Despiden a hombre señalado de propinar golpiza a su exnovia en Bogotá

Los hechos ocurrieron el pasado primero de noviembre en la sede de un instituto de idiomas de Chapinero. Laura Juliana Rodríguez, la víctima, recibió golpes en su torso, extremidades y rostro.

Cortesía: Laura Juliana Rodriguez.

Laura Juliana Rodríguez es una víctima más de la violencia contra la mujer. Un encuentro con su exnovio, terminó en una golpiza. El ataque ocurrió en una de las sedes de un reconocido instituto de idiomas, donde trabajaba el sujeto. La mujer hizo pública la agresión este fin de semana y el primer resultado de su denuncia fue la destitución de su agresor.  

La relación duró año y medio, pero tomaron la decisión de terminar. Según la joven, para dejar las cosas claras y sellar ese capítulo en buenos términos, concertaron una cita el miércoles primero de noviembre, dos semanas después de la ruptura. Su ex, identificado como Juan Sebastián Zuluaga Quintero, la citó en su sitio de trabajo. Él era coordinador de admisiones de American School Way, un instituto de idiomas que tiene 18 sedes en Bogotá y una en Soacha. Aunque su sede principal era la de Álamos, en Engativá, ese día debía laborar en la de Chapinero, en la calle 45 con carrera 13, cerca de la Universidad Javeriana donde estudia Laura Juliana.

En horas de la tarde se encontraron para conversar. Laura fue con una amiga. Prefirieron hacerse en un lugar poco concurrido y allí, luego de algunas palabras, se produjeron las primeras agresiones: groserías y amenazas. Ella decidió que pasaran a un sitio un poco más abierto y continuaron la discusión en la cafetería. Sin embargo, cuenta, fue allí donde ocurrieron las agresiones físicas. La joven asegura que Zuluaga Quintero la golpeó en repetidas ocasiones en el torso, abdomen, extremidades, y luego le propinó un cabezazo en el rostro, que le ocasionó una hemorragia nasal. (LEA: ¿Universitaria acosada y expulsada?)

La primera reacción de Zuluaga Quintero fue huir. Intentó tomar sus pertenencias y salir de la cafetería, pero la víctima alcanzó a llamar a su amiga, que estaba cerca de la cafetería. “Yo le grité a mi amiga que él me había golpeado. La coordinadora del lugar y todas las personas que estaban de cierre se dieron cuenta, pero nadie hizo nada. Lo único que el tipo decía era ‘me van a echar, me van a echar’. Yo le pedí los videos a la coordinadora, pero me dijo que solo los podía obtener con una denuncia”, cuenta la universitaria.

Según explica, la actitud de los empleados de American School Way después de la golpiza fue poco solidaria. Cuenta que la coordinadora del lugar le reprochó que se hubieran puesto una cita en ese lugar y la culpó por lo ocurrido. “Me dijo que quién me mandó a ir hasta allá y que yo me había buscado eso”. Además, cuando ella intentó pedir primeros auxilios, le dijeron que no se permitían escándalos y volvió a culparla de la agresión que sufrió. Dice que la única ayuda fue la de su amiga, quien además soportó nuevas agresiones verbales de Zuluaga. 

Ambas salieron de la sede del instituto de idiomas con destino a la sala de urgencias de la Clínica Marly. Al día siguiente interpuso una denuncia y fue remitida a Medicina Legal, donde le hicieron una valoración que derivó en una incapacidad de 12 días. Actualmente, la investigación está en manos de la Fiscalía, pero Laura Juliana debe esperar a que inicie la investigación formal para solicitar una caución. Este medio intentó comunicarse con el presunto agresor, pero de momento no ha sido posible. 

Pasados los días, ella llevó una carta al American School Way de Chapinero, en la que resumía los hechos y solicitaba acciones en contra de su exnovio, con tan mala suerte que ese día, de nuevo, él se encontraba allí. Según cuenta la víctima, el comportamiento de Zuluaga Quintero fue desafiante: "la actitud que tomó fue de hacerme sentir que estaba ahí y que no le iba a pasar nada". Al parecer, las agresiones verbales fueron recurrentes durante la relación. "Mostraba reiteradas señales de furia".  

Juan Carlos Cárdenas, director general de American School Way, le dijo a este diario que a las 2:30 p.m. de este martes notificaron a Zuluaga Quintero de la decisión de desvincularlo de la institución. “Esta decisión obedece a un proceso disciplinario interno previo, que se adelantó desde el pasado 2 de noviembre; es decir, un día después de ocurridos los hechos”, enfatizó Cárdenas.

El director del instituto explicó que durante el proceso disciplinario citaron a varias personas que fueron testigos de la agresión. Además, tienen las grabaciones de seguridad en las que, pese a que no se ve con claridad lo ocurrido, logran identificar que Zuluaga golpeó a su exnovia.

“Es una acción que deploramos y con la cual no estamos de acuerdo. No representa nuestro actuar ni nuestro sentir como institución. Consideramos que es una situación demasiado grave que compromete el buen nombre de este centro educativo”, agrega Cárdenas, quien el pasado viernes citó a Zuluaga para que hiciera sus descargos como parte del proceso. El instituto puso a disposición de Laura Juliana un tratamiento de psicológica clínica, con un profesional de la compañía, el cual ella rechazó.

Por ahora, la joven pasa su último día de incapacidad y ha tenido que bloquear a su exnovio de todas las redes sociales e intentos que ha tenido por comunicarse de nuevo con ella. Invita a otras mujeres a que no se queden calladas y  a vencer el miedo. 

De acuerdo con Cristina Vélez, secretaria de la Mujer, la denunciante se comunicó con la Línea Púrpura de esa entidad y solicitó atención y orientación sobre el proceso. “Esperamos poder seguir acompañándola según ella lo vaya necesitando”. Asimismo, invitó a las mujeres a denunciar casos de agresión, porque son las primeras alertas a episodios de mayor gravedad. “Es importante que las mujeres sepan que la violencia de género no se limita solamente a parejas: hemos tenido cada vez más casos de violencia de acosadores que no han tenido relación alguna con la víctima”, agregó Vélez.

De acuerdo con datos de la Policía, entre enero y octubre de este año se han registrado en Bogotá 7.382 denuncias por agresiones en contra de mujeres. Las cifras indican que en la mayoría de casos (4.431) se emplearon objetos contundentes; en 1.474 no se utilizaron armas y en 626 cuchillos. Entre los casos restantes se destaca el uso de armas de fuego (68), de perros (59) y combustible (21).