A controlar lío de las llantas usadas en Bogotá

En entrevista con El Espectador, Beatriz Cárdenas, directora de la Uaesp, revela el plan para enfrentar este problema en la ciudad. La reutilización y puntos de recolección, su apuesta.

Beatriz Elena Cárdenas, directora de la Uaesp. /Archivo particular

¿Qué hacer con las llantas usadas de Bogotá?, es la pregunta que se repite cada nueva administración. Y la actual no es la excepción. Hasta el momento, el Distrito no ha encontrado una solución definitiva y ya hay 17.000 neumáticos represados. Sin embargo, este miércoles, en la mesa distrital de llantas, la directora de la Uaesp presentará un plan que pretende parar la acumulación. En entrevista con El Espectador, Cárdenas cuenta cómo le pondrá un tatequieto a este problema.

¿Cuál es el problema del Distrito con las llantas?

Son varias aristas. Una es que la gente, los montallantas y las servitecas están botando cerca de 12.000 llantas al mes en el espacio público. En parte, porque la ciudad no cuenta con un punto de recolección. La segunda, que es más compleja, es que solo hay una empresa encargada de triturarlas y obviamente no se puede hacer cargo de todas las que se desechan. Finalmente, que en el cementerio central aún están las 120.000 ruedas que represó la administración pasada.

¿Y qué se está haciendo para solucionarlo?

Haciendo operativos por toda la ciudad, para recoger las que están en la calle y trabajando de la mano con Rueda Verde, empresa que se queda con algunas llantas para convertirlas en un componente que se usa en la construcción de vías. Además, he ideado un plan para solucionar de raíz el problema.

¿En qué consiste ese plan?

Parte de dos ideas. Pondremos en todas las localidades puntos de recolección, que se cuadrarán con los operadores de aseo este miércoles, en la mesa distrital de llantas, para que los usuarios, en vez de tirarlas a la calle, las lleven allá. Uno será fijo y se ubicará en las zonas más críticas. Es decir, donde hay montallantas o centros de revisión. El otro será móvil. Eso significa que todos los días pasará una volqueta por los lugares más alejados a los puntos fijos, recogiendo las llantas. De este modo, pretendemos acabar con los paisajes públicos de neumáticos.

Pero ¿quién va a asumir esa tarea y cuánto le costará al Distrito tener un vehículo rodando?

Los operadores de aseo ponen las volquetas y asumen los gastos, porque en sus responsabilidades está recoger los residuos que estén en vía pública. Además, en la modificación del contrato que se hizo el mes pasado sobre las rutas de aseo, se estipuló que se debe asignar un vehículo para este fin.

¿A dónde van a parar las llantas que recojan?

Ese es el mayor reto de los operadores. Deberán hablar con empresas como Argos y Cemex, para que reciban las llantas y les den el mismo tratamiento de trituración que Rueda Verde. Es decir, deshacer todo el neumático, procesar el caucho y convertirlo en un material que se usa para pavimentar calles. Pero la cosa no termina ahí. La labor más importante recae en el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), que tras el nuevo decreto expedido por el alcalde, cuenta con la autorización para obligar a sus contratistas a añadirles a las vías el gránulo que sale del procesamiento de trituración de las llantas.

¿Qué reciben a cambio las empresas por hacer el proceso de trituración?

Llantas, que usan como combustible para poner a andar sus fogones, y también podrán hacer su propio gránulo para las vías.

Por último, ¿qué les garantizará que la gente deposite llantas en los puntos fijos y móviles?

Garrote y zanahoria. Nosotros vamos a empezar educando a la gente, explicándole cómo deben usar los puntos móviles y fijos. Pero en la mesa distrital de llantas también se está trabajando, de la mano con la Secretaría Ambiental, este tema. Y la entidad tiene la capacidad de multar a las personas que tiren las llantas al espacio público.

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