Del caballo al motocarro

Leonardo Anselmi , el ambientalista que lideró la abolición de corridas de toros en Cataluña, le acaba de presentar una propuesta al alcalde Gustavo Petro para cambiar los carros de tracción animal por motocarros. ¿En qué consiste?

La propuesta para agilizar la transicion que convenza a los carreteros de cambiar sus caballos por motocarros, es la meta de Leonardo Anselmi. / Archivo
La propuesta para agilizar la transicion que convenza a los carreteros de cambiar sus caballos por motocarros, es la meta de Leonardo Anselmi. / Archivo

El 31 de enero de este año, todos los carreteros y sus caballos tenían que dejar de circular por las calles de Bogotá. Por lo menos así había quedado definido a través de un decreto emitido el 12 de mayo de 2010. Sin embargo ya han pasado 10 meses y todavía cientos de caballos siguen caminando por las vías de la ciudad, sin que la alcaldía haya podido llega a un acuerdo con sus dueños. Pocos confían en que su oficio sea rentable si cambian al animal por otras alternativas como moto carros.

Leonardo Anselmi, un argentino radicado en España y quien lideró la abolición de corridas de toros en Cataluña, le presentó al alcalde Gustavo Petro una propuesta para aligerar la transición que convenza a los carreteros de cambiar sus caballos por motocarros. Su meta es asesorar a la administración para lograrlo. Anselmi le contó a El Espectador de qué se trata.

¿En qué consiste su proyecto que le presentó al alcalde Gustavo Petro?

Estamos haciendo una campaña que se llama “basta de tas”, que quiere decir basta de tracción a sangre. En Bogotá hay 1700 caballos y 9000 personas que van con carretas a mano. Muchísimas son mujeres con unos pesos y unas distancias tremendas. Todo esto tiene que ver con dos elementos: malas estrategias en recolección de residuos y marginalidad. Por seguir jalando el caballo, profundizan más en la marginalidad. Están usando un método del siglo XIX en pleno siglo XXI.

¿En qué han fallado las políticas para evitar que esto siga sucediendo?

No hemos sabido incluir a este grupo de trabajadores en nuestro circuito social.

¿Y cuáles son su propuestas para para cambiar este panorama?

La marginalidad tiene un arraigo cultural muy importante. No se pueden cambiar las cosas de un día para otro. Con los carreteros tenemos que ser muy pacientes y muy empáticos. Ellos necesitan un proceso de formación, de adaptación, de confianza en la administración local y en la sociedad.

¿Falta voluntad política?

Voluntad política para cambiar esto hubo siempre, pero no la suficiente. Pero creemos que la alcaldía de Bogotá tiene la voluntad política suficiente.

¿Cuál es la propuesta para Bogotá?

Nuestra campaña no es un invento raro, es el resultado de experiencias positivas de otras ciudades latinoamericanas con realidades parecidas con respecto a los motocarros como alternativas de sustitución de los vehículos de tracción animal. Entre otras cosas, hemos llegado a Bogotá para explicar la idea del financiamiento. Cuando se aplica el programa vehicular, el 90% del presupuesto se va en los motocarros. Nosotros hemos pensado que la forma de financiar el moto carro es poner paneles publicitarios en el propio motocarro y utilizar también la asignación publicitaria de la administración local. Con una ínfima parte de esos prepuestos, se pueden pagar las cuotas de los motocarros y sumar vehículos nuevos.

¿Cómo son estos motocarros?

Hay diferentes y no todas las tecnologías son buenas pero no cualquiera sirve, es necesario que pueda cargar más de 400 kg que es un carro integrado y no un carro de cuatro ruedas porque no es tan estable. Tienen que ser tres.

¿Utilizando la mejor tecnología también se pueden financiar con avisos?

Sí. De hecho los destinos económicos se pueden invertir en programas de acompañamiento para estas personas. En inversión social, formación, crear guarderías paras sus hijos porque en los lugares donde viven no pueden dejarlos solos.

¿Cómo está Bogotá con respecto a otras ciudades?

En la ciudad de Rosario, segunda de Argentina, tenemos un millón y medio de habitantes con 4700 caballos. Acá son 9 millones con 1700. Es abismal la diferencia, muy positiva la situación. La cuestión acá se posible, no es tan problemática.

¿Qué es lo primero que hay que hacer?

Una prueba piloto para mostrarles que esto es cierto. Hay cierto grado de desconfianza y es lógico porque la sociedad los ha marginado toda la vida. La manera de darles confianza es mostrarle que 10 compañeros ya tienen sus motos de ellos están incluidos socialmente.

¿Qué dijo el alcalde de la propuesta?

Le gustó muchísimo. Esa es la buena noticia. Le pedimos al alcalde que cree una oficina de coordinación, puede ser una o dos personas, alguien que coordine todas las Secretarías que tienen aquí. Intervienen tantas que si no hay una coordinación es imposible. La oficina de coordinación es importante, para que al alcalde le llegue información directa.

¿Qué pasaría con los caballos?

Nosotros proponemos crear un centro de asistencia equina para atender a los que no entran todavía en el programa de sustitución. Creemos que harán falta uno o dos años para hacer todo el programa. Mientras siguen trabajando unos caballos hay que asistirlos. Los caballos que sean sustituidos hay que ponerlo en buenas condiciones y que entre en adopción.

¿Han adelantado algo con la idea del centro de asistencia?

Hemos hablado con celebridades colombianas para ayudar a divulgar las adopciones de los caballos. No solamente en Bogotá, sino en toda Colombia. Ya contactamos a Catherine Siachoque, Paola Rey, Miguel Varoni, Margarita Ortega….

¿Qué propuestas tienen para los que llevan carreteras a mano?

Tenemos un preproyecto con la Universidad Cease. La idea es tener unas carretas que de un lado tendrían un acelerador y en el otro lado un freno. Esto les ahorraría un 83% del esfuerzo y además el freno es para las bajadas, para que no se les vaya el carro encima.

¿Cómo vio a los “carreteros de Bogotá? ¿Están dispuestos?

Están muy manipulados. Normalmente cuando doy charlas los que me insultan son los animalistas porque soy muy “light”. Hoy en cambio recibí un poco de confrontación con los propios carreros. Estaba previamente saboteado. Hay representantes que no les interesa que esto cambie. La miseria tiene sus ventajas, hay señores que en vez de tener un solo caballo tienen 50 y los alquilan, les consiguen contratos a las personas y así. Cuando los agarré por separado están de acuerdo, pero en masa no.

¿Ya se reunieron con Secretaría de Movilidad?

En estos días comenzaremos a hacer una hoja de ruta y tendremos las reuniones técnicas. Nuestra organización lo que propone es hacer consultoría y asesorías para mostrarle a la administración datos de otras administraciones para que no cometan los errores de antes.