Deprimido de la calle 94 en Bogotá se entregaría en el segundo trimestre de 2016

A más tardar en septiembre, el IDU presentará ante el Concejo de Bogotá un nuevo cobro de valorización para financiar la obra que ya alcanza los 165.000 millones de pesos, aunque su costo inicial fue de 86.000 millones de pesos, antes de caer en manos del ‘Carrusel de la Contratación’.

La Administración Distrital, a través del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), aseguró este martes que las obras que actualmente se llevan a cabo para finalizar el deprimido de la calle 94 con Avenida NQS, se retrasarán hasta 2016, en su primer o segundo trimestre, aduciendo a dificultades que se han presentado con edificaciones vecinas y en el traslado de redes.

Así lo indicó William Camargo, director de la entidad, quien confirmó que el contrato retomó su ejecución normal; ‘‘sin embargo, tenemos un riesgo muy alto de que el cronograma que nos había presentado el contratista inicialmente no se cumpla’’. Asimismo, en sus declaraciones a Caracol Radio, Camargo aseguró que a la fecha la obra lleva el 58% de avance.

También, el funcionario manifestó que aunque la fecha en que la obra estaría lista era en agosto de este año, otros casi cuatro meses se sumaron a los retrasos del proyecto, debido a que no pudieron ejecutar el tablestacado por la falla súbita de una fachada de una edificación; lo que, según indicó el director del IDU, no es inherente al proceso de obra.

“En el balance presupuestal de la ciudad las obras tienen que financiarse con los recursos de los bogotanos. Ese ejercicio debe estar presentándose entre junio y septiembre de este año para que el Concejo haga la evaluación y de la discusión de la propuesta”, expresó Camargo.

De esta forma, a más tardar en septiembre, el IDU buscará presentar ante el Concejo de Bogotá un nuevo cobro de valorización para financiar la obra que ya alcanza los 165.000 millones de pesos, aunque su costo inicial fue de 86.000 millones de pesos y se planeó con valorización cobrada desde el 2008, antes de caer en manos del ‘Carrusel de la Contratación’.