Crecen denuncias por robo de motos dentro del IDRD

Los delincuentes utilizan el mismo modus operandi en los casos conocidos hasta el momento.

Tomada de http://airelibreyaventura.org/

El pasado martes El Espectador dio a conocer el caso de Juan Carlos Téllez, un bogotano que ingresó el viernes 8 de mayo a las instalaciones del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) a un evento organizado por su empresa y en donde le robaron su moto Pulsar NS. (Lea Le robaron su moto en el IDRD y la recuperó en el mercado negro)

El Espectador conoció un nuevo caso de robo de moto dentro del IDRD. El denunciante, a quien llamaremos Alejandro, pidió que no se revelara su verdadera identidad por razones de seguridad. El afectado cuenta que sus dos hermanos deportistas de 17 y 25 años ingresaron al Instituto a un entrenamiento el viernes 20 de marzo.

Según Alejandro, sus hermanos entraron en su moto marca Duke 200 a las 9:00 a.m. y a las 4:00 p.m. cuando salieron no la vieron parqueada donde la habían dejado.

De inmediato se acercaron al personal de seguridad del parqueadero y según ellos antes que ponerles atención por el hecho se burlaron de la situación que estaban manifestando sin que dieran ningún tipo de razón.

“Mi hermano les dijo que no se rieran que esto era serio, que su moto no estaba y que se la habían robado, que por favor lo ayudaran y pidió ver las cámaras de seguridad”, cuenta Alejandro.

El personal de seguridad del parqueadero le informó que las cámaras no las manejaban ellos, que eso era responsabilidad del IDRD. Cuando se dirigieron a hablar con funcionarios del Instituto, informaron que no servían, que estaban dañadas.

Esta misma respuesta recibió Juan Carlos Téllez, a quien le robaron su moto el pasado viernes, cuando solicitó ver las cámaras de seguridad. Además, en ambos casos no se recibió ningún tipo de constancia que certificara que ellos habían ingresado al parqueadero.

La concesión del parqueadero está a cargo de Aparcar. El Espectador habló con Benjamín Hurtado, gerente administrativo de la compañía, para conocer su versión acerca de estas denuncias.

Hurtado explicó que Aparcar no puede responder por las motos que parquean en la zona no autorizada por ellos y que sin la factura de entrada no puede constatar que efectivamente la moto sí ingreso a ese parqueadero.

“Si entran como pedro como por su casa y no parquean donde nosotros tenemos el cerramiento no podemos hacer nada. En la entrada al parqueadero hay un letrero que dice que Aparcar no se hace responsable por el estacionamiento fuera de las zonas demarcadas por nosotros. Las motos de los visitantes que entran pagan 2.000 si parquean en lo que acá llamamos jaula. Aparcar responde por los vehículos y motos que tienen tiquete, si ellos entran por otro lado no podemos”, indicó Hurtado.

En ambos casos, tanto Juan Carlos como Alejandro aseguran que ellos no dejaron su moto en el cerramiento que tiene Aparcar pero porque no tenían ni idea que la seguridad en ese lugar se maneja por zonas. Dicen que tampoco vieron el letrero en donde se informa de dónde deben quedar estacionadas las motos y les parece muy extraño que así no se parquee en esas puntos autorizados sí se cobre los $2.000.

Frente a los casos denunciados, Aparcar señala: “para nosotros la moto no entró al parqueadero y no podemos mandar a un muchacho tras la moto para que el usuario solicite el tiquete y parquee en el cerramiento que tenemos. Todo ciudadano tiene que pedir su tiquete. La empresa no se hace responsable en áreas no autorizadas, pues no podemos tener regadas las motos por todas partes”, agregó Hurtado.

Alejandro cuenta que cuando fue al IDRD a mirar que había pasado con la moto robada un vigilante del lugar le contó que este año se habían robado en ese lugar unas 40 motos y que ya había perdido la cuenta de cuántas bicicletas hurtan. Y le dijo que fuera a la calle 19 con Caracas, al llamado mercado negro, que allá “fijo la recuperaba”.

Acatando la recomendación del vigilante recorrió las calles 15 y 17 entre la Caracas y la carrera 17 repartiendo volantes con sus datos y las placas de la moto. A los días lo llamaron y le dijeron que tenían su moto y que el rescate era de $3,4 millones. Un caso idéntico al de Juan Carlos, quien recuperó su moto de esa misma forma y a quien le pidieron por el rescate $2,5 millones.

Según Benjamín Hurtado, gerente administrativo de Aparcar, la seguridad del parqueadero está a su cargo pero duda de la versión del denunciante, pues asegura que es falso que un vigilante le haya podido suministrar dicha información.

“Eso no es cierto, cómo va a ser que un empleado diga que se han presentado todos esos robos si desde enero nosotros tenemos solo una reclamación”, concluyó.

El IDRD explica que el parqueadero, en donde funciona el Centro de Alto Rendimiento, es de Coldeportes, en donde aseguran que no se van a pronunciar por estos hechos porque no han recibido ningún tipo de denuncia.

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