Desarrollan esquema para hacer de la distribución de domicilios una alternativa sostenible en Bogotá

La Universidad Nacional propuso un modelo que se realizará como piloto en Soacha. El objetivo es optimizar tiempos y costos de los domiciliarios, y así aliviar problemas ambientales, de movilidad, de empleo y de espacio público.

Archivo particular.

Una propuesta de distribución de productos alimenticios de la canasta familiar en bicicletas o triciclos de carga, en urbanizaciones como Ciudad Verde (Soacha), pretende ahorrarles tiempo y dinero a los ciudadanos a la hora de hacer mercado. Camilo Velandia Espíndola, magíster en Ingeniería Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), propone repartir mercados de manera eficiente a 20.000 viviendas de ingresos medio y bajo de esta ciudadela, identificadas como clientes potenciales en una encuesta realizada como parte del estudio.

Con la implementación de un modelo de solución de problemas conocido como “problema de enrutamiento de vehículos” (VRP por sus siglas en inglés) y de su variante múltiples depósitos (MDVRP), el investigador identificó cuatro supermercados de la zona que podrían funcionar como depósitos desde los cuales se distribuirían los alimentos en triciclos y bicicletas.

“Lo que hace este modelo es optimizar los tiempos y costos para realizar la ruta. El MDVRP tiene en cuenta que existen diferentes puntos de partida y que de cada uno se realiza una ruta en particular, de forma que los repartidores lleguen en el menor tiempo posible a cada uno de los clientes, lo que equivale a menor costo para hacer la entrega”, explica el magíster.

Las rutas se calculan mediante un software que identifica las rutinas de compra de las familias. Por ejemplo, se evidenció que cada persona consume un promedio diario de 1,21 kg de alimentos; que el consumo de alimentos diario respecto al mercado comprado para la casa es de 0,87 kg; de 83,52 kg mensual promedio por hogar; de 41,76 kg quincenal; de 19,5 kg semanal o de 2,78 kg diario.

Además se consideró la capacidad de los vehículos analizados, los cuales se seleccionaron por presentar notables ventajas en cuanto a costos de operación, de licencias, mantenimiento y operarios, además de posibilidades de acceso a calles de topografía compleja, ventajas en cuanto a acceso a ciclorrutas y sin restricciones horarias para su tránsito en zonas urbanas.

La asignación de rutas se hace con base en la capacidad de cada vehículo y del tipo de pedidos realizados. Un triciclo con capacidad de 200 kg (máximo 300 kg) podría llevar cuatro entregas en promedio, mientras una bicicleta con capacidad de 100 kg (máximo 150 kg) llevaría alrededor de dos entregas, según la demanda de los pedidos, ya que no todos los pedidos serían por la cantidad deconsumo mensual”, señala el investigador Velandia.

Dentro del modelo se observó que desde los diferentes puntos de despacho se puede realizar una ruta a cuatro clientes en unintervalo de 30 a 68 minutos, según el inicio, y que el tiempo de espera de un cliente desde el momento en que se despacha su pedido sería: si sale desde los dos depósitos de Ciudad Verde puede tardar de 2 a 26 minutos, mientras que para los que se encuentran fuera estarían en un rango de 20 a 42 minutos.

De esta manera los habitantes ahorrarían en promedio tres horas al mes, tiempo que ahora destinan a desplazarse hasta el supermercado y que podrían invertir en actividades de ocio y entretenimiento.

Impacto positivo

Dentro de su estudio el investigador Velandia calculó el número de vehículos y horas de trabajo necesarias para suplir la demanda de la zona, y obtuvo un rango de 18-152 bicicletas y 21-43 triciclos, según los resultados de una prueba piloto, y una franja horaria de 12 horas de operación que podría ser de 8 a. m. a 8 p. m.

“Con la iniciativa se pueden generar cerca de 300 empleos directos, y algunos más indirectos. Inicialmente los correspondientes a los dos conductores por cada vehículo, los de las personas de comunicaciones encargadas de recibir las órdenes de compra, los encargados de realizar el alistamiento y despacho de los productos, las personas de mantenimiento de los vehículos, entre otros”, explica el magíster.

Este esquema de distribución, que se puede replicar en cualquier región con características similares, tiene un gran potencial para aliviar problemas ambientales, de empleo y de espacio público, generando desarrollo hacia un modelo de ciudad sostenible que mejore la calidad de vida de sus habitantes.