Ecos de “la primavera” petrista

La movilización, además de respaldar al alcalde, criticó al procurador Ordóñez.

 Los manifestantes  gritaron al unísono ‘Petro no se va’.   / Luis Ángel
Los manifestantes gritaron al unísono ‘Petro no se va’. / Luis Ángel

Al tiempo que el alcalde Gustavo Petro se notificaba en la Procuraduría del pliego de cargos formulado en su contra por su presunta responsabilidad en las irregularidades que rodearon la planeación y ejecución del nuevo modelo de aseo en la capital, en la Plaza de Bolívar miles de ciudadanos participaron de ‘la primavera progresista’, como la tildó el exsecretario de Gobierno, Guillermo Asprilla. Una “asamblea ciudadana” que pretendía escoger un comité ciudadano para la “Refrendatoria de la Bogotá Humana” y que, para muchos, fue entendida como un desafío al procurador Alejandro Ordóñez y a quienes promueven la revocatoria del mandatario.

Bases sociales del progresismo, de la Marcha Patriótica, recicladores, sindicalistas, organizaciones barriales, defensores de derechos humanos, jubilados, activistas LGBTI, ambientalistas, vendedores ambulantes, entre otros, ocuparon cientos de sillas proveídas por la administración distrital para unirse alrededor de la consigna ‘Petro se queda’. Los discursos y las apariciones de personajes públicos como Piedad Córdoba, Antonio Navarro y Guillermo Asprilla, envalentonaron a los asistentes a la plaza pública (unos dicen 5000, otros 20000) en contra del proceso de revocatoria y el pliego de cargos de la Procuraduría.

Para el exalcalde Jaime Castro, lo ocurrido ayer es , por lo menos, un desconocimiento de la institucionalidad. “Esto no es nuevo. El alcalde ya lo había hecho cuando llamó a movimientos sociales a evitar una diligencia de la Superindustria en la Empresa de Acueducto. También, cuando montó una registraduría paralela para revisar las firmas de la revocatoria. Esta semana, dijo que no confiaba en la Procuraduría, que está al mando de quien él mismo ayudó a elegir, Alejandro Ordóñez. Y ahora, monta una procuraduría paralela en la Plaza”, afirma. Y añade: “en mis tiempos esto se llamaba motín”.

Por su parte, el exprocurador Jaime Bernal Cuellar explica que una movilización ciudadana no puede considerarse como un desafío a la institucionalidad. “El procurador sabe que sus posiciones no deben depender de estos hechos. La interpretación de las normas tiene por naturaleza un rasero político, pero no es la política, ni el ser político, el que aplica las normas”, afirma. “Desde luego que, de manera general, en Colombia la justicia está viciada por los vaivenes políticos. Por eso es que es necesario que los funcionarios judiciales y de organismos de control sean elegidos por concurso”, agrega, al ser cuestionado sobre si el pliego de cargos tiene motivaciones políticas o jurídicas.

Entre los sectores de izquierda, esta es una manifestación legítima, en la medida en que “el procurador ha aplicado sanciones e investigaciones con un rasero político”, asegura el representante a la Cámara, Iván Cepeda quien, sin embargo, no participó del plantón de ayer. Según el político del Polo Democrático, “en el caso de Piedad Córdoba, Ordóñez anunció su decisión antes de abrir pliego de cargos. No es un secreto que (el procurador) hace proselitismo desde un organismo de control”.

En la administración, aún hay dudas de si esta estrategia funcionará a favor en contra de los progresistas. Sin embargo, lo ocurrido en la Plaza de Bolívar, pareciera ser una temprana antesala de una disputa presidencial entre un exprocurador conservador y un exalcalde de izquierda, que muchos auguran ocurrirá en cuatro años. Si es que el primero no inhabilita al segundo.