Del hogar de paso a la adopción

Cerca de 42 caballos empiezan una vida junto a sus nuevos dueños. En el hogar de paso de la UDCA los trabajadores hacen capacitación con los propietarios.

Los caballos después de una semana están adaptándose a la nueva vida.
Los caballos después de una semana están adaptándose a la nueva vida.

“A esa yegua le sacamos un tornillo de unos 10 centímetros que tenía en el casco y por eso está coja. Llegó con su cría de un mes de nacida, que no para de correr cuando la sacan de la pesebrera”, dice Jorge Torres, director de la Clínica Veterinaria de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (Udca). La potrilla está a punto de empezar su vida sin haber tenido que jalar nunca una carreta de más de 400 kilos. Hoy, su más opcionada adoptante, la actriz Ana Wills, la recogerá a ella y a su madre para llevarlas a vivir en una finca de la sabana de la capital.

El martes pasado los carreteros de la ciudad entregaron en la universidad los primeros 47 caballos, que por años habían utilizado como ‘zorras’. Hoy estos primeros jubilados están a punto de irse a descansar en sus nuevos hogares luego de la convocatoria realizada por la Secretaría de Movilidad: “Adopta un amigo”. Están bajo la supervisión de más de 14 trabajadores de la universidad, que con sus cuidados han logrado cambiar el semblante de los animales.

“Este caballo hoy está calmado y, a simple vista, no parece que hubiera tenido años jalando una carreta. Está estrenando zapatos y camina tranquilamente. El día que llegaron eso no se podía hacer, teníamos que estar pendientes porque la primera defensa del equino era mordernos o lanzarnos patadas”, explica el profesor Torres acerca del proceso que han vivido los animales en el hogar de paso que acondicionó la Udca para recibirlos.

Desde que los caballos llegaron los encargados del hogar de paso identificaron los graves problemas que tenían como producto de las largas caminatas en el pavimento o la inadecuada alimentación a base de zanahoria y pasto, que no les proporcionan nutrientes adecuados a los equinos. “El 80% de los animales tienen problemas dermatológicos, además de daños ortopédicos y odontológicos”, dice Leonardo Roa, miembro del equipo.

Para identificar su verdadero estado de salud los caballos recibieron durante esta semana diferentes exámenes. Uno de los más difíciles fue el coprológico, pues quizá nunca antes habían sentido la mano de un veterinario para sacarle muestras de las heces. La reacción del equino era patear el brete, aquella estructura metálica donde meten al animal para evitar que lastime al humano. “A uno de ellos tuvimos que acariciarlo por media hora hasta finalizar la prueba”, anota Torres.

Cada registro queda consignado en la historia clínica del animal y, además, es sistematizado por los profesores encargados. “Estamos aprovechando el volumen de animales para trabajar proyectos de investigación y generar datos sobre anemia infecciosa equina, ortopedia, nutrición, dermatología, hematología y parasitología, agrega el profesor Leonardo Roa”. Otro de los proyectos que trabaja la institución es el del impacto social. Determinarlo será complicado, pero será el que indique cuáles son las secuelas que deja en los carreteros la separación de su caballo, qué les representa el cambio, “porque seguramente muchos de ellos ahora tienen una crisis familiar”, reconoce la decana de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Udca, Teresa Carvajal Salcedo.

Los caballos van a salir totalmente cambiados. Ya tienen nuevos herrajes, podrán caminar sin dificultad y en los nuevos hogares deberán hacerles el cambio necesario cada mes. Antes tenían herraduras de varilla corrugada, que no eran hechas a su medida, señala Torres. Los equinos también están recibiendo tres comidas al día: una mezcla de zanahoria con concentrado, heno y agua para tratar de llevarlos a su peso normal, ya que la mayoría está alrededor de los 300 kilos, cuando deberían pesar 400.

Luego de dejarlos en las mejores condiciones, los encargados del hogar de paso darán una capacitación a los adoptantes sobre el cuidado que deben tener con los animales, muchos de los cuales sólo podrán ser llevados a una finca para descansar y no para hacer ningún tipo de trabajo. No importa el sexo ni el color del equino, el nuevo dueño no podrá elegir al animal y recibirá a aquel que le entreguen la Secretaría y la Udca.

La particular iniciativa de adopción, que nunca antes se había visto en otra ciudad del país por lo menos en este contexto, cuenta con más de 5 mil postulados. Una de ellos es la actriz Ana Wills. Cuenta que fue una de las primeras en inscribirse cuando se enteró de la campaña y empezó a difundirla por medio de Twitter. “Me dijeron que me entregarán a una yegua con su potro y hoy debo ir a verla”.

Según el profesor Torres, sólo unos cinco caballos tendrán que quedarse por más tiempo en el hogar de paso, debido a sus tratamientos médicos, los demás se irán con los adoptantes. Mañana llegará el segundo grupo de 50 caballos que se jubilarán del trabajo con carretas. Así se hará semanalmente hasta completar el total de 1.200 equinos que recibirá la Udca.

La secretaria de Movilidad, Martha Coronado, agrega que los animales adoptados van a tener un seguimiento veterinario y que aún hay opciones para más interesados. Deben certificar que tienen los ingresos suficientes para mantener al caballo, un predio adecuado y, sobre todo, garantizar que no va a someterlo a ningún trabajo forzoso, sino que el equino definitivamente se va a jubilar.

Para más información sobre el programa “Adopta un amigo” escriba un correo a: adoptantes@movilidad.gov.co