Duelo entre exalcaldes

Los políticos son excelentes respondiendo preguntas, pero ¿lo son también haciéndolas? A partir de hoy, los aspirantes se ponen unos a otros contra el tablero.

Ambos llegaron sin corbata. Relajados y sonrientes. Todo parecía indicar que el duelo entre el candidato del Partido Verde, Enrique Peñalosa, y el candidato de AICO, Jaime Castro, sería una tranquila conversación entre dos de los más importantes exalcaldes que ha tenido Bogotá.

Pero encendidas las grabadoras y prendidas las cámaras, un envalentonado Castro se lanzó sin pudor contra un Peñalosa sereno que, aunque menos agresivo, le puso el pecho a los dardos de su contrincante.

Primer round. Jaime Castro pregunta.

¿Expropiará el Country?

No.

¿Dará más colegios en concesión?

Mantendré los que hay hoy.

¿Privatizará las empresas de energía, acueducto y telecomunicaciones?

No a las dos primeras. La Empresa de Teléfonos necesita una inyección de capital privado que no excluye mantener la inversión que el distrito tiene ahí. No sobra decir que ya hay dos que tienen capital privado: la empresa de energía y la de teléfonos.

Pero son participaciones muy pequeñas, -del 10%-, no tienen el control operativo, como sí sucede en CODENSA o EMGESA.

Lo tienen de facto, porque la empresa de telecomunicaciones, por ejemplo, no puede hacer lo que han sugerido algunos candidatos: realizar subsidios contra su plan de pérdidas y ganancias. En eso se comporta igual a una empresa privada: no puede hacer una operación a pérdida, porque entonces estaría robándole a sus 70.000 pequeños accionistas.

¿Construirá el túnel de la Aurora que comunicaría a Bogotá con Sopó por la calle 200?

Si se hace por concesión y se cubren la totalidad de sus costos, sumado a las obras para incorporarlo a la red vial de Bogotá, sí. De lo contrario, no es una prioridad. Además, tiene el riesgo de estimular un crecimiento desordenado en el Valle de Sopó.

¿Usted sabe quiénes son los propietarios de las tierras que se beneficiarían con esta construcción?

No sé, pero yo me opongo a ese túnel por principio. Estoy de acuerdo con usted: los que están interesados son dueños de fincas que quieren hacer urbanizaciones de baja densidad, casas con jardín grande, que son muy inconvenientes para la estructura urbana de Bogotá.

Usted dice que se opone, pero en su administración se contrataron por primera vez los estudios de factibilidad de ese túnel...

Exactamente. El IDU de nuestra administración hizo estudios para ese túnel pero yo posteriormente me he opuesto él porque es inconveniente.

¿Cíteme una decisión que haya tomado Álvaro Uribe a favor de Bogotá durante sus ocho años de presidencia imperial?

Bogotá ha sido la vaca de ordeño de Colombia. Por ejemplo, el aeropuerto de la ciudad ha generado los recursos para la construcción y la operación de los aeropuertos en todas las ciudades del país. Bogotá corre el riesgo de que la caigan los aviones encima, tiene el ruido y demás, y tiene un aeropuerto pésimo. El presidente Uribe, pese a los errores en el procedimiento, permitió que los recursos que generaba el aeropuerto de la ciudad se invirtieran en mejorar y ampliarlo. Fue una decisión importantísima.

¿Importantísima? El aereopuerto le está causando serios daños a los habitantes de Engativá y Fontibón, particularmente a la población escolar, que sufre de otitis, hipoacusia, problemas de dicción y el más bajo nivel de aprendizaje de toda Bogotá. Y todo a causa del ruido. Es un error tener un aeropuerto de esas características en un área urbana. Lo que tiene que hacer el Alcalde de Bogotá es intervenir para que haya un aeropuerto de carga en Flandes, Cundinarmaca, y que el aeropuerto quede como quedó el Olaya Herrera en Medellín: como un aeropuerto regional.

Desafortunadamente esas buenas ideas que usted tiene no cuentan con ningún estudio. Bogotá no tiene muchos sitios para hacer otros aeropuertos. Usted tiene razón: tenemos que hacer estudios para ver dónde poner futuros aeropuertos, sin que yo crea que deba modificarse el actual. Y es cierto que paulatinamente será necesario hacer una reconversión de algunos sectores residenciales en sectores empresariales e industriales que pueden ser muy rentables para los vecinos. Además, los aviones cada vez hacen menos ruido.

Segundo round. Peñalosa pregunta.

Usted fue uno de los padres del estatuto de Bogotá. ¿Qué ajustes le haría hoy al estatuto?

Yo no fui uno de los padres, yo fui el padre...

Pero el Gobierno Nacional le incorporó muchos temas...

El Gobiermo Nacional le quitó cosas muy buenas al estatuto. Pero el Estatuto es tan bueno, que en 18 años apenas le han hecho una reforma. A la Constitución del 91 le han hecho 35 reformas. En la coyuntura actual, no le haría ningún cambio. Sólo lo modficaría una vez se reorganice la ciudad región, porque ahí cambia el ejercicio de atribuciones por parte del Distrito y la relación con los municipios de la sabana y la cuenca alta.

¿Qué opina de la propuesta del candidato senador Petro que dice que va a fusionar empresas con capital privado (como la empresa de energía) y empresas con capital público (como el acueducto y la empresa de Transmilenio), y que dice que así va a lograr grandes ahorros?

La propuesta de Gustavo Petro es una barbaridad. Independientemente de que el capital de las empresas que piensa fusionar sea público o privado. Crear una mega empresa cuando la tendencia universal y nacional es a la escisión de las empresas y su especialización es una propuesta que no obedece a ninguna racionalidad . En el caso de Medellín, EPM acaba de escindirse. Y eso que en Medellín hablamos de dos millones de habitantes, acá hablamos de ocho millones. Habría que decirle a Petro: si usted no logra fusionar las empresas que quiere fusionar, renuncie a la Alcaldía.

Usted tuvo grandes logros mejorando las finanzas de la ciudad, ¿nos la recuerda? ¿Qué tan relevantes creen que son para la situación actual?

Yo logré sanear las finanzas de Bogotá sin crear nuevos impuestos. Simplemente redefiní los existentes y modifiqué los procedimientos de su liquidación y recaudo. Esa reforma hoy no se requiere. Las finanzas de Bogotá todavía son sanas, pero ojo, hay signos de advertencia preocupantes. No se sabe cuánto vale el hueco fiscal del carrusel (Transparencia por Colombia sugiere que supera los dos billones de pesos), la quiebra del sistema de salud nacional ha conducido a que el Fosyga y las EPS le deban a la red hospitalaria pública de la ciudad más de 500 mil millones de pesos, las famosas lozas de Transmilenio están demandando 200 mil millones de pesos que no están presupuestados. Se lo resumo: la situación que viene no es de bonanza fiscal, es de penuria. Y usted, Enrique Peñalosa, lo que sabe es manjear bonanza fiscal, no penuria.

¿Qué reformas legales cree usted que serían convenientes para mejorar la seguridad en Bogotá?

El estatuto anticorrupción tiene por lo menos 200 cambios. Como no tiene un tiempo de vigencia razonable, no sabemos qué efectos va a producir. Yo le daría un compás de espera. También hay que reformar la administración de justicia. Por ejemplo, las medidas de aseguramiento: la fuerza pública ejecuta privaciones de la libertad y a las pocas horas el ciudadano está libre.

Usted lanzó su campaña tirándose de paracaídas de un avión, ¿nos explicaría la simbología de ese acto?

Me han tratado tan mal los medios, que seguramente difundieron la especie de que yo me había lanzado en paracaídas. Y eso no es cierto. Yo invité a unos periodistas a que sobrevoláramos la gran Bogotá para que vieran el deterioro de la sabana por cuenta de los desarrollos industriales y residenciales.

Ah, ¿no se lanzó en paracaídas?

No.

Tercer round. Jaime Castro dice tener más preguntas. Peñalosa accede.

¿Construirá Transmilenio por la carrera séptima?

Hay que terminar la construcción de Transmilenio décima-séptima, con el concepto de Transmilenio ambiental, con los combustibles más limpios posibles, mejorando los espacios públicos y construyendo pasos a desnivel para atravesar la carrera séptima en muchos sitios. Es importante recordar que no tuve nada que ver con esta decisión. Pero ésta, según estudios, es la primera ruta que se va a bloquear en Bogotá. Y si se hace bien, tanto los cuatro carriles para carros como los pasajeros que se movilizan en transporte público lo van a hacer mucho más rápido.

¿El patrocinio de Álvaro Uribe a su campaña lo favorece o lo perjudica?

El presidente Uribe nos entregó un país mucho mejor que el que recibió. Agradezco ese apoyo, como agradezco los apoyos de personajes tan diversos como Lucho Garzón o Marta Lucía Ramírez. Sobre el beneficio electoral, la mayoría de los bogotanos quiere al presidente Uribe. Lo he sentido cuando salgo a la calle. Aunque algunos dicen que ya no van a votar por mí, la mayoría quiere y le agradece al expresidente.

Pero ya en ocasiones anteriores el apoyo de Uribe no le sirvió...

Usted es mucho más experto que yo en eso del análisis político, eso se lo dejo a usted (risas).

Los hijos del presidente Uribe son empresarios exitosos. ¿Serán contratistas del Distrito?

Lo que le puedo asegurar es que en mi administración todas las licitaciones se harán a ciegas, buscando a los más idóneos, como lo hice en mi pasada administración.

Los recicladores tradicionales de la ciudad están muy preocupados porque dicen que usted recibe el apoyo de empresas modernas de reciclaje que tendrían la pretensión de exlucir esas formas tradicionales de reciclaje...

Yo no recibo el apoyo de ninguna empresa moderna de reciclaje. Nunca en mi vida he aceptado apoyos financieros ni de contratistas ni de proveedores del Distrito. Y en relación a los recicladores, hay un fallo de la Corte Constitucional que exige que ellos sean parte del proceso de recolección de basuras, incluso accionistas. Entiendo que la licitación que ya fue aprobada los incluye a ellos en el proceso.