En el Concejo dicen que "comercio del sexo invadirá a Bogotá"

Aseguran que no bastará con mejorar la redacción del proyecto del Plan de Ordenamiento Territorial.

EFE

En el Concejo de Bogotá sigue la polémica por la propuesta hecha por la Administración Distrital de poner prostíbulos en centros comerciales especializados y en donde no puedan ingresar menores de edad con el fin de alejar esa actividad de las zonas residenciales y ubicarlas en las llamadas zonas de tolerancia.

El concejal Jairo Cardozo dijo que no bastará mejorar la redacción de la norma para evitar que la ciudad sea invadida por el comercio del sexo.

“No es cierto, como lo afirma Planeación Distrital, que estos prostíbulos no vayan a generar impacto sobre áreas residenciales, pues la norma propuesta expresamente establece que se podrán ubicar de manera generalizada en áreas de actividad de integración y de actividad económica intensiva”, señaló el cabildante.

En este sentido, explicó que entre las áreas de actividad de integración se encuentran las áreas de influencia de las áreas de actividad económica intensiva, definidas como áreas principalmente residenciales que dada su cercanía a las actividades económicas se consideran una oportunidad para consolidar los propósitos de mezcla de usos e inclusión social.

“Así mismo, entre las áreas de actividad económica intensiva están las áreas de actividad económica intensiva con comercio y servicios, que cuentan con una oferta de servicios empresariales diversificados con comercio y oficinas, son receptoras de población de la ciudad y su entorno regional inmediato por motivos laborales y educativos, cuentan principalmente con equipamientos para atender una alta densidad de población y existe presencia de actividad residencial; y las áreas con baja actividad económica con presencia de equipamientos localizadas en zonas principalmente residenciales y que cuentan con corredores comerciales al por menor y servicios sociales”, agregó.

Según Cardozo, la propuesta de la Administración Distrital permite establecer grandes centros de la prostitución en múltiples sitios de la ciudad, incluidos sectores residenciales, de comercio, de servicios, oficinas y dotacionales (escuelas, colegios, universidades, hospitales, centros de salud, etc).

“Así diga la norma que cuando se mezcle con otros usos, los accesos deben ser independientes, esto no reduce el impacto negativo sobre las comunidades afectadas con la presencia de centros especializados de prostitución en sus alrededores. No debiera otorgarse la posibilidad de mezcla con otros usos y mucho menos de ubicarse en las áreas señaladas”, concluyó Cardozo.