Las acciones del departamento y la capital del país

Cundinamarca y Bogotá sincronizan medidas para enfrentar el tercer pico

Noticias destacadas de Bogotá

Toques de queda, cuarentena general y pico y cédula son parte de las nuevas medidas que concertaron el Distrito y el departamento.

Pasaron solo dos meses desde que el país superó el segundo pico de la pandemia y ya se evidencia un nuevo repunte de casos. Y para evitar que se repita el complejo panorama de diciembre y enero, la Alcaldía de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca y las administraciones municipales de la sabana sincronizaron sus estrategias, que apuntan a desacelerar el ritmo de propagación del COVID-19 que se prevé tras la Semana Santa. El pico y cédula, el toque de queda en las poblaciones y un plan candado durante la cuarentena general en Bogotá son parte de las medidas.

Si bien se puede decir que a la fecha en la región la situación está bajo control, hay datos que encienden las alarmas. En la capital, por ejemplo, la ocupación en las unidades de cuidados intensivos (UCI) ronda el 70 % y, pese a que hay margen de maniobra, preocupa que la tasa de positividad pasó del 7 % al 20 % en el último mes y las solicitudes diarias de UCI pasaron de 52 a 114. Por su parte, el departamento mantiene su ocupación de UCI en 40 %, pero un colapso en Bogotá afectaría sus indicadores.

Por estas razones, y para evitar un repunte descontrolado, la Alcaldía de Bogotá retomó medidas como el pico y cédula desde el pasado 6 de abril hasta el 19 y la cuarentena general desde la medianoche de este viernes hasta las 4:00 a.m. de este martes 13 de abril. A su vez, el departamento decretó toque en todos los municipios hasta el 19 de abril, entre la medianoche y las 5:00 a.m, para evitar que los hospitales tengan alta demanda de heridos por riñas o accidentes, que se suelen presentar con mayor frecuencia en la noche.

Pero para optimizar los esfuerzos, teniendo en cuenta que Cundinamarca rodea a Bogotá y, por lo tanto, hay alto flujo de personas entre ambos territorios, se concretaron acciones para apoyar el cumplimiento de las restricciones. Por eso durante este fin de semana se reforzará la seguridad en las salidas de la capital, operación que estará a cargo de 270 miembros del Ejército, noventa policías de tránsito y setenta policías de seguridad. “Queremos que los cundinamarqueses no pretendan ingresar a Bogotá, ni los bogotanos salir a Cundinamarca para evadir la restricción”, explicó el gobernador García.

Este plan candado comenzará este viernes 9 de abril a la medianoche en los peajes de Chusacá, Andes, El Roble, Fusca, Boquerón, Calera, Mondoñedo, El Charquito, Siberia y río Bogotá. La estrategia finalizará a las 4:00 a.m. del martes 13 de abril. Además, los municipios de Zipaquirá, Cajicá, Chía, Facatativá, Madrid, Mosquera y Funza implementarán pico y cédula en centros comerciales y zonas concurridas para evitar aglomeraciones.

“Este es un aislamiento de verdad. Estamos en el momento oportuno para evitar situaciones más dolorosas por este tercer pico, que, como se ha visto en otras regiones del país, ha puesto en condiciones difíciles a estas personas. Tenemos que hacer el esfuerzo de quedarnos en los hogares para identificar quién tiene síntomas, poder realizarle la prueba, aislarlo y cuidarlo en casa”, explicó la alcaldesa López.

La mandataria pidió a los ciudadanos que presenten síntomas que brinden información sobre las personas con las que tuvieron contacto, para realizar el cerco epidemiológico. También, recordó que la vacunación continuará durante los días de confinamiento, así que aclaró que las personas que ya estén agendadas para recibir el biológico pueden acudir a su cita sin problema.

A seguir el trabajo en conjunto

Aunque, por fortuna, Bogotá y Cundinamarca no están pasando por situaciones críticas en sus hospitales, sí se ha evidenciado que los contagios de COVID-19 se suelen trasladar entre ambos territorios, por lo que estrategias como las que acordaron la capital y el departamento son claves para enfrentar la pandemia y seguir conteniendo el virus.

Así lo explica Luis Jorge Hernández, experto en salud pública de la Universidad de los Andes, quien comenta para El Espectador que “lo que ha faltado es que se trabaje como Bogotá región. La capital está rodeada por 17 municipios y la pandemia se manifiesta como región. El virus no distingue limites geográficos. Esto se sigue trabajando muy independiente. Hay personas que viven en municipios de Cundinamarca y trabajan en Bogotá o al revés. Hay una gran movilidad, por eso la pandemia debería trabajarse de manera conjunta”.

Según el experto, lo más importante es que ambos territorios refuercen el programa de Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible (PRASS) para no solo cortar las cadenas de contagio, sino también para identificar cuáles son las zonas que están presentando más casos.

“Se debe hacer tamizaje conjunto, independientemente si la persona es de Bogotá o Cundinamarca. Necesitamos saber dónde se está contagiando la gente. No se puede decir que una persona es de Cundinamarca si trabaja en Bogotá o si sucede al revés. Se trata de una persona que está en ambas zonas y, por lo tanto, debería hacerse coordinadamente”, indicó.

Por ahora, los esfuerzos se enfocan en frenar los contagios. Se espera que con estas medidas el momento más crítico de esta tercera ola, que se prevé para la última semana de abril, cobre la menor cantidad de vidas posibles.

Comparte en redes: