Distrito propone a vendedores informales asociarse y dar el paso a la formalidad

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El estímulo busca que conformen cooperativas, se carneticen y caractericen para formalizar sus negocios. Los interesados recibirán capacitaciones y financiación.

La informalidad es uno de los grandes retos gubernamentales que tiene Colombia en el ámbito laboral. Hacer que más trabajadores pasen al plano de la formalidad se traduce en mejoras en sus derechos laborales, los cuales se reflejan en acceso a salud, pensión y cajas de compensación familiar, así como el fortalecimiento de estos sistemas, entre otros.

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Históricamente, la informalidad en la población ocupada de Colombia casi que raya el 50 %, la más reciente medición del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), que refleja el trimestre noviembre - diciembre 2020, es que este indicador se consolidó en un 47,7 %, teniendo Bogotá la particularidad de registrar una informalidad del 41,9 %, la más baja del país, después de Manizales (38,2 %).

Con la intención de mitigar esta cifra, la secretaria de Desarrollo Económico, Carolina Durán, y la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez, se reunieron en la mañana de este jueves en San Victorino (icónico punto comercial de la ciudad) con los líderes de vendedores informales, con la intención de implementar un piloto social que permita la migración gradual del sector a la formalidad.

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“Es muy importante la localidad de Los Mártires, San Victorino es una zona clave de la ciudad en materia de reactivación económica, productividad, empleabilidad e inclusión. La idea es mejorar la calidad de vida de los vendedores informales, que tengan varios beneficios como acceso a créditos, que tengan un trabajo digno, sin aglomeraciones en el corazón productivo de Bogotá”, aseguró la Secretaria de Desarrollo Económico.

Parte de los objetivos que tiene este piloto es que los vendedores informales puedan asociarse, formar cooperativas y formalizar sus negocios aprovechando los estímulos que ofrecerá el Distrito, como lo son capacitaciones, financiaciones y apoyos para que tengan una carnetización y caracterización. La idea es que puedan tener un espacio fijo de trabajo y “le jueguen limpio a Bogotá y a Colombia, con la condición de cero ventas de contrabando”, como lo dijo Ramírez.

La estrategia comunicada por Durán también plantea incluirlos en la estrategia de la Bogotá que funciona las 24 horas para mitigar las aglomeraciones que disparan los contagios de Covid-19.

Así las cosas, esta estrategia podría ir más allá y terminar por estimular la creación de empresa y, por consiguiente, la generación de empleo, algo que sería un bálsamo para la economía de la capital, pues hay que recordar que la pandemia se caracterizó en 2020 por la quiebra masiva que ocasionó en el tejido empresarial bogotano.

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