El Concejo define este martes si autoriza al Distrito la venta del 20 % de la EEB

La balanza está inclinada a favor de la venta, gracias a que la bancada de gobierno está convencida de los beneficios de la enajenación. La oposición insiste en la ilegalidad del proyecto, debido al impacto fiscal de la medida.

El Espectador

Hoy será un día decisivo en el Concejo, para el Distrito y la Empresa de Energía de Bogotá (EEB). Los 45 concejales están citados para continuar con el debate en el que tendrán que definir si le autorizan a la administración de Enrique Peñalosa vender o no 20% de las acciones que tiene Bogotá en la compañía, para apalancar ocho proyectos viales que se construirán a través de las Alianzas Público Privadas (APP). (Lea: ¿Vale la pena vender parte de la Empresa de Energía de Bogotá?)

También será la última oportunidad de los concejales que se oponen a la venta (no todos de la oposición) para convencer a la mayoría de lo inconveniente del proyecto. No solo por los efectos ambientales, ya que varios de los proyectos cruzan por la reserva Thomas Van der Hammen, sino porque apoyados en varias leyes insisten en la ilegalidad de la iniciativa. (LEA: La última carta contra venta del 20% de la EEB)

Su argumento lo respaldan en la Ley 819 de 2003, que ordena que los proyectos que planteen una reducción de ingresos para las administraciones (como el renunciar a los dividendos) deben explicar cuál será la fuente con la que sustituirán esos recursos en el presupuesto. Las opciones son disminuir gastos o aumentar otros ingresos. Y aunque el Distrito argumenta que la venta no afectará las finanzas de la ciudad, para los concejales que se oponen, las cuentas no cuadran. Por eso, desde hace hoy anuncian una demanda penal por prevaricato, en contra de los que aprueben la venta. 

A pesar de esto, al igual que con la venta de la ETB, parece que la suerte parece echada. Todo apunta a que la plenaria aprobará la iniciativa. La mayoría de concejales, que hacen parte de la bancada de gobierno, están convencidos de la necesidad de la enajenación y de los beneficios que traerá a la ciudad. (Lea: La ETB: lo que está a la venta)

Aunque el Polo Democrático, la ASI, Progresistas, el Mira, María Victoria Vargas (Partido Liberal) y Antonio Sanguino (Alianza Verde) han anunciado su voto negativo, pero no les alcanza para superar la intención que ya manifestaron las bancadas de gobierno como Cambio Radical, el Centro Democrático, el Partido Conservador, la mayoría de la Alianza Verde y el Partido Liberal. (Lea: Venta de la Empresa de Energía de Bogotá: los argumentos del sí y el no, en el Concejo) 

De confirmarse la aprobación de la venta del 20 % de las acciones de la EEB, sumada a la ya aprobada venta de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB), el gobierno de Enrique Peñalosa podrá conseguir los $6,5 billones para respaldar parte de los proyectos que planea adelantar en la ciudad.

Las ocho obras
Con los recursos de la venta del 20 % de la EEB, la administración espera conseguir mínimo $3,5 billones para apalancar ocho proyectos (ver gráfico) que se construirán a través de Alianzas Publico Privadas (APP). En total costarían $21 billones. Entre ellos estarían la conexión del Ferrocarril del Sur y el Ferrocarril del Norte, dos proyectos con los que esperan tener un sistema de transporte eléctrico, que se integraría a los otros sistemas de transporte masivo.  

A éstos se suman el proyecto de la calle 13, principal vía de acceso a los vehículos de carga pesada y la conectividad con municipios como Madrid, Facatativá y Mosquera; la avenida José Celestino Mutis, como nuevo eje de movilidad entre el oriente y el occidente. También la posibilidad de mejorar dos tramos que servirían como alimentadoras del metro: uno es en la avenida Boyacá y la avenida Ciudad de Cali, y finalmente, y quizás el proyecto más ambicioso: la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO).  (Lea: Peñalosa: “$49 de cada $100 serán para movilidad”)

Bocarejo insistió: “Contar con una mayor infraestructura permite que se hagan viajes más rápido y ambientalmente sostenibles. Además, es una estrategia que tiene que ver con la sostenibilidad financiera del SITP. Lo que nos muestran los análisis es que si avanzamos en ocho proyectos, podemos reducir casi 46.000 toneladas de CO2 al año; un ahorro de casi 50 millones de horas de viaje para los ciudadanos y una mayor accesibilidad del occidente de la ciudad”.

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