Distrito insiste en que habitantes de calle deben desalojar caño de la Sexta con 30

Funcionarios de Integración Social acudieron al sector para convencer a esta población para que se vaya voluntariamente hacia centros de atención y tratamiento.

El Espectador / Óscar Pérez

Horas después de que la bancada del Movimiento Mira denunciara en el Concejo de Bogotá que el caño de la Calle sexta con Carrera 30, en el sector de Puente Aranda, se convirtió no solo en un refugio de decenas de habitantes de calle, sino en un nuevo expendio de droga, en la madrugada de este miércoles las autoridades distritales acudieron a la zona para persuadirlos de abandonar el sector y trasladarse a centros de atención. (Lea: Caño de la Carrera 30, refugio para habitantes de calle y nuevo expendio de droga) 

Los operativos, liderados por la Secretaría de Integración Social en coordinación con la Policía, la Personería Distrital y el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger), intentaron convencer a los habitantes de calle de ingresar a los procesos de inclusión social. Incluso, la intervención se extendió hasta la mañana de hoy.

Según reporte de la Administración, a los centros de atención ingresaron 46 habitantes de calle provenientes del sector del caño de la sexta, de los cuales 27 aceptaron el traslado luego de la invitación del equipo de Contacto Activo y 19 llegaron por sus propios medios a los centros.

“Algunos de ellos habían ingresado días atrás a los centros por lo que ya conocen los programas y saben que la entidad los recibe las veces necesarias y que ellos consideren para empezar su proceso de recuperación”, explicó la Secretaría de Integración Social, que recordó que cuenta con más de 2.800 cupos en sus centros para la atención integral a esta población.

Previamente, la concejal Gloria Stella Díaz (Movimiento Mira) –quien con video en mano denunció la comercialización de estupefacientes en el sector, incluso en presencia de la Policía– advirtió que en el caño los habitantes de calle hacen las veces no solo de escudos de seguridad y campaneros de los denominados ‘Sayayines’, sino que son los encargados de transportar y vender la droga en el sector, hasta donde acuden diversas personas en busca de estupefacientes. (Video: En presencia de la Policía se vende droga en caño de la Calle Sexta con 30) 

“El caño y sus alrededores, a pesar de la presencia policial y de autoridades del Distrito, es una república independiente donde se distribuye droga en las esquinas de la calle sexta con carreras 30, 31, 31ª y 32, al interior del mismo caño e incluso, nuevos ganchos están surgiendo y tomando poder”, advirtió la cabildante, quien este martes participó de un debate de control en el Cabildo Distrital en el que se trató la problemática. (Lea: Denuncian supuesta campaña de 'limpieza social' contra habitantes de calle en Bogotá)

De acuerdo con la concejal, el caño estaría siendo manejado por un nuevo gancho que ya hasta marca las papeletas de bazuco con un sombrero verde como logo. Así –luego de que integrantes de su equipo se hicieran pasar por consumidores– logró determinar que llamada bicha de bazuco la están vendiendo a un precio que oscila entre los $2000 y $4.000.

“Las transacciones se dan a escasos pasos de los policías, hombres con bolsos pequeños entran y salen con la mercancía del caño, vendiendo las dosis. Los habitantes de calle siguen siendo utilizados como correos humanos o coyotes para trasladar y vender la droga en el sector a plena luz del día y en las narices de las autoridades que custodian la zona”, agregó la cabildante.

Díaz insistió en que la Administración Distrital no logró eliminar las redes de microtráfico que operaban en el Bronx, pese a que ese era el objetivo de la intervención. “El Distrito improvisó al no contar con un Plan Maestro de Equipamiento y un lugar de Reasentamiento que ordenaba la Política Pública de Habitantes de Calle antes de intervenir el Bronx”, precisó, al proponer que se establezca un pacto de convivencia entre la comunidad, habitantes de calle y autoridades, así como la instalación de refugios temporales “donde se dignifique, no se consuma y se generen acciones de cuidado”.

Apenas este lunes, durante un foro en el Congreso, el alcalde Enrique Peñalosa, manifestó: “Habitantes de calle siempre ha habido. Ahora a la gente le parece que en los últimos dos meses han aparecido. Es como cuando alguien compra un carro de cierta marca y color y de repente ve que hay cientos de carros iguales por toda la ciudad, solo que antes no los había visto”, dijo el alcalde Peñalosa, refiriéndose al revuelo que ha causado en la ciudad la diáspora de habitantes de calle. (Lea: “No hay que hacerle la vida fácil en la calle a los habitantes de calle”: alcalde Peñalosa)

El mandatario, además, fue contundente al decir que no permitirá nuevas concentraciones del crimen en la ciudad, como sucedió en el Cartucho y en el Bronx, donde habitaban al menos 800 personas en solo 3 hectáreas. “El padre Nicoló me decía que no hay que permitir de ninguna manera esas repúblicas independientes del crimen, pero tampoco hay que hacerles la vida fácil en calle a los habitantes de calle. Por eso Integración Social les ha dicho a los ciudadanos de buen corazón que no les den comida, no les den apoyo, porque nosotros tenemos la infraestructura para hacerlo. Estamos invirtiendo $162.000 millones para atenderlos”.