Distrito no ha enviado estudios que comprueben que no hay agua en reserva Van der Hammen

El director de la Corporación Autónoma de Cundinamarca (CAR) aseguró que a su despacho no han llegado solicitudes para cambiar el uso del suelo de dicha zona.

Alcaldía de Bogotá.

Aunque los ojos de los bogotanos en los últimos días han dejado de estar sobre la Reserva Forestal Thomas Van der Hammen, no ha cesado la polémica por la construcción que planea el Alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, en parte de la zona ecológica. Según la Corporación Autónoma de Cundinamarca (CAR) hasta el momento no han recibido ningún tipo de estudios por parte del Distrito para dar vía libre al cambio de uso de suelos de la reserva para tal iniciativa.

El mes pasado, el secretario de Planeación de Bogotá, Andrés Ortiz, indicó que funcionarios de su entidad y de la Secretaría de Ambiente, estaban trabajando fuertemente en la construcción de una solicitud formal, soportada por estudios ambientales sólidos, para que la CAR tome la decisión de cambiar el uso del suelo de la reserva. No obstante, el director de la corporación, Néstor Franco, aseguró que siguen a la espera tanto de la petición como de los estudios, para así tomar una decisión frente a la construcción de la denominada ‘Ciudad Paz’.

“Como corporación no hemos recibido ninguna solicitud por cuenta de la Alcaldía Mayor y por ende ningún estudio que tienda a demostrar lo señalado por el alcalde”, indicó el director de la CAR en diálogo con Caracol Radio.

Un trabajo de campo conjunto entre la Universidad Nacional y la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales permitió medir la calidad de todo el suelo del borde norte de Bogotá. Según el informe técnico preparado por ambas instituciones luego de los estudios, las tierras de la reserva Van der Hammen son muy fértiles, debido a que son bien drenadas, de diferentes texturas en la capa arable y altamente ácidas.

A pesar de ello, y de las afirmaciones de los expertos de que en la zona hay presencia de material que llegó allí por corrientes de agua y que, aparte, debajo hay corrientes hídricas ocasionales que se presentan cuando hay inundaciones, el alcalde de Bogotá ha afirmado que no hay ningún tipo de recursos hídricos en la reserva.

“En Bogotá hay cientos de quebradas que bajan de los cerros pero el área de la reserva Van Der Hammen es una de las poquísimas áreas donde no hay absolutamente ninguna quebrada de ningún tipo, ningún humedal ni nada. En cuanto a agua subterránea, en Van der Hammen hay la misma que hay en cualquier sitio de la sabana, 200 o 300 metros de profundidad”, manifestó Peñalosa.

A pesar de la controversia que ha desatado la urbanización de parte de la reserva forestal, el alcalde de Bogotá ha manifestado desde los inicios de su segundo periodo en el Palacio de Liévano, que la propuesta que elaboran para dicho espacio, y en general para el norte de Bogotá, es mejor tanto para la ciudad como para el medio ambiente. Según Peñalosa, ‘Ciudad paz’ generará más de 1.500 hectáreas verdes, podrán vivir entre 1.4 y 1.8 millones de personas y, además, mantendrá la conectividad entre los cerros y el río Bogotá.

Desde que se encontraba en campaña por llegar a la Alcaldía de Bogotá, Peñalosa dejó claro que no comulga con la idea de los ambientalistas, y de la administración anterior, de recuperar este terreno. Tampoco ha sido parte de sus conceptos desde 1999, cuando se discutía sobre la expansión del norte de Bogotá. En ese entonces, un grupo de expertos urbanistas y ambientales se opusieron a proyectos como la construcción de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), debido a los posibles impactos en zonas ecológicas, como algunas opciones de la Van der Hammen. 

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