Country Club, sin cancha de polo

El Instituto Distrital de Recreación y Deporte quiere cambiar la cancha de Polo del club en un parque de recreación pasiva.

Las 7,6 hectáreas del parque el Country habían sido utilizadas para entrenamientos de Polo. / Archivo

Los asistentes de Jazz al Parque siempre se han preguntado si el terreno de 76 mil metros cuadrados en donde se realiza el festival es un espacio público. Ubicado en frente de Unicentro, en la calle 127 con carrera 11, lo abren y lo cierran para eventos específicos. El dueño de este lugar fue, por décadas, el Country Club de Bogotá. Allí sus socios jugaban Polo.

El panorama cambió en el año 2000, cuando el exalcalde Enrique Peñalosa expropió el terreno. Desde entonces comenzó una batalla legal que impidió que el parque estuviera abierto las 24 horas para todo el público. Los socios del Country Club no se quedaron con los brazos cruzados y demandaron la expropiación. Después de pasar por el juzgado Segundo Civil del Circuito de Bogotá, que avaló la decisión de Peñalosa, y por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que respaldó la decisión del Distrito, es aho el Consejo de Estado el que le pone punto final a la controversia.

El 3 de julio de este año el alto tribunal ratificó la decisión del Tribunal. Esta providencia le dio vía libre al Distrito para intervenir el terreno. El Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), como administrador del parque, no pudo adelantar obras ni tumbar las construcciones hípicas del lugar.

El director del IDRD , Aldo Cadena, dijo que “el lugar venía siendo utilizado para el beneficio de unas cuantas personas: la élite. Fueron casi 14 años de discusión y finalmente el Consejo de Estado le da la razón al Distrito. Son siete hectáreas y media más para la ciudadanía. “Teníamos el problema de que no podíamos invertir recursos en el parque, porque el caso todavía estaba en discusión en los tribunales. Ahora, con la decisión analizaremos cuánto y cuándo vamos a invertir”

La entidad también está evaluando el futuro del parque, que todavía mantiene las características de un campo de Polo. Fuentes del IDRD le dijeron a este diario que “lo primero será fortalecerlo como parque de recreación pasiva, construyendo senderos peatonales y mobiliario urbano. El festival Jazz al Parque y actividades como yoga se seguirán realizando en el lugar”. Aunque una de las propuestas que ha sonado es usar una parte de este terreno para ampliar la carrera novena, es algo que no se ha definido. El director del IDRD dijo, sin embargo, que cuando sea notificado del fallo se definirá el futuro del terreno.

Además de los diseños del parque, el IDRD deberá definir la financiación de las obras. Se sabe que 112.750 propietarios, que habitaban entre las calles 100 y 250, aportaron $4.858 millones por concepto de valorización, para la construcción del terreno. Aún es incierto si el Distrito va a adquirir más terrenos del Country para consolidar un parque metropolitano (como fue planteado inicialmente). El exalcalde Enrique Peñalosa dijo en su cuenta de Twitter que “es evidente que siete hectáreas de campo de polo producirán más felicidad como parque. Ojalá ahora Jardín Botánico no arborice el parque a la loca, sin diseño arquitectónico”.

Detalles del fallo

 En el fallo del Consejo de Estado se señalan que la pretensión del Country Club era que se declarara la nulidad del Decreto de 2003, con el que la Alcaldía le cambió el destino a parte de los predios . Además, que se le ordenara al Distrito pagarle al Club por los daños materiales, morales y el lucro cesante por no poder explotar el predio. Además, que le reembolsara todos los gastos en los que incurrió por el proceso.

Calificaron la decisión del exalcalde Enrique Peñalosa como una prueba fehaciente de la animadversión que, supuestamente él sentía por el Club y la cual fue la que motivó el acto demandado. Además, que el Plan de Ordenamiento Territorial fue una herramienta ideada por el exmandatario para sustentar legalmente su persecución contra la organización.

A pesar de los argumentos de la entidad demandante, como en la apelación no expuso argumentos contra el fallo del Tribunal Administrativo, sino que reitera los alegatos de la demanda, los magistrados del Consejo de Estado señalaron que cuando esto ocurre, “el juez no tiene más remedio que confirmar la decisión”. Ahora el futuro del parque está definitivamente en manos del Distrito.