Disputa por la Alemana

Las edificaciones de la antigua Cervecería Alemana han sido codiciadas por diferentes entidades distritales.

Acueducto prestó el predio para prácticas de paintball
Acueducto prestó el predio para prácticas de paintball

En la frontera entre Usme y San Cristóbal, pasando por Juan Rey y Juan José Rondón, permanecen los escombros de la antigua Cervecería Alemana (construida hace 50 años). Desde 1999 la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) es dueña de “la alemana”, como le dicen coloquialmente al predio. Este lugar, que cuenta con 130 hectáreas, fue adquirido con el fin de conservar la quebrada Yomasa (de allí, el agua sale para la planta de tratamiento Yomasa, que surte parte del suroriente de la ciudad).    

La compra del predio por parte del Acueducto a la empresa Reforestadora de la Costa S.A. incluía una hectárea de infraestructura física: el edificio abandonado en donde alguna vez funcionó la Cervecería Alemana de Bavaria. Durante los últimos años el predio fue codiciado por diferentes entidades y empresas que vieron en el lugar la posibilidad de realizar variadas actividades. Desde 2002, según la EAAB, se empezó a prestar el predio a entidades como “el Cuerpo Oficial de Bomberos, voluntarios de la Defensa Civil, canales de televisión e instituciones públicas”. De acuerdo con la entidad, el predio, al ser de carácter público, se prestaba gratuita y temporalmente a quien lo solicitara.    

Sin embargo, en marzo de 2013, Edith Parada, edilesa de la localidad de San Cristóbal, recibió una queja sobre los préstamos del Acueducto: “Me enteré de que los voluntarios de la Defensa Civil habían dejado de entrenar en el predio de la Alemana porque el Acueducto lo estaba alquilando para prácticas de paintball”. En efecto, tanto la Defensa Civil como el grupo de paintball Fuerzas Especiales de Asalto y Reconocimiento (FEAR) utilizaron el predio durante el último año. Según fuentes del Acueducto, para el grupo de paintball “sólo se ha autorizado el uso del predio en tres ocasiones”, mientras que la Defensa Civil lo ha utilizado desde 2010 en múltiples ocasiones.    

Tanto FEAR como la Defensa Civil necesitan el predio: “es uno de los mejores campos de la ciudad. En 2010 realizamos el primer encuentro internacional de paintball y es un excelente lugar de entrenamiento”, señala Diego Hernández, comandante del equipo de FEAR. De otro lado, la Defensa Civil le solicitó al Acueducto un comodato para tener la exclusividad del predio. “Pedimos cita con el Acueducto y no nos quisieron atender. Cuando le alerté a la Alcaldía del problema, el Acueducto dijo que el caso se iba a investigar porque además de alquilar un bien público, las paredes se estaban deteriorando por esas prácticas (las de paintball). Hay un problema de fondo que no han querido resolver: no hay reglamentación para el préstamo de bienes públicos”, dice Parada. 

Sobre el alquiler,  Hernández le dijo a El Espectador que para entrenar en el predio es necesario “enviar una carta solicitando la autorización y dejando el lugar en el mismo estado. Le damos al Acueducto una cuota de manutención que ronda  los $6 mil por cabeza. Van aproximadamente 30 personas a entrenar”. Debido a que en la actualidad el Acueducto estudia la posibilidad de entregarle un comodato a la Defensa Civil para que los voluntarios puedan entrenar en el predio la Alemana, esta entidad prefirió no pronunciarse respecto a los préstamos. De hecho, luego de que Parada presentara la denuncia, los voluntarios han vuelto a realizar entrenamientos.    

Resolver la incertidumbre que agobia a ambas partes está en manos del Acueducto. Por ahora, a la Defensa Civil se le autorizará el uso del predio temporalmente. Sobre FEAR, la EEAB le confirmó a este diario que no se autorizarán más préstamos para prácticas de paintball en este lugar. Adicionalmente, la entidad estudia dos posibilidades: oficializar el comodato con la Defensa Civil para que tenga acceso permanente al predio, o demoler las instalaciones de la antigua cervecería y evitar así nuevos conflictos.