Distrito entrega balance de legalización de antenas de telecomunicaciones en Bogotá

Esto en respuesta a la Personería, que había alertado que el 94 % de las estaciones radioeléctricas de la ciudad funcionan de manera irregular al no estar aprobadas por la Secretaría de Planeación.

La Personería anunció que iniciará una indagación preliminar para identificar a los responsables de la omisión en la vigilancia del funcionamiento de las antenas en la capitaliStock

Luego de que la Personería de Bogotá emitiera una alerta sobre posibles irregularidades en el funcionamiento de las antenas de telecomunicaciones instaladas en la ciudad, la Secretaría de Planeación presentó un balance general de las condiciones, solicitudes de factibilidad y las aprobaciones que ha realizado para su operación.  

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Los datos entregados por el Distrito arrojan que actualmente se encuentran aprobadas 1076 estaciones radioeléctricas, en su mayoría ya instaladas, siendo las localidades de Suba, Teusaquillo, Usaquén y Chapinero en las que registra mayor número de ellas.

Así mismo, se dio a conocer que en la Secretaría de Planeación cursan 783 solicitudes de factibilidad y permiso para la instalación de antenas de telefonía celular, que deberán cumplir con todos los requisitos exigidos por la ley, recordando que el Decreto 397 ajustó los parámetros para ubicar las antenas de telefonía celular en el espacio privado, y estableció las nuevas exigencias para utilizar el espacio público. 

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El proceso de aprobación: 

El secretario de Planeación, Andrés Ortiz explicó que para ubicar las antenas en el espacio público se debe surtir un proceso en la entidad. Antes de emitir la factibilidad se revisará que el área donde se quiera ubicar la antena cumpla con los componentes técnicos, urbanísticos y arquitectónicos, y que la infraestructura a instalar sea la adecuada. "Hoy en día está exigiendo una serie de normas de mitigación, localización, y obligaciones en socialización", aseguró.

Posteriormente, se dará el permiso si cumple con la norma nacional y distrital.

Por otro lado, dijo que gracias a los últimos ajustes en la normatividad, el Distrito puede ahora cobrar a los operadores un arriendo por la ocupación del espacio público para la instalación de antenas. "La ciudad está cobrando mensualmente cerca de 2.700.000 por cada antena".

Sobre las quejas de la ciudadanía: 

Respecto a los posibles riesgos que denuncia la ciudadanía por la cercanía de las estaciones radioeléctricas con las viviendas, y la falta de manejo y control, la entidad enfatizó que se están cumpliendo con todos los requerimientos de la normatividad vigente para el despliegue de la infraestructura de atenas, resaltando que Bogota tiene menos de una por cada 1.600 habitantes, mientras que ciudades como Nueva York cuentan con una por cada 313. 

Así mismo, puntualizó que "los habitantes difícilmente perciben la presencia de las nuevas antenas", las cuales no pueden exceder los 3 metros de altura, y pueden estar integradas con el mobiliario público como estructuras de energía, semáforos y paraderos de transporte, entre otros. 

“La actual reglamentación busca que estas estructuras sean discretas, planeadas, diseñadas y ubicadas en la forma y lugares permitidos, asegurando el respeto por los parques, la calidad de vida de las personas, y manteniendo los lineamientos de planificación urbanística”, precisó Ortiz.

Cabe resaltar que las antenas que se instalen en espacio público, no pueden superar los 25 metros de altura, incluida la estructura que las soporta. Así mismo, el cableado debe ser subterráneo. 

Por otro lado, la Secretaría de Planeación manifestó que, según los estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), no existe evidencia suficiente para asegurar que las estaciones radioelétricas instaladas de manera legal en la capital del país, inciden negativamente en la salud humana.

Para reforzar este argumento, explicó que según la Agencia Nacional del Espectro (ANE), con fundamento en la OMS, no hay ninguna prueba científica convincente de que las débiles señales de Radio Frecuencia (RF) procedentes de las estaciones de base y de las redes inalámbricas tengan efectos adversos en la salud.

"De acuerdo con la ANE, la potencia de las estaciones de comunicaciones móviles es baja, y el hecho de que se encuentren más cerca de la población no implica que ésta vaya a estar expuesta a mayores niveles de intensidad de campos electromagnéticos".