Como 'dudosas' califica FLIP actuaciones del Distrito en YouTube

La organización, que vela por la libertad de prensa en Colombia, se refirió a la supuesta supresión u ocultamiento de contenidos realizados durante la administración Petro.

La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) se refirió a lo que calificó como ‘actuaciones dudosas’ por parte de la administración de Enrique Peñalosa, luego de que varios videos –correspondientes al gobierno anterior– que se encontraban alojados en los canales de YouTube de Canal Capital y la oficina de prensa de la Alcaldía de Bogotá fueran aparentemente ocultados o suprimidos.

Tal circunstancia –advertida a principios de febrero pasado por el petrismo, en cabeza del exalcalde Gustavo Petro y el concejal Hollman Morris– fue calificada por la organización como una “afectación al derecho de los ciudadanos a acceder a información pública”. (Lea: Petro, Peñalosa y el choque por ocultar videos en Youtube)

“Para la FLIP, este es un caso grave que requiere de explicaciones públicas por parte de la Alcaldía de Bogotá y de Canal Capital sobre qué sucedió con la administración de sus respectivas cuentas en YouTube y los contenidos publicados con anterioridad al mandato de Peñalosa”, sostuvo la Fundación.

El caso, según las denuncias recibidas por la FLIP, corresponde a reclamos respecto al bloqueo de cuatro videos del Canal Capital en YouTube, así como el supuesto ocultamiento de contenido en la cuenta de la oficina de prensa de la Alcaldía, ya que el material más antiguo disponible está fechado el 1 de enero de 2016 y corresponde a la posesión de Enrique Peñalosa como alcalde de Bogotá.

En su defensa, el Distrito ha sostenido que no se han borrado videos y que los contenidos que ya no se encuentran disponibles fueron retirados porque el canal en el que habían sido montados infringía los derechos de autor.

El caso Canal Capital

Sobre los videos de Canal Capital –producidos, financiados y publicados por el canal de la televisión pública en la ciudad durante la administración anterior– la FLIP inició la documentación del caso enviando requerimientos tanto a Canal Capital como a Google (compañía que administra la plataforma de YouTube).

“El 11 de febrero, la FLIP intentó acceder a los cuatro videos de Canal Capital. El contenido estaba restringido y daba el siguiente anuncio: ‘el usuario ha suprimido este vídeo, disculpe las molestias’. Si la consulta a dichos enlaces se realiza hoy, la notificación cambia por ‘Este vídeo no está disponible’”, advierte la organización.

La respuesta de Canal Capital se recibió el pasado jueves 25 de febrero y en ella, Darío Montenegro Trujillo, actual gerente de la entidad, aclara que “no se ha ordenado (…) la supresión de ningún contenido audiovisual en sus canales virtuales de YouTube”.

Interrogado por El Espectador también el pasado 25 de febrero, Montenegro reiteró que no habían borrado ningún contenido sino que uno de los canales había infringido los derechos de autor.

“Desde el 7 de mayo de 2015 YouTube envió notificaciones al equipo de prensa de Canal Capital informando algunas irregularidades en los contenidos que se estaban cargando. Como no recibió respuesta, canceló la cuenta definitivamente. En su momento no se apeló la medida para evitar la cancelación de la cuenta y por eso no se puede acceder a mayor información de cuándo fue subido el material eliminado”.

La Alcaldía también le atribuyó la ocultación de los videos a problemas técnicos. Afirman que, como no sabían qué otros audiovisuales de la pasada Administración violaban derechos de autor, prefirieron ocultarlos todos para evitar demandas. Además, fusionaron muchos canales, ya que algunas cuentas del Distrito se crearon con correos no institucionales y su suerte dependía de una persona en particular.

Ante la controversia, la FLIP señala que la trazabilidad de la administración de la cuenta –información accesible para Canal Capital y Google pero no para la FLIP– esclarecerá el caso.

“Es cuando menos sospechoso que por lo menos cuatro de los videos restringidos en la cuenta de Canal Capital fueran producidos por el mismo periodista, Pablo Bastidas, y que fueran suprimidos justo cuando él compartió un par de ellos en un artículo en el portal Las2Orillas, donde planteaba críticas sobre la nueva administración del canal distrital”, agrega la FLIP.

Sin respuestas sobre los videos de la oficina de prensa de la Alcaldía Mayor

Por otro lado, la FLIP documentó las denuncias sobre videos correspondientes a la administración de Gustavo Petro que aparentemente habrían sido ocultados.

En efecto, la organización constató que el video más antiguo, de los 60 que hay disponibles, está fechado el 1 de enero de 2016 y corresponde a la posesión de Enrique Peñalosa como alcalde de Bogotá, a pesar de que la cuenta está activa en Youtube desde el mes de abril del año 2008.

El canal, indica la FLIP, se describe como la cuenta oficial de la oficina de prensa de la Alcaldía pero está a nombre de “Cinealex79”, usuario que, aunque ‘atípico’ para cuentas institucionales, no desvirtúa el hecho de que sea un canal administrado y con contenidos de una entidad del Estado.

“Sí quedan dudas sobre si a partir de ésa cuenta –aparentemente de origen privado pero sometida a administración pública– se esté generando rentabilidad económica por visitas y tráfico de usuarios sobre contenidos financiados con recursos públicos”, sostiene la Fundación.

A pesar del debate sobre si los videos del canal YouTube se pueden considerar un archivo público, la respuesta de la Alcaldía fue que “existe un concepto de la oficina jurídica de la Presidencia que dice que las plataformas 2.0 (YouTube, Twitter, Facebook) no pueden considerarse como repositorio oficial de información del Estado, dado que son propiedad de privados y en caso de desaparecer se perdería dicha información. En otras palabras, esa información pública no se ha perdido. Reposa en los archivos del Canal Capital y de la Alcaldía, y a solicitud de cualquier ciudadano cuando se requiera”.

No obstante, estas respuestas fueron consideradas por la FLIP como “insuficientes y no plantean ni las razones, ni el sustento legal de la restricción”.

Adicionalmente, la organización advierte que a la fecha de la publicación su comunicado, la oficina de prensa de la Alcaldía no ha dado respuesta a las preguntas formuladas.

“Ocultar información pública es un mecanismo de censura indirecta”

Ante la controversia por la supuesta supresión del material, la FLIP recordó que de acuerdo con la Ley 1712 de 2014, las entidades de la Rama Ejecutiva en el nivel territorial – como la Alcaldía de Bogotá– son sujetos obligados a entregar información pública.

Dicha ley, en su artículo sexto define como información pública “toda información que un sujeto obligado genere, obtenga, adquiera, o controle en su calidad de tal”, por lo que la Fundación manifiesta que los videos publicados por Canal Capital y la Alcaldía ostentan la condición de información pública.

Esa misma ley –agrega la FLIP– establece que esta información pública debe contar con las máximas garantías de acceso y publicidad para los ciudadanos, y señala que, por el principio de transparencia, los sujetos obligados de dicha ley deberán “proporcionar y facilitar el acceso… en los términos más amplios posibles”.

“Bajo los principios de progresividad y facilitación resultaría difícil para la Alcaldía sustentar cómo, una información pública que fue de fácil acceso a través de internet es hoy restringida”, declara la FLIP.

La organización elevó un llamado al gobierno distrital para que dé claridad frente a las dudas que ocurren actualmente frente al manejo de publicaciones audiovisuales en la web. Adicionalmente, la FLIP hizo un llamado para que se respete el acceso a contenidos que previamente eran de acceso público por medio de ese tipo de canales.

“La permanencia de estos en las cuentas oficiales, garantiza el acceso de los ciudadanos, la consulta de los contenidos en cualquier momento y el respeto por la memoria de la información institucional (…) mientras la transparencia y el acceso a la información contribuyen a la deliberación pública y la democracia; la opacidad y la restricción son prácticas que limitan la libertad de información y le restan ingredientes al debate público. Es por ello que se les considera un mecanismo de censura”, precia la FLIP.