Distrito se raja en ejecución presupuestal

La veedora Distrital, Adriana Córdoba, reconoce avances en cuanto a la formalización de empleados en el Distrito y hace un llamado para agilizar la ejecución presupuestal.

La necesidad de que el Distrito cumpla con los cronogramas para llevar a cabo las propuestas del Plan de Desarrollo es uno de los temas que ha hecho eco en las entidades de control. Esta vez, es la Veeduría Distrital la que realizó un llamado de atención por la baja ejecución presupuestal que ha presentado la ciudad a lo largo del año.

Según el informe de ejecución presupuestal de la Veeduría, las entidades Distritales deben comprometer el 50 % de los recursos de inversión en el último cuatrimestre del año y los Fondos de Desarrollo Local el 73%. Pese a que también se presentaron retrasos en las últimas dos administraciones de Bogotá, la del alcalde Gustavo Petro presenta los niveles más bajos de ejecución presupuestal.
Para explicar en detalle los problemas y aciertos en relación con la ejecución de presupuestos, Adriana Córdoba, actual Veedora del Distrito, habló con El Espectador:

¿Qué problema presenta la ejecución de prepuestos?
La administración actual, comparada con las últimas tres en cuanto a ejecución presupuestal en el primer año presenta la más baja ejecución: 55%. Nosotros distinguimos entre ejecución de presupuesto comprometido, que es el de 55%, y en girado (que son los proyectos que ya empezaron) que son el 28%.

¿Qué hipótesis tienen con respecto a este problema?
En primera medida uno puede decir que la lentitud en este año se da por el coletazo de corrupción de Samuel Moreno. Puede haber una mayor desconfianza y temores a continuar con proyectos de la administración pasada. Otra explicación es que no hay una capacidad institucional suficiente para atender la velocidad y crecimiento de presupuesto. Esto genera problemas de coordinación. La terca hipótesis tiene que ver con las decisiones del Gobierno Nacional, pues la ley 617, por ejemplo, ordena la reducción del funcionamiento en las entidades territoriales. En este sentido se empiezan a contratar plantas paralelas que hacen que la capacidad para ejecutar el presupuesto se vea reducida. Desde entonces vemos tres o cuatro personas revisando 100 contratos.

En el informe que ustedes presentan dice que el caso de la Secretaría de Planeación y la Secretaría de Hacienda dejan un aprendizaje importante, ¿por qué?
Estas dos entidades dos joyas en cuanto a técnica y modernización.E n los últimos años se les reconoce los avances en cuanto a ciclo de planeación; han aprendido a manejar los tiempos y a entregar los proyectos en el Concejo y al CONFIS sin retrasos. Como han tenido más experiencia y tienen un grado de alto de modernización y profesionalización presentan una mejor coordinación.

Empresas como Transmilenio presentan una baja ejecución…
Transmilenio es un caso muy triste. Estamos en una línea tenue: o lo debilitamos o fortalecemos. El carrusel de la contratación, el cambio constante de gerentes, la salida de equipos técnicos, el cambio de operadores, todo esto ha perjudicado su capacidad técnica. Para atender el SITP se necesita fortalecer la institucionalidad y analizar las cargas laborales.

La Universidad Distrital presenta un índice muy bajo en cuanto a ejecución presupuestal ¿qué ha pasado?
Se han aplazado proyectos importantes por más de 10 años. La renovación de infraestructura o la nueva ciudadela son proyectos que no han podido comenzar, entonces los recursos que se están manejando actualmente solo cubren los gastos de funcionamiento.

¿Cuál es la situación de los Fondos de Desarrollo local?
Esos son los más graves. Tienen comprometido el 73% porque hay una debilidad institucional en las localidades. En el caso de malla vial algunas localidades se demoran mucho en pasarle los recursos a la Unidad de Mantenimiento Vial y a veces ese proceso dura tres o cuatro meses. Las que menos ejecución presentan son Antonio Nariño, Rafael Uribe Uribe, Barrios Unidos y Usaquén. En estas localidades se demoran a veces un año en ejecutar los proyectos y hay falta de rigurosidad. Cuando tienen que empezar a ejecutar se dan cuenta de que no han revisado. Esto también tiene que ver con la parte laboral, hay veces solo quedan cuatro personas a cargo de gestionar proyectos de gran envergadura.

¿Cómo afecta la baja ejecución a la ciudadanía?
A mitad de año casi el 75% de la población ya había cumplido con su obligación tributaria de pagar los impuestos. La ciudadanía cumple con lo que le toca y la administración no h a cumplido ejecutando.

Ustedes hacen un llamado por la figura de contratación de servicios profesionales, ¿qué problemas presenta esto?
En la Secretaría Distrital de Ambiente hay 142 funcionarios de planta y 750 por contrato. En el Fondo de Seguridad son 27 de planta versus 494 por contrato. Cuando se dan este tipo de contratos es más difícil hacer el seguimiento porque son de tres o cuatro meses. Sin embargo, el año pasado había 36.000 contratos por prestación de servicios y este año se han reducido a 26.000. Además, se han formalizado unas seis instituciones. Hay un camino de mejoramiento. Le reconocemos a la administración que ha tomado en serio el tema del empleo público. Es importante buscar una revisión con las normas nacionales, que también afectan al Distrito.

 

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