Denuncian fallas en la atención a mujeres víctimas de violencia de género en Bogotá

El concejal Antonio Sanguino cuestiona la falta de personal que las atienda e incluso las fallas en la infraestructura de los lugares donde deben ser acogidas.

La falta de personal en las Casas de Igualdad de Oportunidades (CIO) llevó a que, en lo corrido del año, se dejaran de atender a cinco mil mujeres víctimas de violencia de género en Bogotá. Esa es la alarma que encendió el concejal Antonio Sanguino, de la Alianza Verde. Según el cabildante, luego de que su equipo visitara tres de las 18 CIO (las de Ciudad Bolívar, Engativá y Rafael Uribe Uribe) que hay en la ciudad, se evidenció que en cada una solo trabajaba una persona, a cargo de las funciones que hasta el semestre pasado realizaban cinco.

Hasta comienzos de julio pasado, en cada CIO había cinco funcionarias: dos profesionales en ciencias sociales y humanas; una abogada, una psicóloga y una auxiliar administrativa. Sus contratos eran temporales y desde esa fecha los puestos quedaron vacantes. “Las funcionarias que actualmente se encuentran a cargo de las CIO deben multiplicar sus funciones para cubrir actividades administrativas, de atención y de articulación ante la no contratación de los cargos de planta temporal, por lo que el trabajo en el territorio con las mujeres se ha visto seriamente afectado”, sostuvo Sanguino.

Además, la orientación psicosocial a las mujeres víctimas de violencia de género se estaría haciendo solo por vía telefónica. Las falencias en la atención a esa población se hace más preocupante si se tiene en cuenta que en la ciudad, que entre el 1 de enero y el 31 de julio, se habían denunciado 21.700 casos de violencia intrafamiliar, y en 6.343 de estos, las principales afectadas eran mujeres. Asimismo, las esas cifras vienen creciendo. En el último mes, según Medicina Legal, se presentó el pico de violencia intrafamiliar en lo que va del año: 5.036 casos.

Aparte de la falta de personal, el concejal Sanguino asegura que hay otras fallas en las CIO – que están a cargo de la Secretaría de la Mujer- como falta de conexiones de internet para las aulas de alfabetización que están a disposición de las mujeres, o falencias de infraestructura que impiden que las consultas y las orientaciones que reciben las víctimas se hagan en un ambiente de privacidad. En suma, son condiciones que dificultan la atención a un grupo de personas que de por sí ya es bastante vulnerable.