El clamor de Soacha al presidente Santos

En una carta, los ciudadanos le expresan su preocupación por el aumento de vivienda y la falta de planeación en el municipio.

Ciudad Verde, uno de los proyectos de interés prioritario construidos en Soacha /Gustavo Torrijos

Un grupo de ciudadanos del municipio de Soacha sigue denunciando algo que los preocupa desde el año pasado: la proliferación de proyectos de urbanismo de estratos 1, 2 y 3. En 2012, la Nación aprobó la construcción de 227.000 viviendas en esta población, y aunque en ese momento el Concejo expidió un acuerdo para frenar el incremento de estas construcciones, pues no había capacidad financiera para brindarles garantías a las nuevas familias que iban a vivir allí, el gobierno expidió un decreto que le quitó a esta entidad la facultad y permitió la entrada de varias constructoras.

Estos proyectos ya no tienen reversa, pero hoy los ciudadanos que pertenecen al grupo “Soacha, Sí Se Puede” le piden al Gobierno Nacional que Soacha sea prioridad para la inversión dentro del Plan de Desarrollo, pues el municipio actualmente tiene un déficit de $1,8 billones en infraestructura y sólo cuenta con un presupuesto anual de $350.000 millones, de los cuales el 70% ya están comprometidos. Eso quiere decir que sólo podría tener 30% para inversión, que no es mucho si se tiene en cuenta que con la proliferación de vivienda se deben construir más colegios, hospitales y ampliar un sistema de transporte que no da abasto.

Iván Mauricio Moreno, líder de este colectivo, asegura que en estas condiciones sólo se estaría alimentando el círculo de la pobreza en ese territorio, pues si actualmente no hay condiciones para quienes viven allí, que son en su mayoría desplazados por la violencia, mucho menos hay capacidad para asegurar necesidades básicas a quienes llegarían al municipio. “Uno de los pilares del Plan de Desarrollo es la educación, pero con estos proyectos nos preguntamos con qué apoyo contaría Soacha, porque actualmente tenemos un déficit de 90 instituciones educativas y ahora se van a necesitar más, si se tiene en cuenta que el Gobierno ha entregado más de 1.000 viviendas VIP y VIS”, dice Moreno.

Para el líder, cuando esto no se garantiza se crean cultivos de criminalidad, pobreza y desigualdad. Sin embargo, cree que la responsabilidad no es sólo del Estado, sino también de las empresas privadas que están construyendo y que en gran parte tienen la culpa de que la población de Soacha aumente.

Lo que los preocupa a ellos y a entidades como la Personería, que también ha denunciado el caso, es que no existe planeación. Henry Sosa, personero de Soacha, reconoce que la actual administración no ha permitido que se autoricen licencias para construir. Sin embargo, para el funcionario, esto no es lo único que va a detener el problema.

“En Soacha hay un policía por cada 4.000 habitantes. Tenemos 16 camas en hospitales para atender alrededor de 800.000 habitantes. Sólo tenemos una fase de Transmilenio de las cuatro que se prometieron y ya está colapsada. Y ni hablar de las viviendas. La empresa de Acueducto de Bogotá les dio el sí para que las constructoras pudieran tener sus licencias. Pero como Bogotá ya no vende agua en bloque a Cundinamarca, muchas urbanizaciones se quedaron sin el servicio de acueducto y alcantarillado”, señala Sosa.

El alcalde de Soacha, Juan Carlos Nemocón, también expresa su preocupación por el tema de la vivienda. Asegura que ya se proyectaron algunas medidas. Se van a construir dos nuevos colegios públicos y se está elaborando el proyecto del hospital de tercer nivel, que podrá atender al millón de personas que vivirán en Soacha en los próximos años. Por otro lado, en cuanto al transporte, dice que la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO) y el tren ligero acabarán con los problemas de congestión. Aunque todo eso será a largo plazo.

El alcalde afirma que, si bien este remedio mejora la enfermedad, no la ataca por completo, pues se necesita que el Gobierno Nacional acabe de raíz con el problema de las grandes migraciones que llegan a Soacha. Si eso no para, el problema continúa. Además le da la razón a los habitantes que le hacen estas exigencia al gobierno de Juan Manuel Santos, pero desmiente que hayan sido ignorados.

Sus palabras y las del Gobierno no son creíbles para los habitantes, quienes piden cambios urgentes. El verdadero problema, aseguran, es que la Nación ha reiterado que no tiene dinero para solventar los problemas de Soacha. El año pasado, por ejemplo, anunció que iban a retrasar el proyecto del Cazucable, porque no había presupuesto. Para ellos, el municipio es una bomba de tiempo, pues cada día llegan más personas, pero no hay nada que ofrecerles. Por eso le piden a Santos que, si en realidad está proponiendo la paz, la equidad y la educación, vea el gran reto en este territorio, donde ninguna de estas cosas se cumple.