El operador de Usme, único que no firmó el otrosí

Operadores y Distrito se jugaron la última carta para salvar el SITP

Con la firma de un otrosí que modifica los contratos originales del sistema, el Distrito busca garantizar la prestación del servicio y mejorar su calidad. En el documento quedaron consignados los compromisos de ambas partes para que los buses azules tengan más usuarios, y así se puedan cumplir temas como la renovación de flota y chatarrización.

Con la firma de la renegociación de los contratos del SITP se busca salvar el sistema. / Archivo

El edificio de la Procuraduría fue la sede de la firma del otrosí que modifica los contratos de concesión entre el Distrito y los operadores del SITP, lo que se convierte en la última carta para sacar al sistema de la crisis. La renegociación, de la que se venía hablando hace años, se concretó tras siete meses de discusiones, en las que se acordaron ajustes para darles un nuevo impulso a los buses azules.

En el otrosí quedaron consignados cambios como la ampliación a 16 años de la vida útil de los vehículos (antes era de 12 años); un nuevo cronograma de chatarrización, que se debe cumplir antes del 31 de diciembre de 2021; límites a la imposición de multas, y el recálculo de los pagos por kilómetro recorrido o pasajero transportado.

Asimismo, se incluyó la aplicación de dos artículos del Plan Nacional de Desarrollo, que permiten aprovechar fuentes de financiación distintas a las tarifas que pagan los usuarios, para obtener recursos suficientes para cubrir los costos operativos y administrativos no solo del SITP, sino de todos los sistemas de transporte del país.

Uno de los aspectos más relevantes es que se ponen tareas a todas las partes para lograr la sostenibilidad. Por ejemplo, los concesionarios deben reestructurar las deudas con sus acreedores y conseguir nuevos préstamos u otras garantías. Por su parte, entre las obligaciones del Distrito está un aporte de $1,7 billones en los próximos 10 años para garantizar la sostenibilidad de las concesiones, que seguirán hasta 2036. 

A pesar de que este paso le da un nuevo aire al transporte colectivo de pasajeros en la ciudad, el único lunar fue que Tranzit (opera en Usme) fue el único que no se acogió, pues sus directivos aseguran que el nuevo modelo no es suficiente para salvar su empresa. Por eso seguirá adelante con su proceso de reorganización ante la Superintendencia de Sociedades.

Durante la firma, el alcalde Enrique Peñalosa calificó el acuerdo como un “hecho histórico” para el transporte. Asimismo, aseguró que el propósito es que en 15 años se haya completado el esquema de troncales de Transmilenio, con lo que los capitalinos vivirán, máximo, a un kilómetro de las estaciones. En ese orden de ideas, el SITP será complementario y hará rutas cortas, como lo hacen los alimentadores.

Una pieza clave de este proceso fue Marco Tulio Gutiérrez, quien desde noviembre asumió la vocería de los operadores. Según él, no podía pasar más tiempo sin cerrar la renegociación, pues en varios momentos se llegó a poner en duda la prestación del servicio. “Lo único que no se podía aceptar era dejar de prestar el servicio. Ahora el Distrito tendrá que adoptar medidas para cumplir los acuerdos y los únicos árbitros de este resultado serán los usuarios. Estos meses los invertimos en buscarles solución a temas como la evasión, que si no se evita le quita muchos recursos al sistema”, afirmó Gutiérrez.

La Veeduría Distrital también se pronunció y afirmó que es un nuevo comienzo para el transporte de la ciudad. “El SITP es un componente clave de la movilidad, pero llevamos 10 años sin poder implementarlo. Este otrosí mantiene a TM como responsable de la prestación de servicio, aclara el rol de los concesionarios, restablece la sostenibilidad financiera y garantiza la calidad del servicio”, dijo el veedor Jaime Torres Melo.

Las primeras tareas son del Distrito, y tienen que ver con la pedagogía, para que los usuarios sepan qué cambiará. También debe asegurar las fuentes de financiación acordadas, como la contribución por el servicio de parqueadero y el de estacionamiento en vía pública, los cobros por congestión, el recaudo por concepto de multas de tránsito y el uso de recursos de concesiones, valorización, subasta de norma urbanística y sobretasa a la gasolina. Si todo se cumple, es probable que el SITP salga a flote.

Los tiempos para hacer efectivo el acuerdo

El otrosí para modificar los contratos del SITP ya empezó a regir. La primera evaluación se hará en agosto, mes en el que los concesionarios deberán entregar la modificación de sus créditos, según las condiciones previstas en el acuerdo. Ese mismo mes, los operadores que están en reorganización deberán entregar un acuerdo alcanzado ante la Superintendencia de Sociedades. Si alguno de estos puntos no se cumple, cesarán los efectos del otrosí. Sin embargo, otros compromisos que se acordaron serán tarea para la próxima administración, como la segunda evaluación, prevista para febrero de 2020, o la salida progresiva de 5.200 buses del SITP provisional.

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2019-05-29T22:22:53-05:00

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Redacción Bogotá - [email protected]

Bogotá

Operadores y Distrito se jugaron la última carta para salvar el SITP

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