Distrito, por más días sin carro

Alcaldía anunció, basada en mejoría de indicadores, que el 22 de septiembre podría vincular la ciudad al Día Internacional sin Carro, así como algún día de junio. Ciclistas disfrutaron, mientras que los pasajeros de Transmilenio se aferraron a su paciencia.

El uso del transporte público ayer fue mayor que en el pasado Día sin Carro. /Luis Ángel / Óscar Pérez
Lo dicho: la administración de Gustavo Petro está dispuesta a realizar no sólo dos sino cuatro días sin carro este año. La jornada de ayer, a la luz de las cifras, resultó incluso más exitosa que la del pasado 5 de febrero, al punto que antes del mediodía la secretaria de Movilidad, María Constanza García, ya anunciaba que el 22 de septiembre, Día Internacional sin Carro, es la fecha que más les suena, además de algún día de junio.
 
El balance, en comparación con un día normal, fue el siguiente: 5% más de usuarios en Transmilenio y 19% más en los buses del SITP. El uso de la bicicleta aumentó 117% y la velocidad de desplazamiento aumentó 7%. La Secretaría de Ambiente agregó que la disminución de la contaminación por material particulado que afecta la salud pública fue de 26% en comparación con un día de las mismas condiciones atmosféricas. Se impusieron 256 comparendos.
 
Pero hubo quienes sufrieron, y no sólo por cuenta de las protestas de los trabajadores del Estado, particularmente los maestros, que bloquearon la troncal de la calle 26 entre la mañana y la mitad de la tarde. Durante el día también quedó en evidencia la necesidad de mejorar la oferta del transporte público si la idea es fomentar su uso. Sobre las 8:00 de la mañana, en el sector de Patio Bonito, localidad de Kennedy, un grupo de usuarios intentaron bloquear los carriles de Transmilenio de la estación Tintal, molestos porque los articulados y los buses del SITP pasaban llenos.
 
En redes sociales fueron frecuentes las quejas de usuarios que iban hacia el norte, debido a una demanda de pasajeros que por momentos sobrepasó la oferta de buses. Del SITP reportaron retrasos de hasta media hora. La dificultad para tomar taxis fue evidente en la mañana.
 
El alcalde, que entusiasmado llegó a trabajar en un bus del SITP al despacho que montó desde el lunes en el hospital San Juan de Dios, declaró que la jornada fue insuperable. Pero para decretar al menos otro día sin carro este año ya no sólo deberá basarse en estadísticas positivas. Hay dos acciones judiciales en curso que, aunque no alcanzaron a detener la jornada de ayer, como pretendían, posiblemente sean resueltas para entonces.
 
El juez 33 civil municipal de Bogotá seguirá estudiando la tutela que interpuso Fenalco, gremio que no apoya más de una jornada al año por considerar que cuando se comenzó a implementar se estableció, precisamente, que sólo sería una vez y porque los comerciantes se ven afectados. El funcionario negó la petición de suspender la jornada de ayer al considerar, según documento dado a conocer por el alcalde, que “la medida adoptada no resulta en ningún sentido arbitraria, dado que su fin último está dirigido a mejorar la movilidad de todos los habitantes de la ciudad, así como contrarrestar los efectos nocivos que generan en el ambiente las emisiones de gases”. La acción de nulidad contra el decreto que estableció la jornada de ayer, interpuesta por la abogada Ximena Osorio, pasó a estudio del Consejo de Estado, de acuerdo con ella.
 
La ciudad queda atenta a la definición del mandatario y a las decisiones de la justicia.
 
 

 

 

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