Distrito prepara revolcón en la salud

En momentos en que la capital afronta una crisis en este sector, surgen propuestas desde el Distrito y el Congreso de la República para suprimir facultades a las EPS y regresar a un modelo público.

En medio de la crisis del sistema de salud de la capital surgen iniciativas para reformar la Ley 100. Quitarles el manejo de recursos a las EPS y que sean las mismas Secretarías de Salud las que garanticen el derecho de los ciudadanos son los puntos más álgidos del debate.

Ayer, mientras se tomaba la decisión de aplazar un debate de control político en el Congreso de la República, citado por la representante del Partido Mira Gloria Stella Díaz, funcionarios de la Secretaría de Salud trabajaban a marcha rápida en un proyecto de reforma al sistema, que sería presentado en los próximos días al vicepresidente Angelino Garzón.

El Espectador conoció por altas fuentes de la Secretaría que la iniciativa busca que la misma entidad se haga cargo de todo el régimen subsidiado y que el Gobierno Nacional se comprometa con la administración distrital en la nivelación del valor anual que se reconoce por cada uno de los afiliados a los sistemas contributivo y subsidiado (UPC). Incluso, la propuesta plantearía que, si es necesario, el Distrito pague el régimen contributivo, aporte el 40% de la nivelación y el Gobierno el 60%.

El gran interrogante es el papel que desempeñarían las EPS. Según la propuesta, el Distrito buscaría a las empresas que actualmente están en funcionamiento para que realicen las auditorías del servicio que preste la misma Secretaría. “De la UPC saldría todo igual que antes, lo que pasa es que en vez de que el servicio lo preste una entidad de $24 mil millones como Capital Salud, lo prestaríamos nosotros, que somos una empresa de $3 billones. Nosotros gastamos más de $500 mil millones anuales en atender pacientes, es claro que un déficit de $30 mil millones, que es el que actualmente tienen estas empresas, lo podemos soportar”, dijo un alto funcionario de la Secretaría consultado por este diario.

El proyecto de la alcaldía de Petro también se sustenta en la necesidad de cambiar la irrigación de los recursos y su administración. “La plata para el régimen subsidiado llega al fondo financiero, lo que pasa es que hoy se lo pasamos directamente a las EPS para que ellas lo administren. Ahí está el fondo del asunto, si cambiamos el modelo, se acaba la intermediación y fortalecemos el sistema”, señaló la misma fuente.

En el mismo sentido, hace tres semanas se presentó en el Congreso un proyecto de ley estatutaria respaldado por las asociaciones médicas, de usuarios y varios congresistas, que fue radicado por la misma representante Gloria Stella Díaz.

El proyecto busca la creación de un Sistema Único Descentralizado de Seguridad Social en Salud que contaría con un fondo público único que administre todos los recursos de la salud. Según esta propuesta, las actuales EPS se limitarían a la prestación del servicio y no a la administración de recursos, una de las disposiciones de la Ley 100 que rige actualmente. Por otro lado, la iniciativa no propone que sean los mismos entes territoriales los que presten el servicio.

Según Díaz, dada la crisis de las ocho EPS que prestan el servicio en Bogotá y los problemas financieros de 11 de los 22 hospitales de la red pública distrital, la propuesta que se está preparando en la Secretaría de Salud tendría sentido.

Hoy, un millón trescientos mil bogotanos que se encuentran en el régimen subsidiado, 400 mil en categoría de “vinculados” y otro número igual en el Sisbén 3, son los más afectados con la situación que vive el sistema de salud de la capital. Una crisis que, según ambas propuestas, se debe, en general, al modelo de la intermediación en el que las EPS administran recursos públicos.