El concejal preso con el que el cabildo no pudo

José Juan Rodríguez preso por su presunta participación en el carrusel de la contratación, mantuvo a su equipo de trabajo en el Concejo pese a que desde mayo debió perder su curul.

El concejal José Juan Rodríguez. / El Espectador

El concejal José Juan Rodríguez ha sido señalado como parte de la red de políticos, empresarios, abogados y funcionarios que formaron parte del denominado carrusel de la contratación. Por su presunta participación en el direccionamiento de contratos en el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), la Fiscalía acaba de pedir una condena de 20 años y una severa multa económica en su contra. Ante este panorama, cualquiera pensaría que Rodríguez perdió todo su poder en el Concejo de Bogotá. Sin embargo, no es así. Por cuenta de la Ley de Garantías, el político del Partido Verde conservará intacta su estructura burocrática, por lo menos hasta junio del próximo año.

Desde el 23 de mayo José Juan Rodríguez Rico está preso preventivamente. Ese mismo día, ante la inminencia de su reclusión, el cabildante radicó una solicitud de licencia en la Secretaría del Concejo, pues consideraba que “por motivos de fuerza mayor” no podría seguir cumpliendo con sus funciones. El recurso, que por razones de forma debió ser negado en primer momento, tuvo al Concejo debatiendo durante seis meses. No pudo ser resuelto por la mesa directiva en una plenaria, como es costumbre. El dilema de la licencia se convirtió en un asunto para consultar a la Procuraduría, provocar un desfile de impedimentos y recusaciones, y otro sinfín de artimañas jurídicas que terminaron dilatando la pérdida de la curul por parte de Rodríguez.

Finalmente, el pasado sábado 2 de noviembre, días después de que la Corte Constitucional declarara inexequible el artículo 24 de la Ley 1551 de 2012, que permitía las licencias a concejales, una mesa directiva nombrada provisionalmente para resolver el caso consultó a la plenaria, y ésta negó tajantemente la licencia. Dos días después, funcionarios de la oficina jurídica del Concejo se trasladaron hasta la cárcel La Picota a notificar a José Juan, pero éste, hábilmente, sostuvo que hasta que le dejaran ver el acta de la plenaria, no consideraba válido el acto administrativo y, por lo tanto, no se notificaba.

Ante la noticia, durante las sesiones del martes y miércoles, la plenaria del Concejo votó la aprobación del acta. Con la aprobación, supuestamente, ya era suficiente para que Rodríguez asumiera la notificación y la mesa directiva, ante la curul desocupada, convocara a Lucía Bastidas, la siguiente en votos en la lista al Concejo por el Partido Verde. Pero el pasado jueves, Rodríguez se volvió a negar a ser notificado. Ese mismo día la notificación le fue enviada por correo certificado a la cárcel La Picota.

Como José Juan ya no podrá negarse a ser notificado, la presidenta María Clara Name podría llamar a Bastidas durante la próxima semana para que asuma la curul verde. Sin embargo, Bastidas resultó siendo una víctima de todo este entuerto, pues no podrá contar con un equipo de trabajo por la demora del Concejo en tomar la decisión. Demora que obedeció a la dilación de Rodríguez que, al parecer, tenía un objetivo claro que fue cumplido: que llegara el 9 de noviembre, día en el que comienza a operar la Ley de Garantías frente a los procesos electorales de 2014, sin que Bastidas se posesionara y, de esa manera, conservar los 10 funcionarios de su unidad de apoyo normativo atados a la corporación. Por lo menos hasta junio, cuando se celebraría la segunda vuelta presidencial.

Estos 10 funcionarios devengan, entre todos, cerca de $30 millones mensuales y seguirán haciéndolo sin tener tareas específicas. “Todos queremos trabajar con gente de confianza, pero la concejal Bastidas tendrá que asignarles tareas a estos funcionarios”, dijo a este diario la presidenta María Clara Name. Sin embargo, fuentes cercanas a Bastidas dicen que la nueva cabildante prefiere trabajar sola antes que contar con gente del entorno de Rodríguez. La única fórmula que existe para que pueda contratar a gente de su círculo es que los funcionarios de José Juan renuncien. Pero, si actúan como su jefe, jamás lo harán.

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@CamiloSeguraA