreros, lo que ocurre es que, por muchos años, en las selecciones hechas por los ediles de las Juntas de Acción Local (JAL) ha primado el favoritismo y los favores políticos sobre el proceso de meritocracia, “por lo que quienes terminan llegando a las alcaldías, lo hacen para fortalecer sus carreras políticas o pagar favores”. Esto ha llevado a que las denuncias sean constantes. Desde el Concejo se han resaltado, por ejemplo, los excesos en la contratación directa, así como las irregularidades administrativas.

En la mira

En los últimos años, la Personería Distrital ha tenido la lupa puesta sobre estos despachos. Uno de los mayores escándalos se vivió en 2017, cuando el ente de control puso en conocimiento público la posibles irregularidades en las alcaldías locales de Santa Fe, Bosa, Suba, Teusaquillo, Los Mártires, Fontibón, Usaquén y Barrios Unidos, situación que llevó a que el alcalde Enrique Peñalosa le pidiera la renuncia a todos los alcaldes locales, con la intención de despurar la lista. Muchos de los cuestionados inicialmente lograron terminar su mandato.  

De acuerdo con la Personería, solo en los últimos tres años ha adelantado 514 investigaciones a cabezas y funcionarios de las alcaldías de las administraciones de Gustavo Petro y Enrique Peñalosa, lo que ha terminado en 66 sanciones de primera instancia, de las cuales nueve han sido contra alcaldes y exalcaldes, que han resultado inhabilitados hasta por 20 años.Lo que más preocupa es que 22 procesos de los que terminaron en sanción fueron por irregularidades en la contratación, siendo Suba (6), Teusaquillo (4), Puente Aranda (3) y Kennedy (3) las localidades en donde se han presentado más casos.

Proceso de cambio

Ante estas circunstancias, el año pasado, la bancada de representantes a la Cámara por Bogotá radicó un proyecto para modificar el Estatuto Orgánico, con el que buscan que se idelimiten las competencias de los alcaldes.  Asimismo, solicitan que sean reorganizadas las localidades y que los alcaldes locales tengan el mismo nivel de un secretario distrital, y que se les garantice la disponibilidad de recursos financieros, administrativos, logísticos y humanos. 

“Se aprobó, por consenso, tanto en primero como en segundo debate en la Cámara de representantes. Ahora debe ir al Senado. Aunque de los 18 representantes de Bogotá, 16 votaron positivamente. Inti Asprilla y Navas Talero lo votaron positivamente”, afirmó López.

La Cámara de Comercio también propuso transformar las alcaldías locales, pero curiosamente otorgándoles más responsabilidad. Su idea es convertir estos despachos en Unidades Administrativas Especiales, para que puedan tener mayor autonomía administrativa y financiera, de tal forma que se redistribuyan las competencias y se les dé funciones de nivel central, que sean acopladas a las condiciones de cada localidad.

“Entre otras funciones para las Alcaldías Locales, estaría la formulación, ejecución y evaluación de proyectos para la promoción y prevención en salud; la ejecución de proyectos dirigidas a la recuperación y uso sostenible de los recursos naturales y el medio ambiente; así como servir de orientadoras de la comunidad en el cumplimiento de los requisitos para los planes de vivienda”, señaló en su momento la Cámara de Comercio.

Por ahora, el Distrito espera abrir el próximo 31 de enero la convocatoria pública para la actual elección de alcaldes locales. Si bien la elección mantendrá el actual esquema, para Libreros va a ser importante que la alcaldía establezca altos estándares de selección y que, “como ciudadanos pongamos una lupa fuerte a la terna, para que las personas que sean escogidas conozcan la ciudad y tengan experiencia en gestión Pública”.

Patricia Muñoz, directora de la especialización en opinión pública y márketing político de la Universidad Javeriana, cree que hace falta voluntad política que responda a las necesidades ciudadanas. “Estamos hablando de la necesidad de conectarse con las necesidades locales, escuchar a los ciudadanos, tener una buena comunicación con el alcalde mayor y, sobre todo, contar con los máximos estándares de ética pública al manejar recursos públicos”.

En el tintero quedan otras propuestas como la creación de nuevas localidades, como lo proponía le proyecto de Plan de Ordenamiento Territoria (POT) de Peñalosa o la posibilidad de que los alcaldes locales se puedan escoger por elección popular, dado que hoy localidades como Bosa tiene similar número de habitantes que Bucaramanga. Independiente de las críticas y las propuestas, lo cierto es que se abre una nueva oportunidad para que los políticos que hoy tienen el mando le den un verdadero giro a esta situación. 

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-Redacción Bogotá - [email protected]

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Contrarrestar la corrupción: el reto en la elección de los alcaldes locales de Bogotá

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