Devuelven alimentos que no cumplían con requisitos para refrigerios escolares

La planta de ensamblaje de refrigerios de la Agencia Logística de las Fuerzas Militares devolvió al proveedor Prolac S.A.S. 36.684 paquetes de achiras y 58.000 unidades de almojábanas.

En Bogotá se producen y distribuyen 690.000 refrigerios. Archivo

Alrededor de 96.000 productos que no cumplían con lo exigido para la alimentación de los estudiantes de los colegios públicos fueron descubiertos antes de ser repartidos, según la Secretaría de Educación. (Lea: Adjudicaron licitación de 690.000 refrigerios de colegios públicos)

De acuerdo con el Distrito, “la planta de ensamblaje de refrigerios de la Agencia Logística de las Fuerzas Militares devolvió al proveedor Prolac S.A.S. 36.684 paquetes de achiras y 58.000 unidades de almojábanas debido a la no conformidad con la calidad y la textura del producto, de acuerdo con lo exigido en los anexos técnicos; ya que el rotulado del empaque primario estaba borroso incumpliendo con la Resolución 5109 del 2005 del Ministerio de Salud y la Protección Social”.

Ante esta situación, la Secretaría de Educación ordenó la realización de los respectivos descuentos en los productos entregados en el marco del Programa de Alimentación Escolar, y agregó que durante agosto no se recibirán las almojábanas, las cuales fueron reemplazadas por otro alimento. (Lea: Refrigerios escolares en Bogotá: todo un dolor de cabeza)

Asimismo, la entidad solicitó al Invima una visita de control, inspección y vigilancia a la planta Prolac S.A.S. Sin embargo, reiteró que en el nuevo modelo de operación de refrigerios escolares se ha realizado importantes esfuerzos para visitar todas las plantas de producción de alimentos y un control detallado, antes de proceder al ensamble de los refrigerios.

“El nuevo modelo de operación de refrigerios escolares en la ciudad, además, tiene distintos puntos de control, entre ellos, los procesos de calidad del empaque y de los alimentos en el momento de la recepción en las plantas de ensamblaje; y un equipo de profesionales de seguimiento y evaluación al Programa de Alimentación Escolar (PAE), perteneciente a la interventoría Consorcio Empresarial 2017. Situación que no era viable con el anterior modelo, ya que la operación estaba concentrada y no permitía tener otros puntos de control como los que actualmente tiene el programa”, puntualizó la entidad.

Nuevo esquema

Por medio de una alianza con Colombia Compra Eficiente, el Distrito decidió transformar el proceso de los 690.000 refrigerios en Bogotá y abrió dos licitaciones, una para la producción y otra para el ensamblaje y distribuición de los productos. Hasta el año pasado 20 empresas se encargaban de comprar los insumos, empacar y distribuir casi 800.000 refrigerios al día. Ahora, la cadena se dividirá y habrá una licitación por cada paso. (Lea: Las dudas sobre los nuevos contratos de refrigerios de colegios públicos)

En la producción de alimentos se presentaron 49 proveedores y fueron adjudicados 44. Ellos cubrirán 74 alimentos exigidos por el Distrito. En el caso del ensamblaje y la distribución, participaron siete proponentes y hay cinco adjudicados. Según la Secretaría de Educación, sólo garantizarán un 31% de cobertura y el resto lo asumirá la cartera, a través de una nueva alianza con el Gobierno Nacional.

Para el Distrito, no cabe duda de que este nuevo modelo de contratación promueve la competencia, la pluralidad de oferentes, crea economías de escala, elimina costos de transacción, genera eficiencias en el proceso de contratación y ofrece la oportunidad de compartir conocimientos entre diferentes entidades públicas.

Semanas después, padres de familia y concejales manifestaron su preocupación, pues, según ellos, esas empresas no daban abasto y encendieron las alarmas por la calidad de los alimentos que estaban llegando a las instituciones y expresaron dudas por la forma cómo contrataron a la empresa que hoy es la responsable de distribuir casi el 70% de las raciones en los colegios del Distrito.

Para la tranquilidad de los padres, la entidad aseguró que realizaría seguimiento permanente por parte de la interventoría, desde las plantas de proveedores hasta la distribución en cada uno de los colegios, incluyendo la respectiva vigilancia sanitaria.