Crece la percepción de inseguridad en Bogotá: pasó del 41% al 50%

Según los resultados de la Encuesta de Percepción y Victimización de la Cámara de Comercio de la capital, el 50% de los ciudadanos percibe que la inseguridad en el transporte ha aumentado. Transmilenio, el escenario más inseguro.

Según el sondeo, el 39% de los delitos se registró en calles o avenidas de la ciudad, 29% en el transporte público y 20% en establecimientos comerciales.

No han sido suficientes los esfuerzos de las autoridades y la creación de una entidad distrital dedicada exclusivamente a este frente: en Bogotá cada vez son más los ciudadanos que se sienten inseguros. Según la más reciente Encuesta de Percepción y Victimización de la Cámara de Comercio, durante el primer semestre del año la percepción de inseguridad aumentó nueve puntos, al pasar del 41% en 2016 al 50%.

Este incremento, asegura la Cámara de Comercio, coincide con los actos terroristas registrados en los primeros meses de este año, entre ellos la bomba en el centro comercial Andino y el atentado en el barrio La Macarena, que causaron gran impacto entre los ciudadanos.

De acuerdo con el sondeo, el hurto a personas sigue siendo el que más padecen los bogotanos, teniendo en cuenta que 77% de los encuestados declaró haber sido víctima de este delito durante los primeros seis meses del año, seguido de las lesiones personales (7%), el robo a residencias (6%) y el hurto de su vehículo (4%). La Cámara de Comercio reporta también que el 39% de los delitos se registró en calles o avenidas de la ciudad, 29% en el transporte público y 20% en establecimientos comerciales.

“Los esfuerzos de las autoridades en calles o avenidas en donde se presenta una disminución de 13 puntos de la victimización directa, contrastan con el deterioro de la seguridad en el transporte público, en donde se presentó un aumento de 12 puntos porcentuales”, sostiene la organización.

Sobre las modalidades de hurto, la Encuesta revela que el 41% se hacen mediante la modalidad de raponazo; 20% ocurren sin que la víctima se dé cuenta; 15% en el transporte público y 7% a través del denominado fleteo. Los celulares (40%), los objetos personales –como joyas, bolsos o billeteras– (26%) y el dinero (21%) siguen siendo los bienes más hurtados.

El 50% de los encuestados percibe que la inseguridad en el transporte público ha aumentado, frente a un 43% que asegura que sigue igual y un 7% que dice que ha mejorado. Transmilenio se posiciona también como el escenario más inseguro, dado que los encuestados atribuyen a la operación del sistema (congestión, baja frecuencia y restricción de horarios) la principal razón para sentirse vulnerable, con un 51%.

Entre otros resultados, la Encuesta destaca que el 47% de los bogotanos considera que el barrio en el que habita es seguro, lo que implica “una mejora significativa” en la percepción de seguridad en el barrio, con un aumento de 11 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2016, cuando la cifra se ubicó en 36%.

Al analizar el indicador de denuncia, que evalúa si las víctimas de algún delito reportan el hecho y acuden a la justicia, se evidencia que alcanzó el 35% en el primer semestre de 2017, lo que implica un descenso de cinco puntos porcentuales frente al mismo periodo del año pasado, cuando se ubicó en 40%.

“Del total de personas que se acercaron a las autoridades a denunciar la ocurrencia de un delito, 31% dijo haberlo hecho porque ‘los delitos deben denunciarse’, mientras que un 19% explicó que lo hizo para ‘que el delito no ocurra de nuevo’, y un 15% dijo que lo hizo para ‘recuperar los bienes hurtados’”, señala la Cámara que, en contraste, reporta que entre quienes dijeron no haber denunciado el delito, un 32% explicó que la principal razón  fue que la denuncia ‘demora mucho tiempo’, mientras que un 23% dijo que fue por ‘falta de confianza en la autoridad’ y un 23% dijo considerarlo como ‘un trámite complicado’.

La medición efectuada por la Cámara de Comercio de Bogotá se realizó entre junio y agosto de 2017 y participaron 8.749 personas de todos los estratos socioeconómicos de la ciudad. “Hacemos este ejercicio desde hace casi dos décadas como una forma de incidir en el mejoramiento del entorno para los negocios en la ciudad y elevar las condiciones de vida de sus habitantes”, explicó Mónica de Greiff, presidente ejecutiva de la organización.