Crece la tragedia en el caso Yuliana Samboní

A Fernando Merchán Murillo, vigilante del edificio donde Yuliana Andrea fue asesinada, lo encontraron sin vida. Al parecer se suicidó.

En un conjunto residencial de la localidad de Kennedy encontraron el cuerpo de Hernando Merchán. / Mauricio Alvarado
En un conjunto residencial de la localidad de Kennedy encontraron el cuerpo de Hernando Merchán. / Mauricio Alvarado

Mientras en El Tambo (Cauca) se preparan para darle el último adiós a Yuliana Andrea Samboní, en Bogotá, donde la asesinaron el pasado domingo, se siguen sumando elementos a esta tragedia. Fernando Merchán Murillo, vigilante del edificio Equus66, donde sucedió el crimen, apareció muerto en una casa de la localidad de Kennedy. Se presume que el hombre de 58 años se suicidó. (Lea: Aparece muerto el vigilante del edificio donde fue asesinada Yuliana Samboní)

Merchán Murillo habría dejado una carta: “Hijitas perdónenme, a María y demás amigos y familiares, pero no quiero volver a la cárcel. No quiero dañarles la Navidad, soy inocente”, dice el texto, que fue publicado por Semana.com. Merchán era una persona clave en la investigación que se adelanta para establecer los pormenores de la violación y el asesinato de Yuliana Samboní, hechos por los que el ente investigador señaló al arquitecto Rafael Uribe Noguera. (Lea: 'No quería volver a la cárcel. Soy inocente': Fernando Merchán, vigilante de Equus 66)

El fiscal general, Néstor Humberto Martínez, aseguró que el vigilante estaba colaborando con la investigación y que su testimonio “brindó muchas luces para conocer mejor lo acontecido en el apartamento”. Incluso, durante la audiencia de legalización de captura del supuesto asesino, la Fiscalía citó reiteradamente los testimonios de los vigilantes del edificio para reconstruir los hechos del domingo pasado. 

Ayer, también se reveló la minuta del edificio Equus66. Según el documento, conocido por Blu Radio, a las 3:40 p.m. de ese día ingresaron al apartamento 603 Catalina y Francisco Uribe Noguera, hermanos del sospechoso. Eso fue lo que escribió Merchán, quien estuvo de turno entre las 6:00 a.m. y las 6:00 p.m. (Lea: Hermanos Uribe Noguera sí entraron al edificio Equus 66 el día del crimen de Yuliana)

Mientras se conocía de la muerte de Merchán Murillo, los hermanos de Uribe Noguera, Francisco y Catalina, contaron ante la Fiscalía su versión sobre lo sucedido en las horas posteriores al crimen. A su llegada al complejo judicial de Paloquemao, Francisco Uribe dijo ante los medios de comunicación: “Pido perdón por mi hermano”.

Según expuso la Fiscalía durante la audiencia en la que Rafael Uribe Noguera fue enviado a la cárcel La Picota, su hermano Francisco tuvo una amplia participación en las primeras horas de desarrollo del caso. A él fue quien contactó el Gaula de la Policía cuando identificó la camioneta gris de placas DDO 960 que fue usada para secuestrar a la niña. Él sostuvo que el vehículo estaba en poder de su hermano.

Ese mismo domingo, Francisco Uribe se habría encontrado con un agente del Gaula a quien le aseguró que la muerte de la niña, según su hermano Rafael, había sido producto de un accidente. Por ahora, la Fiscalía tiene que decidir si imputa a los hermanos de Uribe Noguera por una presunta alteración de la escena del crimen. Entretanto, no se descarta que haya más involucrados en los hechos.

Luego de haber imputado a Rafael Uribe Noguera por feminicidio, abuso sexual, secuestro y tortura, el ente investigador tiene un mes para acusarlo formalmente. Y ahora, la misma entidad deberá resolver qué hay detrás de la muerte del vigilante Merchán Murillo y cuál es su relación con el crimen de Yuliana Andrea Samboní.

 

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