En el marco de la Semana por la Igualdad

Diversidad de la diversidad sexual

Los colores de la bandera LGBT van más allá. Entre los ocres, pasteles y mates de la paleta, diferentes organizaciones se destacan dentro de la identidad de género.

La diversidad sexual va más allá de las siglas LGBT. Gais, lesbianas, transexuales y bisexuales no son lo mismo y, lejos de querer buscar una categorización, cada vez son más visibles las subculturas dentro de la comunidad: osos gais, leathers, transformistas y drags son apenas algunas de ellas.

Para hacer visible esta diversidad dentro de la comunidad, la ciudad celebra esta semana la igualdad con jornadas diarias que incluyen prácticas artísticas, como pintar de colores las cebras de las vías, abrir escenarios de diálogo para intercambiar experiencias y rendir homenaje a varias personas que han sido insignia de sus luchas. De acuerdo con Juan Carlos García, director de la Unidad de Diversidad Sexual del Distrito, la idea es atacar desde lo político y lo social las figuras patriarcales que existen sobre las lesbianas y alejar el concepto de feminidad que se cree debe adoptar un gay, y de este modo desmitificar los estigmas sociales que generan la discriminación.

De acuerdo con cifras del Distrito, el 70 % de la comunidad LGBT dice sentirse discriminada, y de ellos la gran mayoría es transgénero. Es por eso que a continuación presentamos algunas de las particularidades que hacen diversa la diversidad sexual en la ciudad.

Osos gais

Son hombres gais que buscan alejarse del estereotipo que los identifica como afeminados, esbeltos y sin vello corporal.

El término no es nuevo, de hecho se acuñó en los años 80, con la aparición en San Francisco de la revista “Bear Magazine”, en la que se difundían imágenes de hombres peludos, de complexión gruesa, algunas veces con barriga y con apariencia de oso.

Con el paso de los años la comunidad se fue extendiendo e incluyendo categorías como las nutrias, que son gais peludos, pero de contextura delgada; los zorros plateados, que son gais maduros y con vellos totalmente blancos, o los cazadores, que son aquellos a quienes les atrae este tipo de subcultura.

Transformistas

Aunque pueden ser confundidos con los travestis, hay algo que los diferencia. En estos casos no hay intervenciones quirúrgicas o cambios hormonales, sólo transformaciones en su vestimenta y maquillaje, que les permiten asemejar la imagen del género contrario.

En Bogotá, de acuerdo con Juan Carlos García, director de la Unidad de Diversidad Sexual del Distrito, son conocidas como “showseras” y son una de las comunidades más discriminadas. A diferencia de los travestis o drag queens, no buscan ser reinas, sino que muchas veces interpretan a divas musicales, especialmente reconocidas cantantes de baladas de las décadas de los 80 y 90, así como grandes artistas del momento, como Beyoncé o Lady Gaga.

Leathers

También conocidos como hombres de cuero. Es una de las subculturas más reconocidas de la comunidad LGBT, que usa ropa de cuero negro como un modelo de moda erótica, expresión de masculinidad y apropiación del poder sexual. Muchas veces son relacionados con los clubes de motociclistas, pero principalmente están asociados con las prácticas sadomasoquistas. Aunque se cree que sus primeras apariciones fueron en Los Ángeles y San Francisco, oficialmente se conformaron los primeros clubes de cuero para homosexuales en Ámsterdam y Berlín, a mediados del siglo XX.

Aunque los leathers exageran la imagen masculina, no buscan ridiculizarla y, al contrario de otros grupos, no les gustaba exponerse en público, sino en eventos exclusivos de su comunidad.

Drags

Los drags también se diferencian de los travestis. Aunque en esencia son hombres o mujeres vestidos del sexo contrario, no buscan imitar los rasgos de la feminidad, sino que los exageran y caricaturizan. En el caso de los hombres o gais que lo hacen son conocidos como drag queens, mientras que en el caso de mujeres o lesbianas, la denominación es drag kings.

Esta personificación nació de un elemento dramático del teatro de Shakespeare, pero el reconocimiento se logró en la década de los 50, cuando los “drag shows” se volvieron populares en los bares gais, y luego con la aparición de algunos en la escena artística mundial, como fue el caso del actor Harris Glenn Milstead, conocido con el nombre artístico de Divine. Actualmente, entre los espacios más reconocidos de los drags está el Carnaval de las Palmas, en el que se corona a la reina drag.

Intersexuales, no hermafroditas

En el mundo, una de cada 2.000 personas presentan esta diferencia en el desarrollo sexual. En estos casos no es que la persona nazca con los dos sexos, sino que hay una diferenciación en el desarrollo de las características físicas de las sexuales. Es decir, que alguien puede crecer con rasgos corporales femeninos, pero cromosómicamente ser un hombre, o viceversa. En cuanto a los órganos sexuales, no suelen desarrollarse, por lo que son fácilmente confundidos.

Kathoey

Es el término que se usa en Tailandia. En India es hijra y en algunas comunidades indígenas mexicanas muxes. Así identifican al tercer sexo, que es conformado por aquellos hombres que han pasado a tener apariencia de mujer, es decir, los travestis y transexuales. En estas culturas no son mal vistos, ni alejados, y en cambio tienen gran aceptación social.

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