"Como defensa, Petro acude a la desinformación": presidente del Concejo

Miguel Uribe, uno de los principales opositores del gobierno distrital, fue elegido presidente del cabildo.

Este año será crucial para la administración de Gustavo Petro. En los próximos meses quedará claro  si podrá cumplir el mandato de cuatro años para el cual fue elegido  o si dejará el Palacio Liévano prematuramente. En el entretanto, su gobierno deberá seguir en marcha y gran parte de sus políticas se jugarán en el Concejo de la ciudad. Pero no lo tendrá fácil. El pasado lunes el liberal Miguel Uribe Turbay, uno de sus principales opositores en el cabildo, fue elegido presidente.

En esa posición, Uribe Turbay puede manejar los ritmos de los debates, el agendamiento de los proyectos, y dispondrá, siempre, de las plenarias para entorpecer, facilitar o incidir en la agenda legislativa que lleven el gobierno y su oposición.  Tan es así que, en esta entrevista, reconoce que su prioridad será el control político. En otras palabras, las citaciones constantes a los secretarios y funcionarios del círculo más cercano del alcalde para cuestionar la forma en que desarrollan políticas públicas.

Y es que la nueva posición de Uribe no solo es polémica por el talante de oposición del concejal. También, porque marcó la ruptura en la Alianza Verde (la unión de Progresistas, el movimiento del alcalde, y el Partido Verde). La bancada verde terminó votando por Uribe a sabiendas de que la orden de Petro era romper el acuerdo de bancadas que le otorgaba la presidencia 2014 al liberalismo. LA obsesión de la administración era tener un presidente que fuera menos recalcitrante en su oposición o que, en el mejor de los casos, fuera de la bancada oficialista.

Según trascendió en los medios de comunicación, Petro decidió, ante la postura de los verdes de apoyar a Uribe, pedirle la renuncia a su secretario de Ambiente, Néstor García, quien tiene lazos con el Partido Verde y, de acuerdo con versiones de prensa, le ha entregado puestos claves en esa secretaría a concejales de ese movimiento. No obstante, la administración ha insinuado que no existió tal pedido de renuncia y que, si García presentó el documento, fue por razones ajenas a la elección de Uribe.    

Es en ese marco en el que la administración de Gustavo Petro tendrá que presentar proyectos tan importantes como la modernización (reforma) tributaria, la creación de la Secretaría de Seguridad y la implementación del cobro de peajes ‘por congestión’ en vías importantes. Habrá que ver si, como promete, Uribe le dará garantías a la administración y, sobre todo, si entre ambos podrán armonizar el diálogo entre el legislativo y el ejecutivo distrital. 

¿La derrota de la administración en la elección de las mesas directivas es una victoria de la oposición? 

En los últimos meses, casi todos los proyectos de la alcaldía han sido aprobados. En ese orden de ideas, asegurar que la mayoría de concejales son lejanos al alcalde es inexacto. En cualquier parte del mundo es normal que las bancadas, sean opositoras o gobiernistas, hagan acuerdos para el reparto de dignidades. En este caso, la presidencia le correspondió al partido al que pertenezco.

¿Por qué usted fue el elegido por los liberales?

Porque puedo dedicarle mi tiempo completo a la corporación y estoy dispuesto a ofrecerle garantías a todos los sectores políticos y a la misma administración, así sea su opositor. Mi campaña no tenía instrumentos ni burocracia para atraer a los concejales. Los convencí con la palabra.

¿Alguna vez sintió amenazada la posibilidad de ser presidente del Concejo?

Efectivamente, hubo una campaña de la administración en contra de mi candidatura. Es legítimo que la administración quiera configurar el Concejo de acuerdo a sus intereses y busque candidatos más cercanos a su gobierno. Lo que yo sí critico es que el alcalde asuma una decisión autónoma del Concejo como una ofensa o un desafío.

Es decir que usted interpreta que hubo una solicitud de renuncia al secretario de Ambiente y que esa fue una respuesta al voto de los verdes por usted…

Eso están diciendo los medios, yo no conozco pormenores de esa situación.

En el Palacio Liévano lo tienen graduado de opositor obtuso, ¿su presidencia va a estar marcada por sus desacuerdos con el alcalde? 

No. Si bien como concejal he denunciado que esta administración no ejecuta, no gerencia, es ineficiente, no ha cumplido sus promesas y es ‘más discursos que respuestas’; como presidente me comprometo a abrir los canales de diálogo con el gobierno. Una cosa soy como concejal y otra como presidente.

¿Qué va a cambiar y qué va a continuar de la forma como la presidenta saliente, María Clara Name, mandó en el cabildo? 

No me voy a comparar con un presidente anterior. Pero sí voy a tomar decisiones ágiles, prontas y eficaces. Voy a trabajar por recuperar la confianza en esta corporación. Lo que ocurrió con Samuel Moreno no debe volver a pasar  y creo que en los últimos dos años lo hemos logrado. El Concejo ha sido protagonista y espero que durante mi presidencia siga igual. Que se destaque por hacer un buen control político, que la administración lo entienda como la posibilidad de mejorar  y así podamos recobrar la confianza de los ciudadanos.

En 2013 el número de proyectos discutidos y los debates de control político se redujeron, ¿promete que esa tendencia va a cambiar?

Vale la pena decir que la actividad normativa de los concejales es muy limitada. Primero, porque cada proyecto que tenga impacto fiscal debe tener el visto bueno de la administración. Lamentablemente, hay sesgos para entregar esos avales. Lo segundo es que los proyectos de los concejales se congelan, casi que por inercia, cuando entran al tiempo que una iniciativa de la administración.

¿Usted considera, como el alcalde, que las mafias siguen enquistadas en el Concejo?

Ante el fracaso de su gobierno, Petro ha utilizado la estrategia de la victimización. Él responsabiliza a terceros por sus propios errores. Es una estrategia de desinformación masiva para mantener un caudal electoral. El alcalde es efectivo para tomar medidas populistas, pero no para gerenciar. Nadie va a negar que aquí hubo un carrusel de los contratos, pero achacarle el fracaso de su gobierno es irresponsable.

Entonces en el Concejo no hay corruptos…

Personas que él ha acusado de pertenecer a sus mafias, han acompañado sus proyectos de gobierno. Eso es claro.

¿Quiénes?

No voy a dar nombres. Pero el único contrasentido del alcalde no radica ahí. Resulta que ahora, quienes pueden salvarlo y dar fe de supuestas conspiraciones son los mismos que están implicados en el carrusel y que él dijo haber denunciado. El alcalde está jugando con candela. Responsabilizando al fenómeno que ocurrió en Bogotá –ojo, no creo que sean unas personas- Petro se quita la responsabilidad de gobernar. Nada de lo que prometió en campaña y en el plan de desarrollo, en temas de educación y política social, se ha cumplido. Lo de basuras, que sí se debió replantear, fracasó. El alcalde  tiene que entender que la victimización y la polarización no son las formas de hacer política que quiere Colombia.

Pero su posición va contracorriente. En Bogotá, la imagen favorable del alcalde ha crecido hasta cerca del 60%...

Eso no es por su gestión, esa imagen favorable es la solidaridad que tiene la gente frente a lo que ocurrió con la destitución en la Procuraduría. La gente sabe que Petro no es un buen alcalde.