Economía naranja, la estrategia para renovar el sector del Bronx

Al conmemorarse un año de la intervención de la olla del crimen, la Administración Distrital aseguró que la apuesta es hacer de la zona “el corazón de la creatividad en la ciudad y en Colombia”. ¿Cómo lo piensan hacer?

Así planea renovar la Administración el sector. /Alcaldía de Bogotá

“Aquí, en unos pocos años, lo que habrá es un gran centro de la creatividad, de los sectores más modernos y más dinámicos de la economía”. Con estas palabras, el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, conmemoró este lunes un año de la intervención en el sector del Bronx, donde la Administración Distrital planea poner en marcha una renovación social, económica y urbana en la que la protagonista sea la denominada industria naranja: ese segmento de las ideas y el conocimiento (propiedad intelectual) que se ve reflejado en el desarrollo de videojuegos, música, publicidad, diseño, libros, cine, entre otros. 

Según el mandatario, la recuperación de este sector de las manos del crimen y el hampa “es un triunfo de la ciudad”, por lo que ahora la apuesta es por potenciar las cadenas de producción y comercialización existentes, y desarrollar nuevas industrias en el sector que redunden en mejores oportunidades para sus habitantes. (Lea: El silencio después del asalto al Bronx, la olla más grande de Bogotá)

El proyecto de la Administración, liderado por la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano (ERU), comprende también la localización de un equipamiento institucional para la zona, como la Alcaldía Local de Los Mártires, que ocupará aproximadamente 3.000 metros cuadrados, una sede o institución de educación superior, locales comerciales y vivienda.

“El desarrollo del Plan Parcial Voto Nacional-La Estanzuela tiene varias fases: la primera, que ya está en marcha, concentra los esfuerzos en las manzanas que conformaban la calle del Bronx y abarca dos hectáreas. El año pasado se iniciaron las demoliciones de los inmuebles en ‘la H’. Se demolieron cinco en 2016, este año completamos 18 más y para julio esperamos haber terminado”, explicó el alcalde, al detallar que se han tramitado 61 ofertas de compra de los 62 predios, de las cuales ya hay más de 21 aceptadas por parte de sus propietarios y las restantes se encuentran en proceso de notificación y aceptación.

El Distrito invertirá en los próximos dos años recursos por el orden de los $130.000 millones para poner en marcha el proyecto de renovación, de ellos $21.000 millones que estarán orientados a la adquisición del suelo. La renovación del Bronx se enmarca en el denominado megaproyecto Distrito C, que comprende 24 hectáreas con una localización estratégica.

“Es una apuesta maravillosa para la ciudad, que brindará igualdad de oportunidades y hará felices a todos los habitantes de Bogotá. Tendrá servicio de Transmilenio de las avenidas Caracas, Jiménez y Comuneros; y también una estación de la primera línea del metro, entre otros temas”, precisó Peñalosa. De acuerdo con el mandatario, para la elaboración de la primera etapa del proyecto se adelantó un concurso urbanístico al que se inscribieron 134 personas y se tuvieron en cuenta ideas de al menos 68 participantes.

“Esta iniciativa ha permitido a la ERU contar con las mejores ideas de los ciudadanos, urbanistas y entusiastas, para garantizar la preservación del interés público frente al privado y contar allí con el mejor desarrollo económico, que impulse la creatividad, el fortalecimiento institucional y la producción artística y cultural”, agregó Peñalosa.

Un año de la intervención

‘Ad portas’ de que se cumpla el primer año de la intervención de la olla, exactamente el próximo 29 de mayo, Peñalosa destacó el trabajo de todas las entidades distritales para recuperar la zona económica y socialmente.  El mandatario se refirió a la atención prestada a más de 2.000 habitantes de calle y a la reducción de delitos como el homicidio (-21%) y las lesiones personales (-50%) en el centro de la ciudad.

“Después de que intervenimos el Bronx, unos grupos criminales manipularon a un grupo de 100 o 200 habitantes de calle y los pusieron a concentrarse en canales aledaños, a agredir zonas comerciales cercanas, y eso tuvo un eco muy grande en el Congreso y en los medios de comunicación (…) Las organizaciones criminales manipularon muy efectivamente a la opinión pública, creyendo que presionarían a la Administración para poder tomarse nuevamente el sector”.